La Nación exigió liberar genocidas y desató un amplio repudio

Bajo el título “No más venganza”, el editorial de La Nación post- elecciones reflotó la “teoría de los dos demonios” y reclamó el fin de los juicios por los delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar.
A pocas horas del triunfo de Mauricio Macri, el diario La Nación habló de una «cultura de la venganza» y sostuvo que «hay dos cuestiones urgentes por resolver». Una de ellas, según el texto, es «el vergonzoso padecimiento de los condenados, procesados e incluso sospechosos de la comisión de delitos cometidos durante los años de la represión subversiva y que se hallan en cárceles a pesar de su ancianidad».
La otra -sostiene- es el avance de los juicios e investigaciones a cómplices civiles de la dictadura, entre ellos varios funcionarios judiciales. El periódico habla, incluso, de «actos de persecución» contra «magistrados judiciales en actividad o retiro».
El escrito despertó el repudio de diversos espacios políticos, organizaciones de derechos humanos y trabajadores de los medios
El escrito despertó el repudio de diversos espacios políticos, organizaciones de derechos humanos y trabajadores de los medios de comunicación.
El secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda, señaló que «si pedir justicia significa (para La Nación) venganza, tienen desvirtuado el concepto de justicia», ya que en los juicios a represores la Justicia Federal «ha aplicado el debido proceso y los principios de legalidad».
En ese sentido, el funcionario recordó la nulidad de las leyes de impunidad, declarada en el 2003 por el Congreso Nacional y en el 2005 por la Corte Suprema y añadió que Argentina cumple con las recomendaciones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos; por lo tanto, como «todos los países que forman parte de este sistema, tienen la obligación de ajustarse a sus fallos».
Pérez Esquivel: Lamentablemente, aún existen nostálgicos de la violencia. No estamos dispuestos a retroceder un paso
También optó por desmarcarse de la nota la senadora Norma Morandini, del Frente Cívico por Córdoba y partidaria de Macri en el balotaje. La legisladora, quien recientemente había publicado en La Nación una nota de opinión, se deslindó del editorial al subrayar: «Yo no propicio el fin de los juicios, mucho menos cuando se ha leído el alegato sobre la desaparición de mis dos hermanos, Néstor y Cristina, desaparecidos en la ESMA».
«Es un editorial inoportuno, que no tiene nada que ver con lo que está viviendo una Argentina post electoral. Yo no tengo nada que ver. Se me pone ahí, cuando precisamente combato la idea de los dos demonios porque hay un solo demonio, el de la violencia política», dijo la senadora Morandini, invocada por el texto del matutino como si compartieran una misma mirada sobre los derechos humanos, en lo que consideró «una utilización».
Periodistas de La Nación como Hugo Alconada Mon, Mariana Verón, Laura Rocha y Patricio Insua, entre otros, se distanciaron del editorial y abogaron por la continuidad de las causas judiciales por violaciones a los derechos humanos cometidas durante la última dictadura.
Una asamblea convocada por las comisiones internas de prensa y gráficos del mismo diario, aprobó un texto en el que rechazan «la lógica que pretende construir el editorial de hoy, que en nada nos representa, al igualar las víctimas del terrorismo de Estado y el accionar de la justicia en busca de reparación en los casos de delitos de lesa humanidad, con los castigos a presos comunes y con una ‘cultura de la venganza'».
Algunos cambian. Nosotros seguimos: ¡cárcel común, perpetua y efectiva para todos los genocidas!»
Para el abogado constitucionalista Eduardo Barcesat, La Nación incurrió en «una apología del delito porque está reclamando el cese de una supuesta conducta de venganza, cuando se trata de crímenes de lesa humanidad que, bajo cualquier régimen político de cualquier país que haya suscrito los tratados de derechos humanos, que la Argentina ha ratificado e incorporado como cláusula constitucional, forzosamente debían ser juzgados bajo las mismas pautas que operaban en la Argentina».
Por su parte, epremio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, repudió el texto y afirmó: “Todavía no tenemos respuestas de los desaparecidos y se siguen buscando los niños. Recurrir a la justicia es derecho que no se le puede negar a ningún ciudadano. Lamentablemente, aún existen nostálgicos de la violencia. No estamos dispuestos a retroceder un paso”.
En el mismo sentido, la agrupación HIJOS de Capital escribió en las redes sociales: «Algunos cambian. Nosotros seguimos: ¡cárcel común, perpetua y efectiva para todos los genocidas!».
El nieto recuperado y diputado nacional Horacio Pietragalla (FpV) sostuvo que las autoridades de La Nación «no anduvieron con vueltas para expresar su rechazo a nuestra política de derechos humanos» y lo hicieron «un día después del triunfo de Mauricio Macri para presionar con su posición», y advirtió: «No vamos a permitir que haya un paso atrás en la política de derechos humanos».
Consultado sobre el polémico editorial, el dirigente del PRO y futuro ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, respondió que Macri declaró esta mañana que durante su presidencia «la justicia tendrá plena independencia para que los jueces sigan trabajando en todos los juicios de lesa humanidad».
Finalmente, llegó la respuesta del diario a todas las reacciones. «El texto del editorial no aboga por suspender los juicios sobre violaciones a los derechos humanos que se están llevando a cabo ni reivindica a genocidas. Por el contrario, condena al terrorismo de Estado, al tiempo que también cuestiona a grupos terroristas que actuaron en los años 70» argumenta.
Y concluye: «LA NACION le hace llegar a la senadora Morandini su pedido de disculpas en la medida en que sienta que el editorial no ha reflejado su sensibilidad ni opinión en el tema en cuestión».





