Cultura en crisis

El verdadero rostro detrás de los despidos masivos en el área cultural. Teatros sin directores y sin programación.
Van casi dos meses del gobierno de Cambiemos y, pese a que ya pasó de todo, también es larga la lista de asuntos pendientes, sobre todo en materia teatral. Hasta el momento, la gestión solo se ha preocupado por achicar salvajemente la planta de trabajadores y en la cartera cultural los despidos alcanzaron a 500 empleados.
Si bien se anunció un a priori interesante acuerdo de cooperación cultural entre la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, con intercambios, por ejemplo, entre los teatros Colón y Argentino de La Plata, todavía no están definidas las autoridades del Teatro Nacional Cervantes –el único teatro nacional de la Argentina– ni el destino de algunas de las salas del Complejo Teatral de Buenos Aires (CTBA), del que forma parte el Teatro San Martín, el mayor emblema de la actividad y paradójicamente uno de los que actualmente goza de peor salud.
Con la temporada de verano ya empezada, las definiciones y certezas con respecto a estos espacios se tornan urgentes.
Por su importancia o popularidad, según detalla un informe de Página/12, la pregunta que más suena entre teatristas y públicos es aquella sobre el futuro del San Martín De sobra se ha hablado –en este diario, insistentemente– sobre el deterioro del teatro ubicado en la Avenida Corrientes que, pese a estar en obra desde hace dos años, en el último tiempo fue bajando la calidad tanto artística como edilicia. La decisión de llevar a cabo la obra “a corazón abierto”, que enorgullecía al ex ministro de Cultura porteño Hernán Lombardi (ahora en Medios Públicos), evidentemente fue errada, porque los sucesores a cargo (Darío Lopérfido en reemplazo de este último y Jorge Telerman en el cargo que ocupaba Ligaluppi) decidieron cerrar el teatro hasta diciembre.
Lopérfido aseguró que se mantendrán los puestos de trabajo de los empleados del gran teatro público. Señaló que serán reubicados en otros teatros y centros culturales pertenecientes a su órbita de gestión, sobre todo en el Centro Cultural San Martín, donde también irán a parar algunas de las obras que se veían en el ahora cerrado teatro, y que este año tendrán una nueva tanda de funciones. Como fecha tentativa de reapertura, el ministro de Cultura había señalado el 9 de julio, coincidiendo con el Bicentenario de la Declaración de la Independencia. Pero en los últimos días se supo que la reapertura será recién a fin de año.
Con respecto a los otros teatros que integran el Complejo Teatral, Lopérfido confirmó que el Teatro Presidente Alvear (ahora con Pablo Torrado como director ejecutivo) y el De la Ribera (a cargo de Angélica Berdini) estarán cerrados también todo este año. El primero lleva casi 600 días sin actividad, mientras que el segundo algo más de 400. También allí, como en el San Martín, se están llevando a cabo obras de refacción, aunque el año pasado un grupo de artistas independiente denunció, investigación mediante, que los trabajos iban allí muy lentos debido a falta de personal.





