Carlos Castagneto: «la política para hacer el bien común»

Por Ignacio Campos
IB24: Contame cuál es tu percepción respecto del caso Nisman, que hoy ocupa un espacio importante en la preocupación de mucha gente
– Mi percepción es que siempre el gobierno tuvo a la vanguardia sobre políticas de seguridad, y también sobre políticas de seguridad de cada uno de los países. Así, al último Consejo de la ONU de seguridad lo presidió la Argentina. Entonces, me parece que hay que dejar actuar a la justicia, en este caso a la fiscal, y al juez que le compete. Me queda muy claro lo que dijo Cristina, que los problemas de otro lado no los vengan atraer acá. Cuando uno ve que la Argentina crece y que uno marca jurisprudencias, como en los fondos buitre donde se he registrado una decisión histórica de la justicia británica que le pone un límite al juez Griesa. El ejemplo cunde, y hoy Grecia está marcando el mismo rumbo, y se reconoce a nivel internacional lo hecho en la Argentina, y se va a debatir porque la crisis internacional (o este fraude financiero internacional de papeles). Cuando la Argentina crece al 7.6%, con el modelo de desarrollo social, cuando Argentina ha hecho acuerdos bilaterales con países de potencias dentro del grupo BRICS (potencias dentro de 10 o 20 años), uno piensa “¿por qué pasa esto?”. La verdad es que la Justicia tiene que estar a la altura de las circunstancias, se tiene que aislar de lo mediático y trabajar con profesionalidad. Entiendo que está confuso el tema, pero lo que me queda claro, es que este gobierno siempre brega por la paz, y de la sociedad en su conjunto la mayoría sabe que el gobierno jamás haría una cosa así. Lo que sí hay que ver, es cuáles fueron las causales y qué intereses hay detrás de esto para que ocurra, porque genera un microclima, somos tapa de diarios de todo el mundo por este caso. Quizás a algunos no les interese que la Argentina siga creciendo, que vengan capitales a invertir. Por eso insisto que me parece que lo que dijo Cristina es un resumen muy lógico: no los traigan a la Argentina. En cierto modo, la respuesta de la justicia británica a los fondos buitres, impidiendo que retengan fondos para el pago de la deuda en bancos norteamericanos, habla de que tenemos un lugar en el mundo y se nos respeta.
IB24: Se comenzó a tratar en sesión del Senado el proyecto de modificación de la agencia de información, y la oposición se negó a presentarse, una vez más, a debatir problemas. ¿Qué pensás de este hecho reiterado?
– Creo que eso le hace mal a la democracia. La gente vota a un candidato para que lo represente, o en el Ejecutivo o en el Legislativo, y le pide que trabaje. Cuando un país es serio, se tiene que debatir, y en los debates es donde salen las mejores conclusiones. Muchos son candidatos mediáticos y no candidatos de asiento y de propuesta. Y recuerdo que algunos candidatos tenían un plan, y pasaron cinco años, y pasaron sin pena ni gloria por un Legislativo. A mí me encantan los debates en el Congreso que duran ocho, doce, catorce o dieciocho horas, porque se escuchan muchas cosas y se aprende. Por eso, a la gente le gusta escuchar al que votó. No ir a una sesión significa que no tienen propuestas, que van a decir lo que les ordenan. Ahora, si tenés propuestas, tenés que sentarte. Lamentablemente hay muchas uniones transitorias electorales, y por eso, hay que tener muy claro cuál es la ideología y la proyección que tiene cada uno. A la ideología no la podés perder. Por supuesto nos ha pasado de quienes llegaron por ser peronistas, y de peronistas no tenían nada, o que algunos justicialistas que se agarraron del peronismo para llegar y después hicieron todo al revés de la doctrina y de la concepción peronista. Pero no ir a una sesión y hacer un vacío total en temas tan profundos como sucede hoy. Después los ves en medios de comunicación. ¡Por favor!, primero que cumplan con su trabajo. Su trabajo es responderle al que los votó. Después hacen una conferencia de prensa, van a los medios y critican. Se les paga por representar al pueblo, no para ir a los medios.
IB24- Justamente vemos hace dos años, que han trasladado el ámbito de debate, que es ser naturalmente el recinto, a los estudios de televisión. Parece una broma. Ahora, ¿cómo es posible dar vuelta esta tendencia oportunista regresiva?
– Yo no cuestiono que se haga un debate en la televisión. Todos los debates, mientras sean constructivos, son positivos. Pero si mirás, algunos legisladores que hace años que están, un día son de izquierda y al otro son de derecha, otros son centro, otros son arquero, otros son delanteros. Yo sugiero pensar de modo muy sencillo: no hay que subestimar a la gente, al electorado. La gente ve la acción de gobierno, una inversión del 6% del PBI en educación, que entre las políticas, es una de las mejores que hemos hecho y entiende que esto sucede por algo. Porque nosotros queremos un país culto, no queremos llevarlos de las narices a que voten, sino que sepan qué se vota y lo que la Constitución marca cuando se vota. Por eso digo que la responsabilidad de los funcionarios es cada vez más grande. Hoy, los desafíos son más altos y tenés que tener un grado de formación importante. El otro día en un programa, me preguntaban sobre deportistas. Yo vengo del deporte, me recibí de contador a los 23 años, llevo 20 años de gestión, y no digo que los deportistas no pueden ser, ni que los artistas no pueden ser, sino que hay que prepararse para la función pública. Porque tenés que administrar fondos del erario público, de aportes y contribuciones que hacen los 40 millones de argentinos. Entonces, creo que los debates de la televisión son buenos, pero hay que darlos en el Congreso, hay que llevar propuestas al Congreso. Fijate lo paradójico: cuando en su momento Néstor no hablaba, no había debate político. Ahora Cristina no habla, y no hay debate político. Cristina dice “A”, y tenemos para quince días de debate. A la oposición no se les cae una idea. La verdad no he visto un proyecto de ley en todos estos años que haya sido tomado por el Ejecutivo (y no digamos que es porque el gobierno ahora tiene mayoría, porque en su momento la oposición tuvo mayoría), porque tampoco fueron a trabajar. Si los miramos bien, son los mismos que en 2012 estuvieron y hoy se quieren reciclar, y tienen amnesia sobre su pasado y lo que hicieron. ¿Se acuerdan de quienes le arrebataron el 13% a los jubilados en situación de precariedad? Los responsables no se acuerdan. Pero van a conferencias de prensa, y lo más grave es que en algunos casos hay personas con derechos, y te dicen “nosotros no tenemos nada que ver”, y así lo arregla el Estado nacional. Si mañana soy legislador, mi compromiso es con la sociedad. Tendré que presentar proyectos de leyes superadores de las que están vigentes. Y estar en el recinto a la hora de debatir.
IB24- Hace poco, Sergio Massa, que lanzó una serie de spots publicitarios “comiéndose” las “s”, hablando con tonada, dirigido a cada provincia del interior de nuestro país. Durante las sesiones del año pasado, Massa asistió cuatro veces, en un lapso de unas siete horas, y se dedicó a atender a la prensa. Vos sos un hombre de acción, ¿se puede dar una argumentación sobre ese proceder?
– Massa es una de las personas a las que este gobierno les dio un espacio muy importante. Se hizo conocido y después dio un salto y nunca se explicó. Si yo no estoy de acuerdo con vos, no estoy de acuerdo de entrada. Y si mañana me peleo o discuto con vos en la política, me voy a mi casa, no voy a ser un opositor tuyo, porque no es coherente que si yo durante 12 años estoy con el gobierno. mañana discuto con Alicia Kirchner y resulta que soy opositor. ¿Qué hice durante estos 12 años, no estuve de acuerdo con nada? ¿O estuve de acuerdo con todo? Si a mí nadie me obliga a estar. No vi los spots, pero hacer uno por cada provincia me parece que es una falta de respeto. Si hay modismos provinciales, hay que respetarlos porque son incluso, la creatividad de un pueblo, no un rasgo a subestimar. ¿Cómo podría hablar como un cordobés con tonada, si yo no soy cordobés? Ahora, para ser presidente hay que tener un discurso unificado, y la Argentina es tanto el norte como el sur, el este y el oeste. Se hable como se hable.
IB24- ¿No ocurre que ese proceder es obra de los consultores que traen de otros países y piensan como si vendieran un producto para supermercados?
– Es muy posible. Parte de la deuda externa, se generó con las políticas sociales. Entonces, gobiernos neoconservadores, traían consultores de afuera que usaban la tonada de cada lugar y aparecían presuntos trabajadores plantando uvas del norte hasta el sur. Esto es parecido. Es una falta de respeto. Tenemos, más que la tonada -que es una creación colectiva maravillosa-, el concepto de lo que hacemos y el saber de cada lugar, fortalezas y debilidades, cuál es la riqueza de la economía regional, cómo potenciarla y cómo hacer que a través de una inserción integral, que ahondemos nuestra presencia en el mundo. Y por la tonada, tenemos que conocer las raíces de cada región, y no llevar lo que se cree que se puede hacer en la provincia de Buenos Aires a Jujuy, o a otro lugar que tiene su propia personalidad. Unir a los argentinos es un acto de tolerancia profundo, con la concepción metodológica de las políticas integrales. La falta de vocación no se resuelve con un spot publicitario. No se trata de ponerse un poncho creyendo que pueden captar el voto de un jujeño. Eso es arrogancia.
IB24. ¿Creés que es posible llevar la felicidad al pueblo a través de políticas sociales, educativas, de salud, así como lo pensaron Belgrano y Perón?
– Me quedó grabado a fuego que después del 200,1 rescatamos derechos perdidos, los hicimos presente. Pero el derecho mayor que tenemos hoy en Argentina, es ser felices, que nos permitan a los argentinos ser felices. Aquellos que tengan intereses por fuera de los de nuestra nación, que los apliquen en otra parte y permitan a los argentinos ser felices. Hemos sufrido durante muchos años, salimos del infierno como nos decía Néstor Kirchner, hemos padecido hambre y dolor, en un país joven tenemos más de 30 mil desaparecidos. Y hoy, a los derechos que rescatamos y creamos los ves en la ruta, en las vacaciones, en viviendas que abren sus puertas a quienes no podían tener su casas, en autos nuevos y viejos, en gente que conoció el mar, que conoció la montaña con el récord de turismo. Yo fui a Mar del Plata en el 2002 e iba en la ruta solo. Hoy veo las rutas a la costa y me viene la imagen de la felicidad, como la siento con la salud, con la educación, con las obras. Cuando entro a un pueblo de la provincia y veo las casas sencilla recién pintadas, o las que acaban de ser entregadas por un plan de viviendas, siento que ese es el color de la felicidad. De ahí que diga a que los que no quieran vivir aquí, que no vivan. No los estoy expulsando, es sencillamente plantearle a quien si no tiene ganas de estar, que no lo haga aquí. Y como dijo t Cristina en los 30 años de la democracia: no pongamos sólo la fotito, traigan propuestas. Y la propuesta es “este debate tenemos que dar en la televisión y en el Congreso”, qué vamos a hacer con cada uno de los temas en los próximos cuatro años de la Argentina a nivel nacional, provincial, municipal, allí donde haya una necesidad. Qué nosotros, como dijo Evita, sabemos que allí hay un derecho y estamos dispuestos a poner el hombro para hacerlo realidad.





