Economía

Kicillof y los buenos bonos de abril

 

 

 

Escribe Alejandro C. Tarruella

 

   El poeta T.S. Eliot no dio en el clavo en Argentina. En su notable poema “Tierra Baldía” escribió: “Abril es el mes más cruel”. Kicillof cree en este momento que la realidad nacional dio vuelta esa idea y en su poética de la economía, abril 2015 es el mes en el que el gobierno, contra viento y marea (los buitres se desplazan en el viento), logró colocar un bono en el mercado que sacudió la vida económica sumando millones de dólares a las reservas que el gobierno precisa para cumplir con las pautas que se fijó.

   Alex Kiciloff señaló acerca del control de divisas, que “Lo que pasa con el dólar es que no les estamos dejando a algunos millonarios llevarse toda la que quieran. Cualquiera puede ahora comprar dólares para tenencia, pero tiene que declarar de dónde obtuvo la plata. Hay algunos que con esto se prenden fuego. ‘¿Cómo a mí no me dejan comprar cuatro millones de dólares para ponerlo en un banco de afuera y me piden que diga de dónde la saqué?’ Y, bueno, hermano, son los dólares de todos los argentinos. Yo sé que ellos han hecho esas maniobras durante 30 años”, y que “en los ’90 entró deuda externa como nunca antes en la historia argentina, pero yo y muchos más nunca la vimos. Es más, recién ahora la estamos viendo con lo que se descubrió de las cuentas no declaradas en el HSBC de Suiza”.

   Aquí hay dos puntos claros. Hay un proceder económico cultural, derivado del neoliberalismo de la década de los noventa. La generación de deuda externa “en seco”, es decir, a pura entrega, fue su marca. Los gurúes, ganaron luego, en 2001, 200 millones de dólares por comisiones en el “blindaje” de Cavallo y De la Rúa. Lo otro es la fuga, que fue permanente y que sacudió al país otra vez, a fines de 2013 y principios de 2014 cuando cayeron las reservas.

   Kicilloff explicó cómo funcionaba la rueda del dinero fácil: el país se endeudaba en el exterior y las empresas valorizaran ese dinero en el país con colocaciones financieras. Esas colocaciones fugaban alegremente (recuérdese a Melconian y otros gurúes, Broda el de la timba) al exterior para luego repetir la maniobra y seguir sangrando al país en divisas. Así, quienes tenían un nivel importante de poder adquisitivo y relaciones en materia de finanzas en países centrales, remedaban la maniobra. Salían a comprar dólares baratos en el mercado y sin trabas legales, iban a bancos del exterior y colocaban lo obtenido. Allí, el fisco nacional no molestaba. Era un sistema perfecto. Por supuesto, la deuda externa creció sin límite al tiempo que las reservas se derrumbaban y los activos de algunos personajes argentinos en mercados extranjeros se hacían cada vez mayores.

La reciente colocación de deuda que se dispuso con el Bonar 24 propuesto por el Gobierno de Cristina se convirtió en este abril venturoso, en un éxito económico de los argentinos. Aumentan las reservas, hay fondos para invertir en inclusión social, en particular viviendas y la oposición trina porque se acabó la juerga.

   El joven Kicillof explicó que “Buscábamos 500 millones de dólares y hubo ofertas por 2 mil millones. Al final tomamos 1500 millones. Esos recursos los utilizaremos para hacer obras de infraestructura de largo plazo. No los vamos a usar para la bicicleta financiera, eso es clarísimo, porque nosotros ya tenemos cubiertos desde el año pasado los vencimientos financieros de este año”, y luego agregó: “Con esta colocación de deuda quedó demostrado que se puede conseguir financiamiento para hacer obras, sin tener que pagar comisiones a los bancos y sin que el FMI nos esté diciendo qué política aplicar”.

   Hay un dato de política internacional que es clave en esta jugada magistral. La llegada a los mercados se produce en medio de un enfrentamiento con los fondos buitre. Esto, lejos de complicar la operación, la hace más exitosa porque el logro se hace a pesar de ese diferendo sucio con una expresión corporativo política que tiene tras bambalinas a países que están actuando contra la Argentina. El financiero argentino es importante, no hay que negarlo y el ministro de Economía Kicillof detalló en una amplia exposición de este viernes, que los fondos “buitres movieron cielo y tierra para que Argentina no pueda conseguir fondeo internacional. Lo despertaron al juez Griesa, lo hicieron venir en camisón para amenazar a los fondos de inversión que pretendían invertir”. Luego contó que el “empleado” buitre, Griesa, trató a la operación de “ilegal” y pidió a varios bancos información acerca de los tratos con el país para la compra de los títulos argentinos. Kicillof volvió a ser contundente: “Griesa y Paul Singer –dueño de NML Capital– se creen más importantes que nuestro país”.

En relación con la utilización de los dólares para ahorro personal, Kicillof no le esquivó el bulto al tema de los dólares que algunos argentinos usan de modo personal creyendo aun en una cultura que pasó, sin pena ni gloria. Por ahí surgió el tema del banco HSBC y subrayó que para él hay diferentes usos de “los dólares de las reservas”. Para comprar importaciones, desde un perfume importado o un embrague de un auto, hasta energía, maquinaria o insumos. También se pagan los servicios de la deuda externa, tanto del Estado como de las empresas privadas, y se proporcionan divisas para las personas que viajan al exterior. Otro uso es el ahorro personal, a eso se le llama históricamente fuga de capitales, porque en lugar de conservar los pesos, se guardan los dólares debajo del colchón o se fugan al exterior, recursos que pueden estar en blanco o no. Por ejemplo, en el caso del HSBC se encontraron casi 3 mil millones de dólares en cuentas que no estaban declaradas. Por eso, señaló de modo muy preciso, exponiendo sin explicitarlo lo que significa la conducción de un proceso político: “En el tema de los dólares, lo lógico es que el Gobierno establezca prioridades”. Un gobierno, como ocurría en los noventa y con ‘De la Fuga’ (De la Rúa), que renuncia a la conducción, renuncia frente a las corporaciones y acaba entregando la dirección del país a sus enemigos. Qué es lo que ocurrió en la Argentina en los años anteriores a que Néstor Kirchner llegara a proponer un sueño, el 25 de Mayo de 2003”.

   El economista Alejandro Robba dijo por estos días que “con esto se cae el mito de que la Argentina está aislada financieramente del mundo”. Además hay que contar con el hecho de que la demanda triplicó a la oferta, dato elocuente para quienes se llenan la boca proclamando las mieles presuntas del mercado. Pero además, indica que el país está en boca de muchos países con interés en intervenir en las ofertas que fija la Argentina. Los inversores saben que el país cumple y la sociedad presiente que en octubre, desde una mirada a la economía que apenas es un matiz, se verificará la consolidación de un gobierno y un camino históricos que no tienen retorno. Bien se podría entonces, recurrir una vez más a Eliot y aplicar su poesía a los agoreros, a los trágicos, ante quienes la realidad parece sonreír: “Usted, señora, es la eterna humorista. /La eterna enemiga de lo absoluto”, escribió.

 

 

 

Colabora con Infobaires24
Suscribite a nuestro canal de youtube TIERRA DEL FUEGO

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba

Tiene un bloqueador de publicidad Activo

Por favor desactive su bloqueador de anuncios, Infobaires24 se financia casi en su totalidad con los ingresos de lass publicidades