Cazas franceses salen del portaaviones Charles de Gaulle

Las misiones aéreas de las Fuerzas Armadas francesas contra las posiciones de la milicia yihadista Estado Islámico partieron por primera vez desde el portaaviones «Charles de Gaulle».
El «Charles de Gaulle» fue enviado por el gobierno francés a la costa este del Mediterráneo tras los atentados terroristas en París, para poder apoyar desde allí en la lucha contra el EI.
El arribo de la nave insignia de la armada francesa lleva a 38 aeronaves la capacidad operativa de Francia.
A bordo de este portaaviones de unos 260 metros de largo figuran, según la Marina, 18 cazas Rafale, así como ocho cazabombarderos ligeros Super Étendard.
Antes, Francia tenía seis jets estacionados en los Emiratos Árabes Unidos y en Jordania.
El presidente francés, François Hollande, anunció en París su intención de intensificar los bombardeos contra posiciones del EI, y detalló que se van a escoger los objetivos «que hagan el mayor daño posible» a esa organización.
Hollande aseguró que la prioridad es «destruir al EI», para lo cual «es necesario que los bombardeos sean lo más eficaces posible.
Entre los objetivos prioritarios de Francia están la ciudad siria de Al Raqqa, considerada feudo yihadista y centro de formación de combatientes extranjeros -que fue objeto de bombardeos del día 15 al 17-, así como Mosul, en Irak.





