Fuerzas fuera de control: aspirantes a policías, hospitalizados en La Rioja luego de «entrenamiento» que incluyó torturas

¿Exceso personal de algún instructor, o un «clima de época», un discurso que baja desde la cima del poder? Lo cierto es que las fuerzas armadas y de seguridad parecen salidas de cauce. Doce cadetes de la Escuela de Oficiales de la Policía de La Rioja fueron hospitalizados luego de un «entrenamiento» que incluyó torturas. ¿Un nuevo caso Carrasco?
Los doce cadetes que padecieron este lunes un «entrenamiento» excesivo que incluyó abusos, continuaban hoy hospitalizados a raíz de sus severos cuadros de deshidratación y lesiones. Uno de los aspirantes afectados, Emmanuel Garay, de 19 años, sigue en estado «crítico«, de acuerdo al último parte médico oficial.
El director del hospital Enrique Vera Barros, Sebastián Parisi, informó que tres de los siete cadetes internados en la unidad de terapia fueron trasladados a una sala común durante la tarde del miércoles, tras evolucionar favorablemente su estado de salud. Se trata de dos chicas de 20 y 19 años, y otro hombre de 19.
Sin embargo, el que no logra recuperarse es Garay, quien permanece en coma. Desde que ingresó al centro de salud de la capital riojana, los médicos pidieron diez dadores de sangre, a raíz de su severo cuadro de deshidratación y de shock que le produjo daños cardíacos y en los riñones.
«Lo han dejado inválido a mi hijo, lo han perjudicado para toda la vida. Todavía no sabemos cuáles serán las secuelas«, denunció Roque Garay, uno de los padres que salieron a ventilar el episodio ante la prensa local.
Además de Garay, siguen alojados en la unidad de terapia intensiva de la institución otros tres cadetes varones de 19, 25 y 26 años. «Están en grave estado y su pronóstico es reservado«, dijo Juan Luna Corzo, ministro de Gobierno de la provincia.
Los cadetes padecieron el lunes una sofocante jornada de instrucción física bajo el sol, que incluyó vejaciones y maltratos. «A la chica que está al lado de mi hijo la han golpeado con palos las mismas cadetes. Le han hecho tomar agua del inodoro. Esto es una locura, ¿cómo puede ser que los policías que estaban ahí no han hecho nada», denunció Roque Garay, quien se identificó como policía. «Han ensuciado a la institución, no voy a parar hasta verlos en la cárcel«.
El soldado Omar Carrasco fue asesinado en 1994 mientras cumplía con el servicio militar obligatorio en una unidad militar ubicada en la localidad de Zapala, en Neuquén. Se considera que fue uno de los motivos por los cuales se suspendió definitivamente el servicio militar.
Carrasco se incorporó el 3 de marzo de 1994 al Grupo de Artillería 16 del Ejército, y tres días después fue reportado como desaparecido, y considerado desertor. Finalmente, a partir de la sospecha de sus padres, se inició una investigación y se supo que fue asesinado.





