Otro asesinato sin resolver en Tigre

Rodrigo Palomeque tenía 27 años; el lunes 25 de mayo fue a bailar a Tropitango, en Talar de Pacheco. Según una chica que estaba con él, fueron atacados por una patota. La autopsia determinó que murió por un infarto cardiopulmar, pero los Palomeque aseguran que fue molido a golpes y que le robaron una campera y las zapatillas.
«Tienen que investigar y descubrir lo que pasó porque están muriendo muchos chicos y nadie hace nada. Nos llegó la noticia de que el sábado pasado murió otro joven en el mismo boliche. Cuando fuimos a la comisaría del Talar de Pacheco tenían tres fichas diferentes de personas que figuran como NN. El intendente de Tigre (Julio Zamora) se jacta de que sus cámaras son lo mejor para combatir la inseguridad, pero ahora nos dicen que no estaban funcionando, por lo cual no registraron nada. Sólo sirven para los hechos que ellos consideran importantes. Por eso, los casos como el de mi hijo pasan sin que a nadie le importe», se queja Justa Aparicio, madre de la víctima.
Los Palomeque tienen una verdulería en su casa de Madame Curie al 4470, en Pablo Nogués, donde ha trabajado gran parte de la familia. Es por eso que son tan conocidos en el barrio. Rodrigo también tuvo su puesto en ese comercio.
El lunes 25 de mayo a la 1 de la madrugada Rodrigo fue a Tropitango a bailar, como lo hacía todos los fines de semana. Estuvo toda la noche con su amiga Lucila López. El muchacho conocía a los patovicas, a los DJ y a las personas que atienden las barras.
Cerca de las 5 decidió irse a la casa de su amiga, pero algo se lo impidió. Según el relato de Lucila, la principal testigo del crimen, fueron atacados por una patota de al menos seis jóvenes que quisieron robarles sus pertenencias. La joven dijo que a su amigo lo tiraron al piso y le pegaron con un palo. También contó que ella corrió hasta la puerta del boliche a pedir ayuda porque sabía que siempre había policías de la Bonaerense. Sin embargo, esa madrugada le dijeron que no podían intervenir porque estaban lejos del local. Siguió corriendo pero nadie la escuchó. Cuando al fin volvió a buscar a Rodrigo, él ya no estaba.
«Tienen que investigar y descubrir lo que pasó porque están muriendo muchos chicos y nadie hace nada.»
Sus familiares, al ver que no regresaba, comenzaron a preguntar a través de Facebook, hasta que a las 8 de la noche Lucila les dijo lo que había pasado. Empezaron a recorrer hospitales y comisarías de la zona, hasta que lo encontraron en la morgue del Talar de Pacheco. Allí se enteraron de que al joven le habían robado su campera deportiva roja y las zapatillas, y que el cuerpo había quedado tendido sobre la calle Paraguay, a metros de Gelly y Obes.
Sin embargo, la autopsia determinó que el cadáver no tenía rastros de violencia y que sufrió un infarto cardiopulmonar. En los próximos días estarán los resultados patológicos que determinarán con mayor exactitud los causales de muerte. La familia, en tanto, insiste en que era un muchacho sano y que nunca tuvo ningún problema de salud.
Para pedir que se esclarezca este asesinato, familiares y amigos organizan una marcha para el próximo miércoles a las 18 hs. El punto de encuentro es la comisaria del talar situada en 197; de allí partirán hasta las inmediaciones del boliche tropitango, donde dieron muerte a Rodrigo.





