“El flaco Kirchner decía que yo era como Lassie”

El ex secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, volvió a hablar públicamente luego de estar dos años en la embajada de Italia. En una entrevista radial, el funcionario recorrió su proceso político en el kirchnerismo y sus enfrentamientos con los medios de comunicación hegemónica.
Contó que en los próximos meses saldrá un libro, El relato del modelo, con su versión de la historia, además de un documental filmado por un grupo de compañeros de miltiancia.
Sobre su tarea en particular, resaltó: «Que no falte azúcar, harina o aceite es fundamental para la administración del comercio interior porque desordena la cabeza del consumidor».
Acá las personas físicas, que son contra las que nosotros tenemos que luchar, son los oligarcas. Nos hicieron creer que no, pero la oligarquía existe en el país.
«Hay que saber a quién enfrentar” y se preguntó sobre la concentración económica en el país: «¿Cuántas Arcor, cuántas Techint puede haber en Argentina?».
«Nosotros, como el proyecto nacional fue exitoso, arrancamos con la tierra costando una cantidad de miles de dólares y la devolvemos costando 5 o 6 veces más. Le revalorizamos el patrimonio a la oligarquía, y es cierto», lanzó con ironía, y agregó: «Cuanto más crece la hectárea, más aumenta la leche, más la lechuga, etcétera. El problema es que se valorizan patrimonialmente y me trasladan ese costo al precio de los productos».
Recordó que Néstor Kirchner decía que él era «más bueno que Lassie» y redobló sus críticas contra el gobierno de Mauricio Macri.
Pidió esperar a ver los resultados antes de dar opiniones, pero anticipó su sospecha de que las grandes corporaciones están detrás de sus decisiones. «Después veremos quién es su mandante. Si es el pueblo, tomarán las decisiones para beneficiar al pueblo. Si hay directores ocultos, que es lo que todos pensamos, se les verá la hilacha. Está claro que esto de las retenciones, que fue su primera decisión, parecería que hay un directorio oculto detrás», dijo.
Dicen que van a ir por la pobreza cero. Sería el único caso en el que se aumenta los precios de los alimentos y baja la pobreza. Si es así, hay que sacarse el sombrero.
Admitió que un error de su gestión fue «no discutir con la suficiente precisión el plan de negocios de YPF. «Lo tendríamos que haber discutido bastante más con Galuccio, es una empresa relevante para nuestro modelo de desarrollo».
Sobre sus cuestionadas reuniones, manifestó: «Los empresarios son muchachos distintos. ¿Te parece que es necesario poner un arma encima de la mesa para llegar a un acuerdo con muchachos que se hacen las uñas? Son tonterías, búsquenlas por el lado de (el ex jefe de Gabinete) Alberto Fernández».
«A mí me encantaría que (el nuevo ministro de Interior, Rogelio) Frigerio les pida por favor a los empresarios que bajen los precios y que le hagan caso».
Creo que al principio nosotros pedimos por favor. Algunas cosas que me pasaron es porque fuimos flojitos.
Respecto a su relación con el ex ministro de Economía aseguró: «Con Kicillof no somos amigos porque hay una brecha generacional. Pero yo me acuerdo que un día vino y me dijo: ‘Ustedes los peronistas no tienen un marco teórico, tienen una tradición oral’. A mí casi me da algo, así que le empecé a mandar libros. A los quince días me llamó Kicillof y me dijo: ‘No me mandes más libros, ya entendí».
En relación a la actualidad del peronismo afirmó: «Desde Perón que yo no tenía un jefe político. Después fue Néstor Kirchner y después Cristina. La que conduce este espacio político, no hay ninguna duda, es ella. Después hay una discusión en el espacio que tenemos que resolver los peronistas. No le voy a pedir a Nuevo Encuentro que me la resuelva. Dentro del peronismo la tenemos que resolver los peronistas».





