Andrés Albor: «Los golpes de Estado ahora se dan a través del Lawfare»

El abogado Andrés Albor explicó que la imposibilidad de imponer dictaduras militares llevó a que los poderosos establezcan otras formas de control sobre lo popular como el lawfare, herramienta de dominación por medio del poder judicial y los medios de comunicación.
«Hay un dicho que dice que hay que pegarle al chancho para que aparezca el dueño y como en la Argentina los golpes de Estado por vía del mando militar quedaron descartados, hoy los golpes de Estado se dan a través del lawfare, a través de las detenciones ilegales, de los presos políticos, porque a mí me gusta decir las cosas por su nombre: son presos políticos», explicó el letrado en una entrevista en Radio Mega.
El abogado de Juan Ramos Padilla sostuvo que en la Argentina hay presos políticos, aunque «a algunos les moleste decirlo así, porque las prisiones arbitrarias hasta el momento de la detención cuando uno pierde la libertad entonces es un preso político».
Albor explicó que en la Argentina el poder judicial impone una virulencia contra los abogados defensores y contra las propias víctimas. «Estas persecuciones no son gratuitas y se dan contra los referentes populares. Ya sean militantes, ya sean dirigentes políticos o sindicalistas», sostuvo.
El abogado dedicó un análisis aparte para el ex ministro de Economía, ex vicepresidente y ex titular de Anses, Amado Boudou. «Todos los presos políticos que hoy tienen una prisión preventiva sin una condena firme, pero en el caso de que Amado Boudou sabemos bien que les dolió mucho las AFJP y la representación estatal de los fondos del Anses en empresas donde ellos son dueños. Al Establishment no les gusta y menos si le tocás sus intereses. Parece ser que para la Corte Suprema no le parece relevante que un vicepresidente esté preso, porque no revisó su condena», expresó.
Albor apuntó contra el máximo tribunal de la Argentina. «Para la Corte son relevante otros temas. A la Corte hay que atacarla con sus propios palos: tienen una vara para algunas cosas. La constitucionalidad no está dada en el caso Boudou, pero si en el caso Bertucci y Bruglia».





