Desalojo con sello PRO en Monte Chingolo: “Qué va a ser de nuestros chicos, de nosotros”


Por Maximiliano Borches

El brutal desalojo ordenado por el jefe Comunal de Lanús, Néstor Grindetti, y ejecutado por su secretario de Seguridad, el ex massista Diego Kravetz, sin orden judicial y con el débil argumento de peligro de derrumbe no confirmado legalmente contra 12 niños y diez adultos que integran 9 grupos familiares, y que hace 22 años vivían en una pensión -ahora demolida- ubicada sobre la calle Chilavert 1919 de la localidad de Monte Chinglo, fue llevado a cabo por más de cincuenta efectivos de las policías Federal, Local y Guardia de Infantería de la Bonaerense, y es una demostración más del profundo desprecio que la administración del ex testaferro del actual presidente Mauricio Macri, siente por los sectores más desposeídos del Municipio que de manera transitoria le toca dirigir. IB24 estuvo allí y dialogó con quienes fueron reprimidos durante el desalojo, entre ellos Karina, una mujer inválida que además es enferma de SIDA, a quien la policía le arrojó gas pimienta.

Gracias a una rápida intervención del consejero escolar, y referente del Movimiento Evita local, Agustín Balladares y el padre Juan Manuel, de la Parroquia San Juan María Vianney, se consiguió un arreglo paliativo para estas familias, definidas como “delincuentes” por el Municipio de Lanús (Ver comunicado de prensa oficial al final de la nota). Según algunas versiones que circulan, en el espacio derrumbado donde se alzaba la pensión, se construirá un destacamento para la Policía Local, según otras, un Jardín Maternal, ambos proyectos son definidos en el comunicado oficial como “espacio público”.

“El miércoles pasado a la mañana me levanté temprano como todos los días, más tarde a eso de las 9:30h más o menos sentía voces abajo, bajé las escaleras con mi nietita para ver que pasaba y vi la cantidad de policías que había, era impresionante, la mayoría eran “Pitufos” (Policía Local), y uno que venía adelante de toda la tropa subiendo la escalera corriendo con el arma en la mano me dice: salga, salga, salga que la pensión se viene abajo…una mentira de ellos, y ahí nomás me tira contra la pared, era impresionante la cantidad de policías que había”, contó Angélica Leiva.

¿Sólo eran efectivos de la Policía Local?, le preguntó IB24, “no también había policías de la Federal y Guardias de Infantería de la Bonaerense, era impresionante la cantidad que había, y afuera había como veinte patrulleros y camiones de la policía y todos estaban con las armas en las mano, como si fuéramos narcotraficantes, no sé”.

“Cuando los policías ya estaban arriba y vieron al marido de una de las chicas, lo tiraron contra la cama y le dieron tantos golpes, mira…quedó todo lastimado…los chicos lloraban, era todo muy terrible…que va a ser de nuestros chicos, de nosotros”

En la pensión ubicada en la calle Chilavert 1919 del barrio de Monte Chingolo, que ahora se encuentra demolida por orden Municipal, vivían hacía 22 años 9 familias, constituidas por 12 menores y 10 adultos. Hace varios años que la dueña del inmueble falleció, quien a su vez era dueña de otras pensiones de la zona, y desde hace años los ocupantes de las mismas se encargaban de pagar los servicios, pero nadie les reclamaba el pago de un alquiler.

 Al ser consultadas Angélica y el resto de las mujeres presentes durante la entrevista, si le habían mostrado alguna orden de desalojo, y si además, algún funcionario municipal se había presentado los días previos al mismo con algún documento que efectivamente certificara que el inmueble corría riesgo de derrumbe, la respuesta fue un categórico “No, nada de nada, ni intimación siquiera, nada, nada”.

“Hasta el jueves nos quedaron todas las cosas adentro además nos rompieron las heladeras, los televisores, un horno eléctrico que teníamos, y también nos nos revolvieron y tiraron todo, y esa noche, con los chicos, dormimos en la calle. El jueves nos fuimos a la parroquia con el padre Juan Manuel y desde el viernes hasta esta tarde, la directora de la Escuela Nº33 nos dió un espacio acá, que hoy tenemos que dejar”, concluyó Angélica.

Como parte del arreglo consensuado con las autoridades municipales, los 9 grupos familiares fueron trasladados a tres pensiones ubicadas en el barrio porteño de San Telmo, por una semana y con los costos cubiertos. Además, comenzaron las gestiones para que cada familia reciba $25 mil pesos y bolsones de comida durante un tiempo, además de algunos pocos materiales en caso que alguna de las mismas puedan ubicarse en algún barrio periférico.

Luego de soportar maltrato físico y verbal por parte de las autoridades municipales y sus fuerzas represivas, el Municipio de Lanús publicó en su página web el siguiente comunicado de prensa, en el que se destaca la prepotencia, el desprecio, la estigmatización, el cinismo y la brutalidad con la que se dirigen a la población, todas marcas ineludibles de la visión que el PRO y sus aliados de la Alianza Cambiemos, tienen sobre las familias pobres de Lanús y de toda la patria:

Recuperamos un vivienda tomada en Monte Chingolo

“El Municipio de Lanús, a través de la Secretaria de Seguridad, desplegó un operativo preventivo para desalojar un convetillo tomado en la localidad de Monte Chingolo. El edificio que estaba tomado hace más de 20 años y presentaba serios peligros de derrumbe era habitado por delincuentes que asaltaban a los vecinos del barrio cotidianamente.

La medida se llevó a cabo en la vivienda ubicada sobre la calle Chilavert 1919. Las familias que estaban en el lugar van a ser relocalizadas mediante la gestión de la Secretaria de Desarrollo Social. A la zona también acudió personal de Defensa Civil y de Obras Particulares que constataron el riesgo manifiesto de la deteriorada construcción.

“Teníamos numerosas denuncias de los vecinos que estaban cansados de padecer esta situación. En función de eso, constatamos el peligro existente y actuamos para devolverle la tranquilidad al barrio”, expresó el secretario de Seguridad local, Diego Kravetz.

Una vez demolido el edificio, se iniciará una construcción destinada al esparcimiento para que los vecinos de Chingolo puedan disfrutar del espacio público. Al respecto, Kravetz confirmó que el conventillo se va a derrumbar. “Eso permitirá recuperar un espacio público que estaba concurrido por delincuentes”, aseguró”.

Los “delincuentes”, a los que estigmatizadoramente se refiere el comunicado oficial del Municipio de Lanús, son 12 niños y 1o adultos constituidos en 9 grupos familiares.

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