Centrales eléctricas estatales: Macri abre una nueva era de privatizaciones

A través del decreto 882/2017, publicado en el Boletín Oficial, el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Energía que encabeza el (ex) CEO de Shell, Juan José Aranguren, habilitó las privatizaciones totales o parciales de las centrales eléctricas estatales, al disponer «las medidas necesarias para la venta, cesión u otros mecanismos de transferencia» de propiedad de esas compañías estatales, como así también parte de la participación accionaria de ellas.
Fortalecido por el resultado electoral, el gobierno de la Alianza Cambiemos pretende iniciar una nueva etapa de privatizaciones que comenzarían por las ventas total o parcial de las central eléctricas estatales, profundizando sus políticas neoliberales, con el objetivo de reducir al máximo la presencia del Estado.
Basado en la teoría de que el «achicamiento del Estado genera inversiones», un viejo apotegma neoliberal que se demostró perimido durante las experiencias gubernamentales de los gobiernos de Menem y la Alianza encabezada por De La Rúa, el Ejecutivo nacional abrió las puertas para volver a las privatizaciones a través del decreto 882/2017 publicado en el Boletín Oficial con fecha 1 de noviembre de 2017.
Además, ese mismo decreto modificó el nombre de ENARSA (Energía Argentina Sociedad Anónima), creada durante el gobierno de Néstor Kirchner, por el de Integración Energética Argentina S.A, que además absorverá a Emprendimientos Energéticos Binacionales S.A (EBISA), que comercializa la energía producida por Yaciretá.
Por otro lado, el mismo decreto borró de un plumazo los nombres «Kirhner» y «Cepernic» de ambas centrales eléctricas patagónicas, las cuales volvieron a sus denominaciones anteriores: «Condor Cliff» y «La Barrancosa».





