Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez
Lograr una prevención eficaz del maltrato a las personas mayores

El Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez de este 2026, bajo el lema «Más allá de la sensibilización: lograr una prevención eficaz del maltrato a las personas mayores», se celebra con un acto en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, en paralelo a una importante reunión internacional sobre los derechos de las personas con discapacidades.
Argentina es uno de los países más envejecidos de América Latina, con una esperanza de vida que supera los 76 años.
A medida que la población envejece, hay más personas con discapacidades que envejecen, y son muchas también las personas mayores que desarrollan discapacidades en una etapa posterior de su vida. Esta realidad exige una coordinación más estrecha entre las políticas relacionadas con el envejecimiento y la discapacidad, especialmente en ámbitos como la protección, los cuidados y los servicios de apoyo en la comunidad, fundamentales para hacer frente al maltrato hacia las personas mayores.
El maltrato hacia las personas mayores sigue siendo una realidad a menudo ignorada y poco denunciada. Puede adoptar muchas formas, entre ellas el abuso físico, psicológico y económico, así como el abandono o la desatención. Con frecuencia, ocurre en situaciones en las que las personas carecen de visibilidad, apoyo o acceso a servicios.
Frente a esta situación, no basta con sensibilizar. Es necesario fortalecer los sistemas de prevención y respuesta para actuar de manera eficaz ante los casos de maltrato, garantizando siempre la dignidad, la autonomía y los derechos de las personas mayores.
Este año, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, junto con la Red Internacional para la Prevención del Maltrato a las Personas Mayores y la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, conmemorará este Día mediante un acto paralelo que se celebrará en el marco del decimonoveno período de sesiones de la Conferencia de los Estados Partes en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que tendrá lugar en la sede de la ONU en Nueva York.
La protección de nuestros ancianos

Entre 2019 y 2030, se prevé que el número de personas de 60 años o más aumente en un 38%, de mil millones a 1,4 mil millones, superando en número a la juventud a nivel mundial, y este crecimiento será especialmente mayor y más rápido en las regiones en vías de desarrollo, y requiere que se preste mayor atención a los desafíos específicos que afectan a las personas mayores, incluso en el campo de los derechos humanos.
El maltrato de las personas mayores es un problema social que existe en los países en desarrollo y desarrollados y, por lo general, no se notifica suficientemente en todo el mundo. Tan solo en unos pocos países desarrollados hay tasas de prevalencia o estimaciones, que se sitúan entre un 1% y un 10%. Aunque se desconoce la magnitud del maltrato de los ancianos, su importancia social y moral es indiscutible. Por este motivo, este problema requiere una respuesta mundial multifacética que se centre en la protección de los derechos de las personas de edad.
Las formas de definir, detectar y resolver el maltrato de las personas mayores tienen que enmarcarse en el contexto cultural y considerarse junto con los factores de riesgo que tienen una especificidad cultural. Por ejemplo, en algunas sociedades tradicionales se obliga a las viudas de edad a casarse de nuevo, mientras que en otras las mujeres mayores que viven solas son acusadas de practicar la brujería. Desde una perspectiva sanitaria y social, si los sectores de atención primaria de salud y los servicios sociales no están bien preparados para detectar y resolver el problema, el maltrato de los ancianos seguirá estando semioculto.
Combatir el edadismo
El edadismo afecta a la forma en que pensamos, sentimos y actuamos hacia los demás y hacia nosotros mismos en función de la edad. Constituye un poderoso obstáculo para el desarrollo de políticas y programas adecuados para mayores y jóvenes, y tiene profundas consecuencias negativas para la salud y el bienestar de las personas mayores.
Lanzada por la Organización Mundial de la Salud, la campaña «Combatir el edadismo» pretende cambiar el discurso sobre la edad y el envejecimiento y ayudar a crear un mundo para todas las edades.
MILEI Y SU MALTRATO HACIA LOS ADULTOS MAYORES

Las políticas de Javier Milei hacia la vejez han generado fuertes críticas por parte de organizaciones de jubilados, defensores de derechos humanos y opositores, quienes señalan un deterioro en el poder adquisitivo y el desmantelamiento de coberturas médicas. Desde la administración libertaria, se defiende el ajuste como un paso necesario para lograr el equilibrio fiscal, argumentando que el sistema previsional estaba desfinanciado y que la inflación perjudica a todos los sectores por igual.
Poder adquisitivo: Las jubilaciones mínimas y los haberes han sufrido recortes significativos en términos reales frente a la inflación, lo que ha provocado que gran parte de este sector quede cerca o por debajo de la línea de pobreza.
Modificación de la fórmula de movilidad: Se establecieron cambios y bonos por decreto que los centros de jubilados consideran insuficientes para recuperar lo perdido ante el aumento constante en alimentos y tarifas.
Recortes y Cambios en el PAMI

- Acceso a medicamentos: Una de las mayores polémicas gira en torno a las modificaciones en el Programa de Atención Médica Integral (PAMI). Se ha reducido la cobertura del 100% en ciertos medicamentos y se han endurecido los requisitos administrativos para acceder a los subsidios sociales, obligando a muchos adultos mayores a realizar trámites burocráticos complejos en situaciones de vulnerabilidad.
Conflicto Social y Represión

- Protestas: Las manifestaciones de los adultos mayores frente al Congreso de la Nación han terminado en reiteradas ocasiones en incidentes y represión por parte de las fuerzas de seguridad. Sí, existen numerosos registros y denuncias públicas de represión y violencia física contra jubilados y manifestantes durante las protestas en Argentina. Estos hechos se han documentado en múltiples ocasiones, como frente al Congreso Nacional en Buenos Aires, en el marco de manifestaciones recurrentes en rechazo a las políticas económicas, los recortes y el veto a los aumentos en las pensiones impulsados por la administración del presidente Javier Milei.- Organizaciones de derechos humanos han cuestionado el uso de la fuerza desmedida y el trato hacia este sector vulnerable, mientras que el gobierno nacional ha defendido los operativos argumentando que se busca mantener el orden público.
- Tensión discursiva: El trato institucional ha sido duramente cuestionado. Mientras críticos y sectores opositores acusan al gobierno de llevar adelante una violencia institucional premeditada y ejercer «edadismo» (discriminación por edad), funcionarios del oficialismo han defendido el rigor del ajuste y desestimado los reclamos, provocando malestar por declaraciones consideradas insensibles hacia el sector pasivo.-





