Cuando el fútbol se convierte en un festival químico

Escribe Alejandro C. Tarruella
Los barras son Angelici, son D’Onofrio. Son el fútbol sometido a la corporación financiera internacional, la violencia y el mercantilismo. Por eso, hoy la responsabilidad es del club Boca Juniors, pero unido a la dirigencia de River, de la AFA, y cuanto ladri se remueva en el barro de las finanzas. La violencia entonces, es un capítulo importante de la construcción de la estructrura que sostiene al juego.
En los incidentes que dieron por tierra con el partido Boca-River para cerrar un capítulo de la Copa Libertadores de América, que lleva el nombre de un banco y que debería pasar a llamarse Copa Corporaciones, hubo una construcción de violencia consentida que es posible, tuvo la intención de generar un desbande en las calles con ataque a negocios y robos a granel. No cuentan los periodistas asociados al negocio ni los otros, que hubo saqueos, robos y rotura de vidrios en la avenida Patricios y alrededores. No cuentan que se intentó copar un negocio de Carrefour ubicado enfrente del Hospital Argerich. Vidrieros de la zona consultados por Infobaires24, señalaron que ayer viernes, tuvieron intenso trabajo para reponer cristales de varios negocios en la avenida Patricios.
Así funciona el periodismo corporativo como se ve en la tevé. Se muestran afectados moralmente y no cuentan lo que sucedió en realidad. El comerciante despojado al violarse su pequeño emprendimiento, no va a aparecer en pantalla pues se la reserva a famosos y conocidos. Hay que encubrir, después de todo, a los dirigentes como Angelici, el único hincha de Huracán (funcionario de la entidad) que llegó a la presidencia de Boca de la mano de Mauricio. De igual modo, las cámaras instaladas en la cancha se usan solamente si las papas queman, como en este caso.
Ahora bien: ¿por qué no hubo una ambulancia para atender a los jugadores afectados por el ácido que le arrojaron los hombres que protegió Boca? ¿Por qué no la pidieron directivos de River o Marcelo Gallardo? ¿Por qué no se mandó de inmediato a los jugadores afectados a un hospital? ¿Es cierto que autoridades del Hospital Argerich se negaron a atenderlos? Esos hechos reflejan que todos, incluido Gallardo y los irresponsables asociados de Boca, River y la AFA, tenían como premisa continuar el partido y no dar atención adecuada a los heridos. Fue solidario el jugador Osvaldo, mientras Orión, amigo de las barras, fue a apretar a los jugadores de River para que jueguen. Triste papel de los jugadores de Boca que ni siquiera fueron a ver a sus compañeros. Los barras los tienen domesticados para romper la cultura antigua del deporte, la solidaridad como bandera. Eso sí, al irse saludaron a la barra.
La ambulancia no podía llegar además, porque la barra brava de Boca, iba a impedir su llegada. Querían imponer a lo guapo, que el partido continuara para sostener el negocio o llevar las cosas a incidentes sin salida. Es un año electoral y Angelici viene jugado como lo violentos. Además, ha habido jefes de seguridad del club, el fiscal Stornelli, que públicamente expresaron su amistad con barras bravas. O sea, se encargaba de la seguridad pero tenía un problema: era amigo de los ladrones.
El problema principal de lo sucedido en cancha de Boca, es que el conjunto de la dirigencia del fútbol, apaña la violencia y es muy posible que se beneficie con ella. ¿No se vio al presidente de la AFA, Luis Segura, vendiendo entradas de modo al menos irregular en el mundial de Brasil? Entonces, no se puede confiar sino en un cambio. En una inmediata transformación basada en dar nuevos contenidos a un deporte que pertenece al pueblo, no a una banda sostenida en el poder por grupos corporativos vinculados al poder, caso Macri. Fútbol para todos es un principio.
Para las corporaciones, el fútbol se encapsulaba al punto que no era posible ver siquiera los goles de un partido porque los “encanutaban” para la emisión del domingo a la noche. Fútbol para todos acabó con esa censura. Avanzó dando imagen al conjunto del país, al punto que el mismo partido de Boca-River, era emitido a todo el país sin cargo. Ese es el camino, y hay que meter mano porque los barras manejan hasta parte del negocio del dólar ilegal, que ya tiene un límite puesto por el gobierno. Ahora hay que ir por los jefes, “los de seguridad” como los que manejaron los incidentes de Boca y permitieron que la manga fuera sacada del estadio y llevada a Puerto Madero sin ser vista. ¿Habrían utilizado la chiquitolina del Chavo? Y no creer el discurso “moral” de los “especialistas” que se bañan en las aguas sucias de la corporación. El fútbol pertenece al conjunto del pueblo, no a la cadena de la felicidad de los dirigentes de los clubes.





