General brasileño amenaza con un golpe si Lula no va preso

Se agudiza la crisis política en Brasil. Luego del intento de homicidio contra Lula Da Silva, ocurrido la semana pasada, ahora un militar lanzó una amenaza: si el Tribunal Superior Federal (la Corte Suprema brasileña) no habilita la detención del ex presidente y precandidato en estas elecciones, entonces “no quedará otra alternativa que la intervención militar”.
El general Luiz Gonzaga Schroeder Lessa afirmó en declaraciones a la prensa que el TSF sería “inductor” de la violencia si le permite a Lula mantenerse en libertad mientras se desarrolla la campaña presidencial, en la cual el ex mandatario es favorito para un tercer mandato.
De acuerdo a las declaraciones citadas en el diario Estadao, Schroeder Lessa subrayó que “si ocurriesen tantos cambios en la ley, no tengo duda de que solo queda la intervención militar. Las Fuerzas Armadas deben restaurar el orden”.
Pero las declaraciones de Schroeder Lessa no son las únicas entre los militares brasileños. Otro general, Paulo Chagas, señaló que “nuestro objetivo es evitar que se cambie la ley y que el jefe de una organización criminal, condenado a 12 años de prisión, circule libremente, pregonando el odio y la lucha de clases”.
La semana pasada, el TSF le concedió a Lula un hábeas corpus preventivo hasta mañana, 4 de abril, fecha en la que deberá tratar otros pedidos de la defensa del ex presidente.
Según la jurisprudencia brasileña, una persona puede ir a prisión si ya fue condenada en dos instancias a pesar de que el proceso judicial no está concluido. Ese punto es el que la defensa del líder del PT está apuntando a revertir para que Lula pueda seguir libre y hacer campaña de cara a las elecciones de octubre.
Según todos los sondeos, Lula es el favorito para imponerse en las elecciones de octubre, en el marco de un alto desprestigio de las fuerzas políticas brasileñas y sin que el establishment haya podido encontrar un candidato seductor ante la opinión pública. El actual presidente Michel Temer es la contracara del líder del PT: tiene sólo un 2% de imagen positiva.





