CABA: Quirófanos colapsados, hospital por hospital

HOSPITAL DE NIÑOS RICARDO GUTIÉRREZ
Habría 2.500 niños en lista de espera. Sólo cinco de los diez quirófanos funcionan, faltan camas de cirugía y de terapia. También especialistas en terapia intensiva e intermedia y anestesistas. En este contexto, las consultas de cirugía bajaron de 75.897 consultas en 2005, a 61.631 en 2012.
El traumatólogo Pablo Palacios trabaja hace 35 años en el hospital. “Los espacios físicos están, pero no se usan. La inestabilidad y el maltrato laboral, sumado a pésimos salarios, provocan una migración cada vez más frecuente de profesionales desde el sector público al privado. Es una forma de vaciar la salud pública”, explica.
Palacios es especialista en el tratamiento del pie bot, una deformidad congénita. Aplica distintos yesos para corregir el pie bot y en un momento determinado debe realizar una pequeña cirugía. “Pero cuando se pide el turno, como no es de ´urgencia´ te dicen que el retraso es de un año o año y medio. Se pierde el tratamiento y se priva al niño de llevar una vida normal”, cuenta.
HOSPITAL DE AGUDOS COSME ARGERICH
Es uno de los hospitales de cabecera. Jorge Selser dice que funcionan sólo cuatro de 12 quirófanos. Faltan anestesistas, camillas de quirófano y hasta luces, “además de profesionales en otras áreas sensibles –agrega Selser–, como terapia intensiva, unidad coronaria y terapia intensiva pediátrica”. El ritmo de trabajo (hasta tres guardias semanales de 24 horas cada una) y los bajos sueldos desalientan a los profesionales. “Es evidente que van a optar por el sector privado, en cuanto pueden huyen de los hospitales estatales”, dice Selser, que ve otro problema en el atraso tecnológico que “salvo excepciones, es de casi 30 años”.
El ex legislador asegura que el hospital funciona a un 20% de su capacidad. “Hay una falta de respeto total por las personas que atraviesan por la incertidumbre de no saber cuándo, ni cómo ni dónde serán operados. Es muy cínico el sistema”, agrega Selser.
En seis años (2007-2012), las consultas por cirugías se redujeron de 122.713 a 96.735.
HOSPITAL DE AGUDOS FRANCISCO SANTOJANNI
Es el hospital que más consultas externas recibe, más de un millón por año. Sin embargo, perdió 13.000 consultas quirúrgicas en seis años. En el Santojanni, según un informe del legislador de Bien Común Gustavo Vera, la demora para operaciones programadas es, en promedio, de un año. Que haya sólo tres anestesistas de planta y la pérdida de dos quirófanos explican, en parte, esta reducción. Según el informe, el “pésimo estado” de las mesas de operación de los nueve quirófanos que operan obligará a cerrarlos por reformas durante enero. Todas las cirugías programadas para ese mes fueron suspendidas.
HOSPITAL DE AGUDOS JOSÉ RAMOS MEJÍA
“Acá hay personas internadas durante meses esperando para ser operadas”, dice Carlos Rojo, presidente de la Asociación de Médicos Municipales del hospital. La falta de anestesistas es clave. “Los plazos para las operaciones son muy complicados, sobre todo teniendo en cuenta que acá funcionan a pleno sólo cuatro de 12 quirófanos”, explica Rojo. La situación provoca roces entre los cirujanos: “Todos quieren operar y nadie quiere enfrentarse una y otra vez a la familia para decirle que debe seguir esperando”.
Para Rojo es una equivocación “culpar a los anestesistas, que lograron un mejor acuerdo y tienen un convenio mucho mejor. El problema es el Estado que no se hace cargo de esta situación”. El Ramos, entre 2007 y 2012, perdió 26.500 consultas de cirugía.
HOSPITAL DE AGUDOS JOSÉ PENNA
La demora es por lo menos de ocho meses. Aunque recibe 800 consultas quirúrgicas semanales se efectúan sólo 10 operaciones por semana. El informe de Vera señala que el “equipamiento de los quirófanos es insuficiente” y se registran importantes demoras en la “reposición de insumos especiales (suturas mecánicas y otros descartables)”. El cuello de botella son los anestesistas, las enfermeras y la terapia intensiva. Los puestos de los trabajadores que se jubilan no se reponen. “Nunca hay camas disponibles y esto demora mucho la cirugía de complejidad”, según el informe.
HOSPITAL DE AGUDOS CARLOS DURAND
Es el único hospital porteño que cuenta con servicio de recuperación cardiovascular. Sin embargo, según fuentes del hospital, las cancelaciones de cirugías son cada vez más frecuentes. Faltan cardiólogos, que trabajan en el control posoperatorio, y hay sólo tres anestesistas de planta. De los ocho quirófanos funcionan seis y el shock room está cerrado por falta de enfermeros.
En octubre de 2013, el Ministerio de Salud recortó las suplencias de guardias. Fue un cimbronazo para el Durand. Las suplencias cubrían los cargos que, desde hace años, se encuentran pendientes de nombramiento. “Se necesitan siete médicos y un coordinador, pero hoy hay un solo médico nombrado y el resto lo cubren los residentes”, explica Héctor Ortiz, delegado de ATE del Durand.
“Las operaciones se suspenden por falta de personal. No sólo recortan en forma directa, no se reemplazan las personas jubiladas y las que renuncian”, agrega. En el Durand la caída fue de casi 11 mil consultas por cirugías.
HOSPITAL DE AGUDOS DALMACIO VÉLEZ SARSFIELD
En septiembre de 2013, el quirófano del hospital dejó de funcionar por obras de remodelación. Debían concluir en marzo. Tras la queja de los trabajadores, las autoridades reconocieron que el quirófano no reabrirá hasta fines de este año. Un pedido de informes del diputado del Frente de Izquierda, Marcelo Ramal, señala que “los perjuicios de este prolongado cierre del quirófano son enormes para el funcionamiento del hospital. Virtualmente, los servicios de Ginecología, Obstetricia y Traumatología, que registran una fuerte derivación quirúrgica, se encuentran semiparalizados”. El hospital tiene 103 camas de internación, pero sólo son ocupadas unas veinte debido a la imposibilidad de cumplir con las cirugías programadas. “Se ha establecido un servicio de operaciones de urgencia en la guardia, pero en los hechos la gran mayoría de estas intervenciones deben ser derivadas a otros hospitales”, afirma Ramal.
HOSPITAL DE AGUDOS IGNACIO PIROVANO
Es otro hospital de cabecera. Su situación es crítica. En agosto del año pasado, los médicos realizaron un paro en reclamo por falta de personal y en Rayos, Hemoterapia, Farmacia, Patología, Quirófano y Laboratorio. Sergio Roldán, delegado de Sutecba, explicó que los profesionales migraban al sector privado o se jubilaban, pero sus puestos no eran cubiertos por nadie. La situación estalló cuando 50 trabajadores hicieron uso del retiro voluntario y no hubo reemplazo.
HOSPITAL DE AGUDOS JUAN FERNÁNDEZ
Viviana Tarragona, delegada general del Fernández, asegura que se vive una “situación atípica”. “Es injusto que este hospital reciba un tratamiento diferente, pero lamentablemente es así: prácticamente no tenemos demoras en las cirugías programadas”, explica. Tarragona añade que el Fernández es el único hospital que cuenta con un resonador magnético, que se utiliza para detectar una variedad de afecciones, como problemas cerebrales, médula espinal, abdomen y pelvis, entre otros. Este hospital tiene, también, dos quirófanos de última generación que, según Tarragona, ni siquiera el sector privado posee. Sin embargo, aunque es el único hospital que tiene el servicio de diagnóstico de cáncer de próstata, la lista de espera es de seis meses.














