Los fiscales concretaron su «marcha del silencio» con apoyo de la oposición

Una multitudinaria marcha bajo la lluvia, organizada por fiscales y jueces se realizó en Plaza de Mayo en reclamo de “justicia” por la muerte de Alberto Nisman, en una protesta que reunió a los referentes y presidenciables de la oposición.
Como en las marchas organizadas por Juan Carlos Blumberg en 2004 tras el asesinato de su hijo Axel, los actos impulsados por el campo y en los recientes «cacerolazos», en esta concentración el dato sobresaliente fue la composición social de sus integrantes: clase media y alta.
Tras cantar el himno nacional, los fiscales Guillermo Marijuán, Ricardo Sáenz, José María Campagnoli y Raúl Plée ingresaron al «corralito» de vallas dispuesto para los integrantes del Poder Judicial que encabezaron la movilización hasta la Plaza de Mayo.
Con paraguas y bajo las consignas “Justicia”, “Nunca más” y “Todos somos Nisman”, los manifestantes se concentraron en la Plaza de los Dos Congresos y marcharon hasta Plaza de Mayo, para congregarse a metros de la Unidad Fiscal AMIA que encabezaba Nisman.
La dimensión de la marcha fue reflejada por tres columnas que marcharon por Avenida de Mayo y sus dos calles paralelas, Yrigoyen y Rivadavia, uniendo por esas vías repletas la Plaza de Mayo con el Congreso Nacional.
La fila principal estuvo encabezada por la ex mujer de Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado, sus dos hijas y su madre, Sara Garfunkel, además de los jueces y fiscales organizadores.





