Con Díaz Gilligan, la entrega de la economía nacional sigue en pie

¿Qué hay detrás del escándalo de corrupción en el fútbol, las cuentas off shore y la corrupción oficial?
Escribe Alejandro C. Tarruella
La familia off shore
Hay más secretos detrás de las acciones del renunciado ex subsecretario general de Presidencia de Mauricio Macri, Valentín Díaz Gilligan. Una vez que el diario “El País” de Madrid reveló que tenía ocultos sus negocios con Paco Casal en Andorra, le aparece una vinculación a negocios financieros oscuros en Panamá. Allí es donde recalan Mauricio Macri, su familia y otros funcionarios como Luis Caputo, cuestionado en estos momentos por presunta corrupción.
Díaz Gilligan dimitió luego de que se conociera su cuenta en Andorra por u$s 1,2 millones y que entre 2012 y 2014 fuera director, representante y accionista de una empresa de origen británico. Si bien, en realidad, parece que fue testaferro del empresario del fútbol Paco Casal, su responsabilidad aumenta puesto que se trataba de un funcionario de Macri. Primero en el gobierno de la Ciudad y luego en la Presidencia.
Trascendió ahora, a raíz de la investigación de “El País” (periodistas del equipo de investigación del medio Joaquín Gil y José María Irujo), que el total de los fondos fueron propiedad de Nashville North, sociedad panameña con un rasgo curioso: sus dueños son desconocidos. Al momento que Díaz Gilligan produjo la venta de la empresa al cuestionado empresario Francisco ‘Paco’ Casal. El hecho sucedió en noviembre de 2014, cuando Nashville North se esfumó del protagonismo.
Paco Casal tuvo, sin embargo, relación con la Nashville North panameña. “El factótum del fútbol manejó en 2014 dos cuentas en la Banca Privada d’Andorra (BPA). Una nominal -a nombre de una mercantil constituida en Panamá- y otra numerada, una coraza para enmascarar su identidad real, según un documento confidencial al que ha tenido acceso “El País”, señalaron los periodistas en su nota. El banco de Andorra señaló en un informe interno que el ex funcionario Díaz Gilligan vendió Line Action LTD el 3 de noviembre de 2014 cuando era Director de Promoción Turística de Macri en la CABA.
El banco reiteró en un informe interno que Díaz Gilligan “vendió” Line Action LTD –la sociedad británica tras la cuenta andorrana con 1,2 millones- el 3 de noviembre de 2014, cuando el político llevaba once meses en el cargo de director de Promoción Turística del Ayuntamiento de Buenos Aires. Es el período donde, versión naif de Gilligan, sostiene que le hizo un favor a “su amigo” Casal. Hay que suponer que su papel de testaferro bien pudo ser parte de una maniobra que pudo haber sido dispuesta por el entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
La corrupción y el Uruguay
Tal como se señaló en Infobaires24, la DGI uruguaya investigó a Casal por evasión fiscal entre 1998 y 2007, y le reclamaron u$s 104 millones por impuestos impagos que, otra curiosidad, el gobierno uruguayo le redujo a 10 millones. Eso es, sin duda, inexplicable por cuanto sucedió durante el gobierno de José Mujica que en su momento, como lo señalan medios orientales, dejó sin efecto la resolución de la DGI e incluso, echó al director nacional de rentas que demandó a Casal, dueño de los canales Gol TV en Estados Unidos y América Latina, que tiene el monopolio de la emisión del fúbol pago, que impide a millones de personas seguir los partidos del popular deporte.
Francamente inexplicable, pero también el episodio señala que si el empresario pudo con el presidente Mujica, no es extraño que haya convencido a funcionarios de Macri para efectuar presuntos actos de corrupción. El hecho no deja bien parado al conocido ex presidente uruguayo, muy querido en la Argentina.
También revela “El País” que el vínculo de Díaz Gilligan con Paco Casal se reafirma cuando se sabe que inscribió en el registro mercantil de Inglaterra a Line Action, donde figura como titular de la cuenta en Andorra. La dirección de la empresa figura en el domicilio de Montevideo de la empresa Calics. Otra curiosidad: Calics es propiedad de Paco Casal. Se sabe al mismo tiempo que la Banca Privada d’Andorra cuenta con una división que se dedica de modo exclusivo a la apertura de cuentas en Panamá.
Es decir, un departamento especializado en negocios de oscuras proyecciones. Allí operaban Casal y el funcionario de Mauricio Macri, con el fin de ocultar a los verdaderos propietarios de cuentas que involucraban millonarias sumas de dinero. En marzo de 2015, fue intervenida la Banca Privada d’Andorra por presuntas operaciones delictivas de blanqueo y su volumen de negocios se estimó en 8 mil millones de euros para unos 9 mil asociados.
Pese a la salida de Díaz Gilligan, el gobierno de Macri está cuestionado por cuentas off shore que involucran hoy al Presidente, y a funcionarios como Luis Caputo, Mario Quintana, el primo Calcaterra, la familia Macri, Gustavo Lopetegui, Gustavo Arribas y José Mindlin, empresario ligado a Macri y al británico Joe Lewis que intenta ocupar la Patagonia con posible apoyo de la Corona británica.
Es decir, que hay una hipótesis a tratar: ¿es posible que la Corona británica esté detrás de las operaciones oscuras de funcionarios del gobierno y acaso se pretenda, con la deuda externa, una operación no confesada con la Patagonia, incluidas las Islas Malvinas? Díaz Gilligan y los máximos funcionarios del gobierno podrían responder. La justicia debería trabajar una hipótesis que no es descabellada.
Queda por saber, si la AFIP reclamará el pago de ganancias a Díaz Gilligan y se le cobrará el 21% del IVA que corresponde a una operación de blanqueo. ¿Lo omitirá Mauricio Macri en razón de tratarse de un amigo?





