La reducción en los precios de los combustibles llegará el 2 de enero

La reducción del cinco por ciento en los precios de las naftas y el gasoil se reflejará en las estaciones de servicio desde el 2 de enero, una vez realizada laadaptación de los sistemas informáticos, así como los procesos de distribución y descarga de los combustibles, indicaron fuentes gubernamentales.
Si bien la medida rige desde el 1º de enero, según consta en el decreto 2579 publicado en el Boletín Oficial, «debido a los alcances de los feriados de los días 31 de diciembre y 1 de enero, la plena aplicación de los nuevos valores se verá reflejada el día 2 de enero en todo el país», indicaron las fuentes.
Precisaron que la demora está relacionada con los «los procesos de distribución y descarga de los combustibles y la adaptación de los sistemas informáticos» a los nuevos valores.
La decisión de la reducción del 5 por ciento del precio final de las naftas y gasoil se resolvió por un acuerdo cuatripartito entre el Estado nacional, las diez provincias que integran la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (OFEPHI), los sindicatos representativos del sector y las empresas productoras y refinadoras.
El acuerdo supone una batería de medidas que persiguen dos objetivos: por un lado, mantener el plan de actividades en la exploración y producción de petróleo, y de este modo asegurar el sostenimiento de las fuentes laborales; por otro, reflejar la caída de los precios internacionales en el abaratamiento de las naftas y el gasoil.
La inédita rebaja en el precio de combustibles en la Argentina, anunciada el 23 de diciembre pasado por los ministros de Economía, Axel Kicillof, y de Planificación Federal, Julio De Vido, fue dispuesta mediante un decreto que en sus considerandos aclara que «en virtud de tal coyuntura internacional, resulta procedente disminuir para determinados productos gravados» entre 10% y 20% las alícuotas.
«La caída del precio del petróleo en el mercado internacional, durante el último trimestre de 2014, impacta directamente en la economía nacional y obliga a tomar medidas conducentes a preservar el nivel de actividad y producción de la industria hidrocarburífera en sus distintas etapas, asegurar las fuentes de trabajo del sector y cumplir cabalmente los principios y fines de la ley de soberanía hidrocarburífera del país», explica.





