Acuerdo con el FMI: el gobierno consigue que no haya ajuste en 2022 y 2023

El gobierno nacional consiguió que el Fondo Monetario Internacional (FMI) acepte que no haya ajuste en la economía argentina durante los años 2022 y 2023. De acuerdo a una nota de Roberto Navarro en El Destape además pudieron conseguir que la meta de déficit cero sea en 2025.
De esta forma, Alberto Fernández se garantiza que el país no pague con decrecimiento y pobreza la escandalosa suma de 44 mil millones de dólares que contrajo el gobierno de Mauricio Macri. A su vez si mejora las condiciones de la economía puede tener mayores posibilidades de que el peronismo gane las elecciones en 2023.
Las negociaciones son contrareloj debido a que el viernes vencen 700 millones de dólares con el FMI que dejaría al borde del colapso a las reservas del Banco Central.
Diez expresidentes le reclamaron hacerse cargo al FMI
Diez expresidentes de América Latina, entre ellos Luiz Inácio Lula Da Silva, firmaron una carta pública en la que solicitan al Fondo Monetario Internacional que «asuma la responsabilidad» por haber otorgado «el crédito récord» de U$S 45 mil millones al gobierno argentino de Mauricio Macri en 2018, «con el fin de beneficiarlo electoralmente y limitar a las próximas gestiones», en referencia a la administración del Frente de Todos.
Los firmantes reclamaron «la eliminación inmediata de los sobrecargos del préstamo» y que el FMI otorgue a la Argentina plazos que permitan «un crecimiento económico sin ajustes brutales ni restricciones fiscales» que sometan al empobrecimiento, según el documento al que accedió Télam en exclusiva y que firman Lula, el exjefe del gobierno de España José Luis Rodríguez Zapatero y los exmandatarios Fernando Lugo (Paraguay), Evo Morales (Bolivia), Ernesto Samper (Colombia), Dilma Rousseff (Brasil), Rafael Correa (Ecuador), Manuel Zelaya (Honduras) y Leonel Fernández (República Dominicana).
El pronunciamiento lleva como título «el FMI debe asumir su responsabilidad» y cita un fragmento de la carta que el Papa Francisco envió en abril de 2021 al FMI y el Banco Mundial por las reuniones de primavera (del Hemisferio Norte) de esos organismos, en la que el Pontífice exhortó a respaldar el funcionamiento de los mercados con «leyes y regulaciones que aseguren que contribuyen al bien común, garantizando que las finanzas, en lugar de ser meramente especulativas, funcionen para los objetivos sociales que tanto se necesitan durante la actual emergencia sanitaria mundial».
Sobre las consecuencias de un eventual acuerdo, la carta plantea que las condiciones para una reprogramación de los vencimientos de deuda de la Argentina no deben «someter al pueblo argentino a condiciones de empobrecimiento».
El texto también fue suscripto por dirigentes de la región como Celso Amorim (Brasil), la senadora Lucía Topolansky (Uruguay), el ministro de Defensa Jorge Taiana, el coordinador del Grupo Puebla Marco Enríquez Ominami (Chile), el actual embajador de Bolivia en la ONU Diego Pary y los excancilleres Ricardo Patiño (Ecuador) y Jorge Lara Castro (Paraguay), entre otros.
El reclamo al organismo que encabeza Kristalina Georgieva reunió las firmas de personalidades de América Latina a partir de una iniciativa del Grupo Hermandad, por el cual varias figuras de la política latinoamericana planifican acciones conjuntas, que coordinan el vicepresidente del Parlamento del Mercosur (Parlasur) Oscar Laborde, el titular de la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara baja Eduardo Valdés (Frente de Todos-CABA) y el expresidente Lugo, de Paraguay.





