Confeccionistas piden la regulación de las importaciones

La industria textil confeccionista de la Argentina, que tiene en Pergamino el principal polo productivo del país, viene sufriendo la alta carga impositiva y la excesiva importación.
“El rubro va hacia una liberación del mercado, de menor a mayor, y eso a los fabricantes nacionales los perjudica notablemente”, señalaron fuentes del sector.
Asimismo, aseguran que el Gobierno se había comprometido a establecer un cupo de importación de material textil de 11 mil toneladas para 2017, límite que ha sido sobrepasado con creces.
“Ese cupo fue un acuerdo entre las partes, pero el Gobierno con el afán de liberar todo, no les importa nada más. Ese es uno de los problemas importantes, pero además sufrimos una altísima carga impositiva y la caída del consumo. Ahora se anuncia una reforma impositiva, pero todavía no se ve demasiado en el horizonte”, resaltó un empresario del sector, según consignó La Opinión.
A su vez, advirtió que “se pueden consensuar políticas de Estado para que se llegue a un consumo medido, para no generar expectativas de inflación que es lo busca el Gobierno que, dicho sea de paso, no lo está logrando porque la inflación sigue estando alta. Evidentemente tiene que haber otra política que no sea solamente la tasa de interés como ancla, porque eso destruye todo”.
Desde el sector creen que la solución “es dosificar la importación, no impedirla, pero tampoco exagerar, para que pueda desarrollarse la industria nacional”.





