CFK inauguró planta de tratamiento de residuos y un centro científico en Bariloche

Desde la ciudad rionegrina de General Roca, Cristina dialogó con la presidenta de la Asociación de Recicladores de Bariloche, Zulema Morales, quien agradeció a la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, y al senador Miguel Angel Pichetto haber aportado el vestuario adecuado para trabajar y logrado que una de las ciudades turísticas más importantes de Argentina «se vea diferente».
La moderna planta de tratamiento, clasificación, saneamiento, compostaje y relleno sanitario significó una inversión de 80 millones de pesos.
La planta «va a sanear la ciudad y la dignidad de quienes trabajan en las condiciones que cualquier trabajador merece», reivindicó la mandataria.
En tanto, la intenta de Bariloche, María Eugenia Martini, reivindicó el «cambio» que significó en la historia de los barilochenses la gestión de gobierno nacional.
«Cuando llegué como trabajadora social al basural, clasificaban bajo la lluvia y la nieve y venían con desesperación a comer. Los científicos se iban de la ciudad porque no tenían trabajo, hasta que en 2003 asumió Néstor (Kirchner) y se organizó la Asociación de Recicladores», reseñó la Intendenta.
«Imagínese la emoción como intendenta el ser parte de quienes cambiaron la situación y permitido eliminar el principal foco de contaminación ambiental de Bariloche», le dijo Martini a la Presidenta.
Cristina dialogó luego con el ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, con el presidente del Conicet, Roberto Salvarezza, e investigadores para dejar inaugurado el Centro Científico Tecnológico Patagonia Norte.
El Centro, que «será sede del Conicet, contiene cuatro institutos de las universidades San Juan Bosco, Comahue y Río Negro, con Física y Antropología, como parte del programa ambicioso de construcción de infraestructura» federal, dijo Barañao.
Con el programa de repatriación Raíces «encontré terreno fértil para poder aportar lo que sabía: soy privilegiado de pertenecer al Conicet, a la Cnea y al (barilochense) Instituto Balseiro, porque lo mejor que nos puede pasar a investigadores y tecnólogos es aportar a la comunidad», afirmó Cantero.
«Usted y su generación nos está dejando a los jóvenes un país con democracia», dijo el investigador a Cristina.
Con una visible panza que provocó la pregunta de la Presidenta, la investigadora Celeste Rato, embarazada de gemelos, contó que entró «en 2003 como becaria del Conicet, la institución más importante del país, y me encontré con cada vez menos becarios; ganábamos 150 pesos que no nos alcanzaban para nada».
«Llegó Néstor, nos propuso un sueño, y acá estamos: haciendo ciencia en la Patagonia -le dijo Rato a Cristina-. Volví en 2009 para ganar una beca posdoctoral y tuve todas las herramientas, encontré muchísimo más que lo que podía haber soñado», balanceó.
Rato celebró que en la actualidad «tenemos recursos para trabajar con el pueblo y mejorar la calidad de vida; gracias a Néstor tenemos hoy un futuro y un país para soñar».
Cristina refirió que en 2001 y 2002 se le «caían las lágrimas porque cuando salía del Senado, a la noche, pasaba por el consulado de España y las colas de argentinos daban varias vueltas a la manzana».
«Miren cómo volvieron estos científicos hijos de las universidades nacionales. Somos el gobierno que más hemos hecho en la historia de la ciencia y la tecnología en Argentina, (y la investigadora) agradece que tiene un país para esos hijos que están por venir porque tenemos Patria, y sin Patria, no se puede vivir», concluyó.





