«Argentina ha cerrado el último capítulo del gran endeudamiento»

La presidenta Cristina Kirchner encabezó un acto en Tecnópolis y destacó que «es la primera vez que un gobierno emite una serie de bonos y es ese mismo gobierno el que lo paga y no se lo deja a otro». Criticó a quienes «hablan de herencias» y aseguró que lo hacen «porque tienen en la cabeza el ajuste». «Porque quieren ajustar, quieren asustar», insistió la mandataria.
Al encabezar el acto por el 87 aniversario de Vialidad Nacional y el «Día del Camino», desde Tecnópolis, la mandataria subrayó que «el desendeudamiento no es un objetivo, sino que permite inaugurar una etapa de crecimiento y desarrollo» y destacó la necesidad de «fortalecer cada vez más el mercado interno con consumo, trabajo, infraestructura, ciencia, tecnología y desarrollo», durante un acto transmitido por cadena nacional.
Al referirse al pago «íntegro» de los Boden 2015, Cristina destacó que «esta es la primera vez que un gobierno emite una serie de bonos, y es ese mismo gobierno el que lo paga y no se lo deja a otro» y explicó que desde 2003 el país abonó «145.000 millones de dólares, sin acceder a financiamiento externo, con trabajo y esfuerzo de todos los argentinos» contra los «80.000 millones, mucho menos, casi la mitad de lo que hemos pagado» que deberán afrontar «los tres próximos gobiernos».
Volviendo al pago del Boden 2015, la jefa de Estado precisó que se trata «del monto más grande que hemos pagado» en la última década en términos de deuda externa, aunque aclaró que «en realidad de un solo saque fue más grande lo que pagó Néstor» Kirchner, en referencia a la cancelación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional saldada en 2005.
Esta es la primera vez que un gobierno emite una serie de bonos, y es ese mismo gobierno el que lo paga y no se lo deja a otro
Aquello «fue mucho más que pagar una deuda, fue tomar la decisión de que la Argentina iba a comandar la economía nacional sin recetas. No fue solo el pago de un préstamo, fue una decisión de autonomía política, económica y social», enfatizó.
Cristina estuvo flanqueada durante su discurso por el gobernador bonaerense y candidato a presidente por el Frente para la Victoria, Daniel Scioli; su compañero de fórmula, Carlos Zannini; y los ministros de Economía Axel Kicillof; de Planificación, Julio De Vido; y de Agricultura, Ganadería y Pesca, Carlos Casamiquela, informó Télam.
En otro pasaje de su discurso, la Presidenta celebró que Argentina se haya convertido en el sexto país del mundo que produce «alimentos biotecnológicos», junto a Brasil, Cuba, Indonesia, China y Estados Unidos, en el marco de un proyecto realizado con científicos del Conicet.
Cristina explicó que se trata de una producción de soja resistente a la sequía y de papa protegida de un virus endémico, y destacó que ese logro no constituye sólo un «evento tecnológico, sino económico y social» que permitirá «producir más y mejores alimentos para la humanidad».
Por otra parte, la mandataria remarcó las inversiones del gobierno nacional en materia de vialidad y ferroviaria, en especial el Belgrano Cargas, «interviniendo en 18 provincias con una inversión de 2.418 millones de dólares» y reclamó que «estos son los créditos que tenemos que lograr, créditos productivos» porque «los otros trenes, el Roca, Sarmiento… tiki-tiki, uno arriba del otro» graficó, en alusión a la renovación total de las diferentes líneas de trenes.
Cristina cuestionó a los que quieren «asustar para ajustar», en caso de acceder al gobierno a partir de diciembre de este año, y exhortó a los dirigentes a pensar en «hacer crecer y a desarrollar aún más al país».
«Algunos tienen en la cabeza el ajuste, y como quieren ajustar, quieren asustar; ajustar y asustar van de la mano; dicen que todo está tan mal por si llegan y así pueden tener justificación para el ajuste; si hemos trabajado duro no ha sido para estar ajustando, sino para crecer y hacer desarrollar más a nuestro país», declaró Cristina, y aseguró: «nadie detendrá a este proyecto de país que avanza para que los 40 millones de argentinos estén incluidos».
Nadie detendrá a este proyecto de país que avanza para que los 40 millones de argentinos estén incluidos
En el inicio del acto, la presidenta estableció videoconferencias con el Puente Víctor Hugo de la avenida General Paz en la Ciudad de Buenos Aires por la ampliación de la autopista; con Chilecito, La Rioja, por la pavimentación en la ruta nacional 40, donde dialogó con el gobernador Luis Beder Herrera; y con Puerto Deseado, Santa Cruz, por la conexión ferroviaria entre esa localidad y Las Heras.
En este último caso, se comunicó con los ministros del Interior y Transporte, Florencio Randazzo; y de Desarrollo Social, Alicia Kirchner; y en la comunicación se destacó que el servicio, «interrumpido en 1978», se restablecerá en 90 días una vez finalizada la obra que conecta Deseado con el norte provincial.
La Presidenta anunció la autorización de dos eventos biotecnológicos para la producción de soja y de papa
La Presidenta destacó que «con la aprobación de la soja resistente a la sequía, la primera en el mundo, y también con la aprobación del evento tecnológico de la papa resistente al PVY ingresamos al selecto grupo como el sexto país que produce estos eventos para ayudar a la agricultura».
“Estos no son eventos solo tecnológicos sino también económicos y sociales que van a producir más alimentos para la humanidad», afirmó la presidenta al destacar la importancia de dos productos que serán fundamentales para la economía de los productores en diversos sectores del territorio nacional y permitirá un fuerte desembarco en mercados internacionales.
Estos no son eventos solo tecnológicos sino también económicos y sociales que van a producir más alimentos para la humanidad
Casamiquela sostuvo que «el mundo demanda cada vez más alimentos y es por eso que necesitamos continuar aumentando la productividad de nuestros cultivos. Y tener también productos agrobiotecnológicos propios corona los logros nacionales en materia de investigación agrícola, y esto hace que el país exhiba autonomía y liderazgo».
Las proyecciones indican que de aquí al 2050, la producción alimentaria tendrá que incrementarse en un 70 por ciento para abastecer la creciente demanda y necesidad de alimentos en el mundo que se estima estará habitado por 9.200 millones de personas en ese año, y al mismo tiempo, también se incrementará la demanda de otros agroproductos para la producción de fibra y energía.
La cartera de Agricultura explicó tras el anuncio que si bien los cultivos genéticamente modificados se utilizan en todos los países que son productores importantes de alimentos y abastecedores del mundo, en su gran mayoría son casos de importación de tecnología extranjera.
Esta era la situación hasta hoy en Argentina, donde más del 90 por ciento de la soja, el maíz y el algodón que se produce deriva de cinco empresas biotecnológicas trasnacionales.
Para el caso de la biotecnología agrícola en particular, a partir de la creación del Ministerio de Agricultura en 2010 se impulsaron políticas activas para “fortalecer la regulación de los productos biotecnológicos y democratizar el acceso de todos los productores al conjunto de las diversas biotecnológicas agrícolas”.
Es la primera vez a nivel mundial que se aprueba un producto de tolerancia a sequía en soja y fue creado a través de un emprendimiento nacional con interacción público-privado y que permite mantener los rendimientos en condiciones de carencia temporal de agua.
El desarrollo fue realizado por el grupo de trabajo que conduce la doctora Raquel Chan, de la Universidad Nacional del Litoral e investigadora del Conicet, y luego esta tecnología fue incorporada en soja por la empresa nacional Inder, del grupo Bioceres.
En el caso del desarrollo de papas resistente a virus PVY, principal enfermedad de este cultivo que puede causar pérdidas económicas de hasta el 80 por ciento, se destacó que el cultivo es resistente a un virus que es endémico para todas las zonas de producción papera de Argentina, y es un claro ejemplo de solución a un problema específico de una cadena productiva nacional.
Además, si bien no eliminará la necesidad de volver a comprar semilla libre de estas y otras enfermedades en forma periódica, permitirá espaciarlo con 2-3 temporadas de resiembra, de «uso propio» por parte del productor, lo cual le dará más libertad para manejar su cultivo y reducirá sus costos.
Este caso es una tecnología desarrollada por investigadores del Instituto de Ingeniería Genética y Biotecnología -Ingebi- del Conicet, los profesionales Fernando Bravo Almonacid y Alejandro Mentaberry y la empresa nacional que promueve la comercialización del producto es Tecnoplant, una subsidiaria del grupo Sidus.





