Germán Pinazo: “Para el Gobierno, la universidad pública es un problema porque funciona bien”
Asumió como rector de la Universidad Nacional de General Sarmiento UNSG

“La universidad pública es un problema porque somos una institución que produce comunidad, que promueve el pensamiento crítico y, sobre todo, porque somos una institución pública que funciona bien”, expresó Germán Pinazo, en el acto en el que asumió como rector de la UNGS para 2026-2030, periodo en el que estará acompañado por Julia Smola, como vicerrectora.
La ceremonia, que comenzó luego de la versión UNGS del himno nacional argentino, contó con la participación de Flavia Terigi, directora general de Educación y Cultura de la Provincia de Buenos Aires y exrectora de la UNGS; Leonardo Nardini, intendente de Malvinas Argentinas; Franco Bartolacci, presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y rector de la Universidad Nacional de Rosario; Jaime Perczyk, rector de la Universidad de Hurlingham; Clara Chevalier, secretaria general de Conadu, y Susana Ramos, subsecretaria de Acción Gremial de FATUN.
Ante un auditorio lleno, Pinazo detalló las acciones que llevó adelante la Universidad, a pesar de la situación de anormalidad y que consideró como mucho más que actos de resistencia, en un discurso dominado por el reclamo por el cumplimiento urgente de la Ley de Financiamiento Universitario y la importancia de la universidad pública como garantía de un futuro colectivo.
Somos peligrosos porque razonamos y discutimos con evidencia”, remarcó, tajante, al sostener que la discusión no es si hay que pagar impuestos sino quién los paga. Con evidencia, dio cuenta de los argumentos insostenibles del Gobierno Nacional: “En 2025, el Estado resignó en beneficios fiscales para Mercado Libre cerca de 101 mil millones de pesos. Es casi catorce veces todo lo que efectivamente pagó ese mismo año para fortalecer la ciencia y la técnica en el conjunto de las universidades nacionales”.
Como anticipo de su próxima gestión, llamó a repensar las carreras, las formas de enseñar, las profesiones necesarias y la integración al sistema universitario del conurbano, que creció enormemente en el último tiempo.
“La universidad pública argentina es un bien público que nos ha costado mucho conseguir y que estamos decididos, decididas a defender”, enfatizó Terigi, que se desempeñó como rectora de la UNGS hasta noviembre de 2025 cuando asumió su cargo en la Provincia de Buenos Aires. Durante su discurso, hizo un balance sobre las acciones desplegadas mientras estuvo al frente de la UNGS y remarcó los graves efectos de las políticas del gobierno nacional “surgidas de la lógica conservadora, negadora de la educación como bien público y derecho personal y social”.
La UNGS seguirá siendo una referencia en la formación de profesionales, en la producción de conocimientos y tecnologías, y en la defensa de la Universidad como bien público y social”, cerró Terigi.
“Un gobierno que parece que puede con todo, con lo único que todavía no pudo, al menos en los términos en los que se lo propuso, es con el sistema universitario público y el sistema científico nacional y eso es por lo que fuimos capaces de hacer”, aseguró el presidente del CIN. Para Bartolacci, esa resistencia fue posible gracias a la fortaleza, la resistencia creativa, la unidad como prioridad y el sostén de la sociedad argentina.
También hizo referencia a la grave situación presupuestaria y salarial del sistema pero remarcó que “lo más angustiante es la campaña sistemática para desprestigiar lo que sucede en el ámbito universitario”. “El daño que le producen a la universidad pública argentina lo producen a todo el país, deterioran sus capacidades de desarrollo, aún con toda esta precariedad estamos firmes, de pie”, consideró.
Perczyk se refirió al “evidente conflicto que va a continuar” entre el sistema universitario y el gobierno nacional, un “conflicto presupuestario, salarial, pero también cultural y científico”, en el que las universidades recibieron un gran apoyo por parte de la sociedad en general. Y remarcó uno de los desafíos que, en medio del conflicto, el sistema universitario tiene por delante: “Estamos obligados a poder pensar en la universidad como protagonista de aquello que la Argentina tiene que ser. Dónde va a estar el trabajo en la Argentina qué viene, qué cultura necesitamos, qué necesitamos producir, para qué sociedad y para qué país”.
“La UNGS es para nosotros un orgullo y la usina de profesionales que nos acompañan en nuestros equipos técnicos y que también nutren a la política institucional de toda una región”, resaltó Nardini. En la misma línea, reconoció la tarea que la UNGS lleva adelante que permite “formar a miles de jóvenes” y propuso mantener el trabajo articulado con el municipio para redoblar los esfuerzos frente al difícil contexto que plantea el gobierno nacional.
Por su parte, Chevalier resaltó que “la universidad pública sigue existiendo gracias al enorme compromiso de la comunidad universitaria”. Subrayó la importancia de los vínculos como sostén del aprendizaje y de la comunidad, y celebró este acto como “un acto de resistencia por seguir construyendo lo común frente a un modelo de país y un sistema que está atentando contra esa posibilidad”.
“Los nodocentes sostenemos, somos un pilar fundamental, y conocemos de luchas, no estamos dispuestos a perder esta ni ninguna”, dijo Ramos y remarcó: “La universidad pública se defiende”.
Participaron exautoridades de la UNGS, el embajador del Estado de Palestina en la Argentina Riyad Alhalabi, referentes territoriales, integrantes de la comunidad universitaria, funcionarios y funcionarias, referentes de la cultura.
Autoridades de los decanatos
En el acto, una expresión de la vida democrática de la Universidad, también asumieron su funciones Bárbara Couto, decana del Instituto del Conurbano; Gisela Suazo, decana del Instituto del Desarrollo Humano; Sergio Barrionuevo, decano del Instituto de Ciencias; y Diana Suárez, decana del Instituto de Industria. Y los y las integrantes del Consejo Superior y de los Consejos de Instituto.
La vicerrectora Julia Smola cerró el acto reflexionando sobre el horizonte hacia adelante. “No alcanza con resistir, con sostener la universidad como está”, dijo y, al igual que Pinazo, habló de la necesidad de “repensar la universidad”. “Tenemos que ser exigentes para estar a la altura de la tarea. Comprender el mundo presente, no para adaptarnos mansamente a sus dinámicas injustas y reproducirlas, sino para poder intervenir en ellas y cambiarlas”, expresó.
El cierre artístico estuvo a cargo del elenco de danza de la UNGS. El acto está disponible en el siguiente enlace: Acto de asunción de autoridades de la UNGS – 2026-2030.
Fuente: Universidades hoy





