
¡No tienen razón! dijo Capitanich al defender su decisión a favor de una empresa extranjera sobre la explotación económica del riacho Barranqueras.
Jan de Nul es la empresa favorecida por el mandatario chaqueño en un contexto en donde la tensión en el seno del propio gobierno con respecto al futuro de la Hidrovía deja un debate expuesto ante la sociedad, tras el vencimiento de una disposición presidencial del menemismo.
Capitanich separó su injerencia del escenario nacional, el planteo de soberanía y los mecanismos de concesión con transparencia.
Desde el Frente Chaqueño Rodolfo Schwartz, criticó a Capitanich al opinar que el mandatario «pretende picar en punta en el proyecto de una nueva entrega de nuestra soberanía a países extranjeros bajo la forma de concesión».

“Los argumentos usados son los que usó siempre el desarrollismo, ‘no lo podemos hacer nosotros, deben venir inversiones extranjeras’, lejos de los postulados de independencia económica y soberanía política, que sólo se usan para los discursos”, dijo Schwartz.
Jorge Capitanich en declaraciones vertidas en contacto con los medios locales, indicó que el decreto de prórroga de concesión cumple con todos los requisitos administrativos y legales correspondientes y a la vez que explicó con respecto a las tareas de dragado, señalización y balizamiento del riacho «necesitan de inversión privada porque hoy la Provincia no lo puede pagar»
«Quienes objetan desconocen que la tasa de dragado no se la cobra a don Juan, se le cobra a Shell, a Axion, a YPF y a las grandes cerealeras. Me parece que hay muchas personas que quieren que efectivamente subsidiemos a YPF y Shell, cosa que no estoy dispuesto a hacer» resaltó el Gobernante.
Capitanich aunque admitió que si bien las críticas a la medida asumida «pueden tener sus argumentos» no les otorgó por ello, lugar alguno. «No tienen razón‘ dijo el mandatario sobre esos planteos.





