Falsifican documentos para incriminar a Lula

En las investigaciones judiciales del poder financiero, político y judicial del Brasil contra el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, se han cometido todo tipo de falsedades.
Por Alejandro C. Tarruella
Miente, miente
Una nueva falsedad ha salido a la luz y expresa que la oligarquía brasileña no cree ni en la verdad, ni en la comprobación que demanda una denuncia. Un nuevo caso de falsificación de pruebas en las causas del gobierno de Temer y el Partido Judicial brasileño lo demuestra.
El viernes pasado, el diario “Folha de São Paulo” informó que la defensa de Lula dio a conocer una pericia que prueba que Odebrecht falsificó una de las pruebas que usó el Ministerio Público en su acusación a Lula. Se trata de la casa de São Bernardo do Campo, que el ex presidente no poseía, no conocía y jamás visitó. Según el aludido estudio, se falsificaron resúmenes bancarios de la compañía que construyó la vivienda y, de ese modo, se hizo aparecer a Lula como beneficiario en la contabilidad paralela de la empresa.
Para la falsificación se insertó texto en las fotocopias de los documentos, según lo comprobó el peritaje. La defensa contrató a un perito para este episodio, profesional que había trabajado previamente con documentos de la causa, en particular los recibos de varios meses de alquiler que había pagado la esposa de Lula, Marisa Letícia, fallecida el 3 de febrero de 2017.
Estafa en comunicaciones
La propiedad en cuestión era la casa en São Bernardo do Campo, en San Pablo, vecina a una residencia perteneciente al ex mandatario. Allí, durante su presidencia, el Estado alquiló la casa de São Bernardo do Campo para alojamiento de los guardias de seguridad del presidente.
La defensa expresó que Lula la alquiló luego a su propietario, Glaucos da Costamarques, mientras que la acusación aduce que Costamarques la compró con dinero de la constructora Odebrecht para sobornar a Lula. Toda esa versión es de una falsedad absoluta y sirvió para incriminarlo en procura de sacarlo de la campaña presidencial para las elecciones del presente año.
Ya se había denunciado que Odebrecht había presentado documentos falsificados, ya que esa causa es utilizada en favor de los intereses de actual mandatario y el aparato financiero oligárquico del Brasil, sostenido en la acción de la justicia. El primero en acusar a la empresa por esto fue el abogado Rodrigo Tacla Durán, que trabajó durante décadas para la compañía, y es acusado de ser uno de los cerebros de la contabilidad paralela que realizó durante años.
Fugado en España, donde está detenido y será juzgado por delitos de los que se lo acusa en Brasil, en noviembre próximo, Tacla Durán acusó a la empresa de falsificar documentos para involucrar a dirigentes del Partido de los Trabajadores, en particular a Lula, porque si presentaran los originales quedaría demostrado que es inocente.
La estrategia de la falsedad
El hallazgo de la falsificación, sin embargo, tiene relativa difusión en los medios de comunicación masiva de Brasil que, liderados por la cadena O’Globo, intentan, apelando a cualquier recurso, incriminar al ex presidente Lula, cuya conducta en términos de inversiones fue siempre muy clara y sin fisuras.
El argumento de la oligarquía brasileña es semejante al que en la Argentina emplea el macrismo para denostar a la oposición y sus máximos dirigentes, y en particular, al peronismo.





