La historia de la primera mujer trans querellante en juicio de lesa humanidad
Valeria del Mar Ramírez, con su testimonio como sobreviviente de la dictadura en Argentina

Hace dos años por el avance de los juicios por crímenes de lesa humanidad se conoció la dura experiencia de Valeria del Mar Ramírez, primer caso de una víctima trans de crímenes de lesa humanidad. Su historia, invisibilizada hasta entonces, llegó a la instancia del juicio oral y público.
Ramírez es una de las 442 víctimas que se analizan desde el 27 de octubre del 2020 en el juicio por los crímenes cometidos por el terrorismo de Estado en los centros clandestinos «Pozo de Banfield», «Pozo de Quilmes» y «El Infierno» de Avellaneda, donde funcionaron las brigadas de investigaciones de la Policía bonaerense de esas ciudades de la zona sur en el Conurbano.
El caso de Valeria del Mar Ramírez aporta al juicio el perfil de una víctima en situación de vulnerabilidad por su identidad de género antes y después del terrorismo de Estado, pero sobre todo durante ese periodo. Valeria tenía 22 años cuando fue presa política, desaparecida y torturada en Pozo Banfield. En el año 2013 presenta su declaración en el juicio correspondiente, poco después que la por aquel entonces presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, le entregará el DNI con su identidad de género.
A comienzos de esta semana en la ciudad de La Plata, el Tribunal Oral Federal n° 1 escuchó como declarante a Valeria del Mar Ramírez, quien relató lo sucedido en su cautiverio correspondiente al Juicio de la causa conocida como Las Brigadas.
«Yo trabajaba en camino de cintura, ruta 4 en Treseguí y rotonda de Lavallol, conseguí una plaza que en ese momento, me consiguieron las compañeras y a parte de eso, tenía que pagarle al jefe de calle» inició su testimonio Ramírez quien ante el Tribunal reconoció que por ese entonces se desempeñaba en la prostitución, a finales del año 1976 y principios del ’77 tal lo recordaría Valeria, quien al respecto, agregó: » la primera vez fue una razia que había que nos avisó el jefe de calle para que nos fuéramos o volviéramos al otro día a la madrugada porque pasaba una reunión con inspectores y no quería ver ninguna parada en la ruta. Nosotras no hicimos caso y nos quedamos en una estación de servicio que había en la esquina donde guardábamos las cosas. El sereno que trabajaba allí era bastante bueno y nos dejaba tener las cosas ahí. En esa oportunidad como no hicimos caso, nos levantaron en una razia y nos llevaron a la comisaría de Lavallol, a todas. Éramos como 14, 15, todas las que trabajábamos en esa ruta, donde estábamos del lado de Lavallol. Ahí nos dividieron porque no podíamos estar todas en Lavallol porque no entrábamos. Nos repartieron y en ese entonces, Hormiga, Romina y Yo, nos llevaron a Banfield» detalló Valeria del Mar Ramírez, quien en lo sucesivo, narró los peores momentos vividos durante el terrorismo de Estado.
Además dijo: «Aquí estoy para testimoniar, para contar lo que sucedió. Para aportar memoria, para exigir justicia. Por todas las compañeras que me sostienen en esta lucha, por las compañeras de Ammar, las compañeras y amigas de Constitución; por el camino compartido y porque no olvidamos a las compañeras travas que murieron: La hormiga, La Mono, Vicky, La Andrea, Susana, La Patona, La Romina y La Perica porque para ellas también es este pedacito de justicia que llega, aunque tarde pero llega» sostuvo Valeria.





