Bandas under, la importancia de los escenarios alternativos


Ante la falta de lugares para tocar, los músicos y artistas se presentan en otros espacios autogestionados en donde a puro pulmón le hacen frente a las autoridades  de la ciudad de Buenos Aires que quieren cerrarlos.

Las bandas del under deben enfrentar muchos obstáculos a la hora de presentarse en shows, pero el principal es que en muchos lugares tienen que pagar para que los dejen tocar. Esto se suma al cierre de muchos locales tras la tragedia de Cromañón. Este contexto generó que cada vez haya menos recintos para los músicos que recién empiezan. Una solución fue la aparición de los escenarios alternativos.

Pero estos escenarios alternativos también tienen que resistir, pues es una constante que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ponga trabas o quiera cerrar centros culturales todo el tiempo. El arte y la música siguen vigentes a través de festivales autogestionados y del trabajo “a puro pulmón”.

es una constante que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ponga trabas o quiera cerrar centros culturales todo el tiempo

Sebastián Gomes Maciel, cantante de la banda “Expreso Calavera” y productor de la fiesta Buenos Aires Subsuelo, se refirió a las nuevas generaciones, las que mantienen una postura firme de pelearla y no lidiar con “los abusos” del mundo de la música: “Los pibes ya vienen con ese discurso adquirido, hay pibes de 20, 25 años que te dicen ‘en mi vida pague para tocar’ y la verdad es que es un orgullo ver a la generación previa que te está diciendo ‘muchachos no lo hagan porque a nosotros nos vienen jodiendo’ y que los pibes desde la primera vez que se suben al escenario no paguen para tocar”.

Si bien en muchos lugares existen diversos arreglos con los dueños, Guido Reboredo, guitarrista de la banda “A la ligera”, contó que a ellos por lo general no los afecta porque pudieron encontrar lugares en los que no les es necesario pagar. “Nosotros tuvimos la suerte de ir encontrando lugares donde nunca tuvimos que pagar para tocar. Pero en la mayoría, en la gran mayoría de los lugares de Buenos Aires hoy se paga para poder tocar”, detalló.

Algo que ayudó a los músicos fue la sanción de la ley de la música: “Se empezaron a abrir un montón de escenarios y eso hizo que haya más posibilidades, a hacer movidas y generar espacios para un montón de bandas que por ahí venían como frustradas”.

Además, Reboredo dijo que cada vez son más los músicos que hacen presentaciones en bares en los que no les cobran porque entienden que están yendo a mostrar su material y a hacer su show.

Otro de los músicos con los que logró hablar InfoGEI fue Gustavo García, bajista de Pez, quien rememoró que estos obstáculos fueron cambiando con el paso del tiempo y si bien les era difícil encontrar lugares donde tocar, en sus inicios nunca debieron pagar o vender entradas: “Empecé tocando en el 87’-88’ en ese momento todavía no se estilaba lo de pedir plata a las bandas. Nosotros tocábamos en algún lugar que podíamos, creo  que nunca tuvimos que vender entradas, que es una práctica que después empezó a hacerse más habitual hacia los 90’”.

Por último, hicieron referencia a los cambios que se implementaron tras la tragedia de Cromañón. Este incendio que causó 194 muertos fue el lamentable puntapié inicial para empezar a hacerse más controles y se podría pensar que los dueños de los lugares en los que se presentan bandas han tomado conciencia, pero Reboredo opina lo contrario: “No creo haber notado gran diferencia, lamentablemente no solemos aprender de cosas como esas. Sí por ahí más conciencia en cuanto a bandas.Me ha tocado estar en camarines de bandas donde controlaban cosas que ellos consideraban importantes como matafuegos, salida de emergencias habilitada, cantidad de gente, entradas”. (InfoGEI)

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