MARCHARON 200 SACERDOTES CATÓLICOS Y RELIGIOSAS AL VATICANO POR EL GENOCIDIO EN GAZA
INTEGRAN UN COLECTIVO VOCACIONAL DE AL MENOS 67 PAÍSES


Explicaron que «no pueden permanecer en silencio ante la tragedia humanitaria de la población civil palestina en la Franja de Gaza y otros territorios palestinos ocupados» y que «esta red no se creó para fomentar el odio ni la división, sino para dar voz unificada a las numerosas iniciativas personales que ya expresan denuncia y exigen justicia, en fidelidad al Evangelio y a la Constitución italiana».

Xavier Morlans, sacerdote diocesano de Barcelona, afirmó en declaraciones a EFE que «en estos momentos está ocurriendo un genocidio en Gaza y una limpieza étnica en Cisjordania».
Nuestro gesto es para sensibilizar las conciencias y dar una señal también para la Iglesia católica, no sólo en Italia, sino también a nivel internacional», agregó.
Esta iniciativa nació en 2025 en Italia pero que ya reúne a más de 2500 miembros de diversos países.
La red de sacerdotes contra el genocidio», explicó en Radio Vaticana el sacerdote Miguel Ángel Sánchez, «nace con el afán de suscitar una mayor sensibilización dentro de la Iglesia y también en el seno de la sociedad en relación con el problema tremendo que se está viviendo en Gaza».
«La marcha iba encabezada por un lienzo en donde habíamos escrito 300 nombres de niños palestinos asesinados después de la declaración del alto el fuego de octubre de 2025, de una manera simbólica en relación con todas las víctimas, porque desde el proceso de represión se cuentan más de 10000 niños asesinados», recuerda el padre Sánchez.

Reitera además que «el afán es siempre el mismo, la promoción de la paz en la línea del Papa León XIV, una paz desarmada y desarmante, y en la perspectiva de un respeto real del derecho internacional y del derecho humanitario».
Siguiendo el llamado del Papa León XIV de una paz desarmada y desarmante, señala el sacerdote que es necesario «desarmar el corazón de las personas, para que no haya sentimientos de odio, de venganza, para que no se piense que la violencia es la vía para la resolución de los conflictos».
Jesús, el príncipe de la paz, esté en nuestros corazones y en nuestra actuación, y que lo hagamos con un compromiso firme, militante e inteligente».





