El gobierno de Mendoza clausuró por decreto las paritarias docentes

El Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop) rechazó la decisión del gobierno de Mendoza de clausurar por decreto las negociaciones paritarias y de imponer la pauta salarial del año, informó la organización.
La secretaria adjunta, María Lazzaro, señaló que el Ejecutivo publicó el día 14 el decreto 228 con la firma del gobernador Alfredo Cornejo, que inscribió la creación de un monto en negro llamado «ítem aula», rechazado de plano por las organizaciones sindicales docentes estatales (SUTE) y privadas (SADOP), lo que se evidenció en varias movilizaciones callejeras a las que concurrieron centenares de miles de trabajadores de la educación.
El «ítem aula» incorporó al escenario de la política salarial de los educadores «un capítulo de distorsión y extorsión a los docentes que, por su naturaleza, merece el enérgico repudio».
Lazzaro agregó que habrá consecuencias para el conjunto de los trabajadores de la educación a partir de la decisión de «la política mendocina de introducir ese componente en el salario».
«El anunciado decreto de creación del Instituto Nacional de Evaluación y Equidad Educativa y las declaraciones de los principales funcionarios del Ministerio de Educación evidenciaron que el eje de la política educativa apunta a la evaluación de las instituciones y de los aprendizajes y, sobre todo, de docentes», señaló la sindicalista en un comunicado de prensa.
Añadió que la política de evaluación docente se inscribe en un fuerte prejuicio acerca de la capacitación y responsabilidad con la que maestros y profesores enfrentan de forma cotidiana la tarea áulica, y sostuvo que «se parte del criterio que la inversión educativa no tuvo los resultados esperados y que son los docentes los responsables de los ‘malos’ rendimientos de los alumnos, reflejados en las pruebas mundiales de medición, como PISA».
El Sadop consideró como «un gravísimo antecedente para toda la docencia nacional la aprobación unilateral del ‘ítem aula’, por lo que implica como distorsión en el salario y por el componente de presión psicológica y laboral que contiene», añadió.
«Además, constituye una luz roja porque implica una especie de laboratorio de carácter experimental, en la que los docentes mendocinos son los conejitos de india. Es un mensaje para toda la docencia nacional en cuanto su aprobación e incorporación al salario instala la visión meritocrática que procura reemplazar el trabajo docente, por naturaleza colectivo y colaborativo, por una carrera individualista y competitiva entre pares que, lejos de ponderar, produce un efecto de profundo malestar», puntualizó.
Lazzaro añadió que la única iniciativa política del actual gobierno en materia educativa fue «la propuesta de creación por ley de un Instituto de Evaluación de la Calidad Educativa».
«Ese megaconcepto estelar (María del Carmen Feijoó) tiene origen en las políticas neoliberales de los 90, cuando los organismos internacionales de crédito condicionaron los préstamos con recetas educativas que produjeron el desguace de la enseñanza», afirmó.
La dirigente subrayó que los trabajadores y las universidades, los centros de estudios, los estudiantes y los padres de familia deben reflexionar sobre el significado de esas medidas que, como el ítem aula, son de coyuntura pero apuntan a desplegar una política en la que el docente sea convidado de piedra, obligado por las circunstancias y lejano de todo ejercicio del puesto de labor como vocación de servicio y transformación social», concluyó.





