Los manifestantes llamaron también a Donald Trump a insistir en su presión económica contra Brasilia para detener el juicio.
Se manifestaron el domingo en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, para mostrar su apoyo al expresidente Jair Bolsonaro, justo en la recta final del juicio al que se enfrenta por haber intentado supuestamente un golpe de Estado tras los comicios de 2022, cuando fue derrotado por Lula da Silva.
Los manifestantes pidieron, sobre todo, una amnistía para perdonar a todos los condenados que ya fueron sentenciados por el intento golpista y también a Bolsonaro, aunque aún no se sabe cuál será la sentencia. “Yo no vi ningún golpe en Río de Janeiro.
El 8 de enero no ocurrió, no hubo golpe. Hay una gran persecución contra Bolsonaro. Golpe no hubo. No hay golpe sin armas, no hay golpe sin las Fuerzas Armadas… Un golpe digno de mención… Sin pruebas. Estamos aquí luchando por un Brasil democrático, un Brasil libre, para eso estamos aquí», decía a RFI uno de los asistentes.
En la manifestación se vieron muchas banderas de Estados Unidos y carteles en agradecimiento al expresidente Donald Trump, que desde hace tiempo está sancionando a los jueces brasileños y aplicando aranceles fuertes contra Brasil para presionar en contra del juicio a Bolsonaro. Muchos de ellos confían en que esa presión aumente para así liberar a Bolsonaro de la cárcel.
«Creo en la fuerza de los estadounidenses. Ellos valoran mucho la libertad y la libertad de expresión, así que creo de verdad que esto sucederá. Prefiero un veredicto ahora que una dictadura después y ver al país transformado en Venezuela», expresó otro de los manifestantes. (Fuente agencia de noticias RFI)

Por su parte, Michelle Bolsonaro, esposa del acusado Jair Bolsonaro, rompió en llanto durante la manifestación en apoyo a su marido y en reclamo de una amnistía general.
Nunca pensé que sería tan difícil estar aquí con ustedes hoy”, dijo entre lágrimas frente a los seguidores.
La movilización se desarrolló en varias ciudades del país y mostró la fuerza del bolsonarismo en medio del juicio que enfrenta el empresario por intento de golpe de Estado.
El acto principal comenzó a las 15H00 locales (18H00 GMT) en la tradicional avenida Paulista de Sao Paulo, con la presencia de varios presidenciables de la derecha brasileña.
«Estamos aquí para defender la legalidad y los valores en este país. El juicio a Bolsonaro es una canallada», dijo Aparecida Paula, una jubilada de 70 años que vestía la camiseta de la selección.
Las movilizaciones reclaman una amnistía legislativa a cientos de simpatizantes bolsonaristas condenados por el asalto a los poderes públicos en Brasilia del 8 de enero de 2023.

Según la fiscalía, Bolsonaro (2019-2022) promovió esos hechos como un último intento de aferrarse al poder tras perder las elecciones frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
El bolsonarismo aspira a votar la amnistía en el Congreso y que también alcance a su líder si resulta condenado.
Vestidos con los colores verde y amarillo de la bandera brasileña, los simpatizantes bolsonaristas se concentraron en la Paulista con carteles a favor de la amnistía y contra Lula y los jueces de la corte suprema.
«Thank you, president Trump», se leía en algunos carteles alzados por manifestantes junto con pancartas dirigidas a los líderes de Diputados y el Senado para activar la votación de la amnistía.
El presidente estadounidense Donald Trump impuso hace un mes aranceles punitivos a Brasil bajo el argumento de que existe una «caza de brujas» contra su aliado Bolsonaro.
En el palco en Sao Paulo estuvieron presentes el patrocinador de los actos, el pastor evangélico ultraconservador Silas Malafaia, y Michelle Bolsonaro, la esposa del expresidente, entre otros.
Bolsonaro se encuentra inhabilitado electoralmente hasta 2030 por haber cuestionado sin pruebas el sistema de votación brasileño. Pero el presidente de su partido, Valdemar Costa Neto, dijo desde el palco que «no existe plan B» de la derecha para 2026.
«La amnistía para los condenados del 8 de enero y para Bolsonaro es lo único que puede salvar a Brasil», sostuvo Alexandre Cerqueira, un pintor náutico de 45 años que acudió al acto en Sao Paulo con su esposa y sus tres hijos.
El exmandatario se declaró inocente en el juicio por golpismo y dice ser un perseguido político.
Unas horas antes, sindicatos y movimientos sociales de izquierda reunieron a unas 9.000 personas en un acto contra la posible amnistía en el centro de Sao Paulo, según contabilizó el Monitor de Debate Político de la Universidad de Sao Paulo.
La corte suprema dará la semana próxima su veredicto en el juicio a Bolsonaro por el golpe de Estado en 2022, que puede enfrentarlo a más de 40 años de cárcel. En prisión domiciliaria preventiva desde agosto, el líder de extrema derecha es el protagonista ausente de movilizaciones en ciudades como Sao Paulo, Rio de Janeiro y Brasilia, donde acudieron miles de manifestantes, según constató la agencia de noticias AFP.
El diputado Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente, se mudó meses atrás a Estados Unidos, donde lleva una campaña para que el gobierno de Trump interceda en favor de su padre.
INDEPENDENCIA DE BRASIL
Este fin de semana, Brasil realizó los actos conmemorativos por su Independencia nacional. Ceremonia que estuvo encabezada por el presidente democrático Lula Da Silva.
En días anteriores, el presidente Lula, anunciaba públicamente: » Como medida adicional para proteger a nuestros exportadores de los aranceles injustificados impuestos a los productos brasileños, ampliamos el plazo de reintegro para las empresas afectadas. Esta fue una importante solicitud de nuestro sector productivo, atendida por el Gobierno brasileño a través del Plan Brasil Soberano.

La medida, publicada ayer (2) en el Diario Oficial (DOU), evitará que los exportadores perjudicados por el aumento arancelario tengan que pagar impuestos o multas si incumplen sus obligaciones. Las empresas tendrán un año más para buscar nuevos mercados o exportar a Estados Unidos.
Seguiremos trabajando para proteger a nuestros exportadores y trabajadores y luchando por revertir los aranceles impuestos a nuestros productos.»
Por su lado, en el Día de la Independencia de Brasil, el presidente de izquierda Lula encabezó este domingo el tradicional desfile cívico-militar en Brasilia.
«Brasil soberano» fue el lema de este año, en alusión a los aranceles de Trump. «No aceptamos órdenes de nadie», dijo Lula en un mensaje televisado a la nación el sábado por la noche.
Sin dar nombres, se refirió como «traidores a la patria» a «algunos políticos brasileños que alentaron ataques a Brasil».
Lula dijo que ve un «riesgo» de amnistía a los condenados por el 8 de enero de 2023 si el tema se vota en el Congreso.
Es una batalla que también tiene que ser hecha por el pueblo», afirmó el mandatario de 79 años, que planea buscar su reelección en 2026.
Tanto el gobierno como la oposición reconocieron que, en los últimos días, se intensificaron las tratativas para llevar el asunto al pleno del Congreso. «Sin amnistía», entonó una parte del público en el desfile en Brasilia.