El año ganado por el país y su gente

Por Ignacio Campos
Decidí este título en el pensamiento que me dice que si navegamos sobre una década ganada, este 2014 se va como un año ganado. Los argentinos evaluamos que si llegamos con un alto nivel de tranquilidad, con un proyecto político que conduce Cristina Fernández de Kirchner en pie, dando muestras al país y al mundo de entereza y dignidad, estamos obteniendo ventajas sobre nuestros propios logros. Por cierto, algún agorero de ocasión, sacará a relucir algún problema y dará en el clavo. Pero ese inconveniente, demostrará nada más, que podemos resolver cada traspié para consolidar un camino que se inició el 25 de Mayo de 2003, con Néstor Kirchner, el hombre que se llevó por delante los vientos y la adversidad.
Digo Año Ganado porque el país se plantó a resolver cuestiones internas como la corrida y la intentona devaluatoria que hubo a principios de año. La Presidenta hizo los cambios necesarios y la economía pasó a tomar una consistencia notoria. Se paró la asonada del dólar, se detuvo la inflación mientras se sostenían las paritarias, se controlaban con esfuerzo los precios y la sociedad seguía yendo al mercado interno a hacer vibrar su fe en el país y en su gobierno. Hoy nuestras reservas, superan los 30 mil millones de dólares.
Hace unos días, al inaugurar el servicio de ferrocarril Constitución – Mar del Plata, Florencio Randazzo, ministro del Interior y Transporte, viajó en ese tren y habló con Elba, una mujer de 96 años que viajaba satisfecha por lo que recibía. Randazzo la puso al habla con la Presidenta y Elba le expresó su convicción de que se estaba haciendo lo debido, lo justo. Ese testimonio me dio la impresión de que, en realidad, era una síntesis notable de la referencia que tiene la mayoría de la sociedad respecto del enorme esfuerzo del gobierno. Trenes renovados, mejor servicio aéreo que contempla ahora que una persona pueda viajar de un punto a otro sin pasar por Buenos Aires, mejoría de rutas. Ni hablar de educación, salud, cultura, en donde la síntesis es Tecnópolis. Hace unos meses, Adrián Paenza, decía que no había un espacio semejante a Tecnópolis en el mundo, un espacio donde se convive con la ciencia, la cultura, lo culinario (que es parte de la cultura) y la recreación, en una movilización anual de millones de personas. Y encima ahora, el país ayuda a recuperar la sonrisa a quienes menos tienen.
En la provincia de Buenos Aires, hay una gestión que involucra a cientos de municipios, que tiene en IOMA a una herramienta de apoyo y compromiso de sus autoridades en salud, y posee singularidades como la fertilización asistida, innovación mundial del doctor Ricardo Asch que se incorporó a nivel popular. Hay un festival de folklore en La Plata que se convirtió en uno de los más importantes del país, hay realizaciones en Municipios como La Matanza, Las Flores, Berazategui, Bragado, Areco, Carlos Casares y otros, que enorgullecen a la ciudadanía. Funcionarios responsables son los que sostienen el deseo y los pedidos de la gente. Eso es ganar el año.
Aquí quiero hacer una reflexión necesaria. Uno como periodista, al cuestionar tiene el camino más fácil para escribir. Cuando tiene que reconocer que para algunos, tiene valor relativo, “está pago”, o es una especie de vocero. No sucede nada de eso en este caso. En el año, desde Infobaires24, hemos sido severos a la hora de precisar la crítica pero en este balance, tenemos la convicción y el camino, sí el camino, que avalan estas palabras. Digo el camino, porque en Infobaires24, uno a uno sus periodistas, se ven en la provincia de Buenos Aires, en Capital y en algunas provincias, trabajando la información, tratando con muchas personas los temas que van a nuestras páginas.
En el campo internacional, tuvimos en el conflicto con los fondos buitres un momento muy complejo. Venían como en el 2001, como los piratas de la Malasia, por el tesoro. Querían repetir como en esos años, y como lo planeaban Prat Gay, Melconian, Redrado el de los chimentos, y otros, la operación de llevarse las arcas del pueblo y dejar las migajas de un país destruido. Pero no ocurrió eso. La fortaleza de la Presidencia, motivó que hubiera respuesta, que se negociara con dureza y se planteara que la Argentina pagaba sus compromisos no los desaguisados o las pretensiones de Paul Singer y su corporación. Se ganó entonces espacio en Naciones Unidas donde hoy se debate una nueva normativa frente al saqueo, en UNASUR, Mercosur, el G-20, los BRICS e incluso, se logró que el mismísimo primer ministro Británico, David Cameron, diera públicamente su apoyo. Todo esto bajo la mirada y la solidaridad del Papa argentino, Jorge Bergoglio.
Para los que quieren que estemos fuera del mapa, los argentinos mediante estas políticas, estamos más que nunca con un papel protagónico a escala mundial. Y además, lo hacemos con dignidad, sin entregar nada. Si fuimos capaces de recuperar las AFJP, YPF, Aerolíneas Argentinas,el Banco Central, si instalamos la Asignación Universal por Hijo, los subsidios a los más necesitados, si se repartieron más de 4 millones de netbooks a los niños, si pudimos hacer lo que se hace en salud, en educación, en vivienda, en recreación, tenemos que presentarnos ante el mundo con una sonrisa. Pero si hay que mostrar los dientes debemos hacerlo. Esa es la clave de la hora. Como decía Julio Sosa, recidumbre y ternura.
Los tiempos del país a veces, tienen cara de perro. Y saber hacer el gesto adecuado en cada ocasión, es lo que nos permite hoy recoger esta sonrisa, extender este abrazo. Somos dignos y estamos en pie. Daniel Santoro le dijo a César Bustamente en la AM 750: el peronismo está en las pequeñas cosas. Y como somos amplios y generosos en la unidad solidaria que construimos, decimos que el kirchnerismo actualiza esos contenidos, esa actitud que implicar hacer la realidad en presente, ahora. Porque es fácil prometer como lo hacen Macri, Massa u otros, “el futuro será maravilloso”, ¿y el presente? Me animo entonces, a largar una frase: “el único futuro maravilloso es el presente”. Todo lo demás es un expresión que delata que no se sabe qué hacer con el ahora. Y se gobierna o se vive en el ahora. Y ese es uno de los valores principales que tiene la Argentina en estos días. Se forja el futuro porque se actúa en el presente. Y el logro es este año ganado que quiero compartir con todos, propios y ajenos, porque además, un país que alcanza sus metas las alcanza para todos.
Este es el mensaje que quería escribir para expresar la honda alegría con que saludo a nuestros lectores, a los compañeros de nuestra redacción, en el deseo de que tengan una buena navidad y un mejor año nuevo. Extiendo mi mano abierta porque en la tregua de estas fiestas, sé que hay alegría y en ocasiones, la alegría se construye incluso, con el dolor de momentos difíciles. Hemos ganado un año, una década, y lo celebro sin estridencias porque sé que si hoy nos bajamos del caballo para tomar un descanso, en unos días, nada más, volveremos a cabalgar para volver a la huella de realizar la Patria Grande con compañeros, amigos y compatriotas.





