Trump, Milei y los dólares de un salvataje entreguista
El análisis del dirigente Carlos Raimundi

El posible auxilio financiero del Tesoro de los EEUU es una clarísima señal de la situación de extrema gravedad a la que ha llegado el proceso económico de nuestro país.
Luego de haber rifado a través de la fuga los dólares del endeudamiento con organismos privados, el blanqueo de capitales, las privatizaciones e incentivos del DNU, la Ley Bases y el RIGI, el desahorro de cada familia argentina que poco a poco se va desprendiendo de lo que hasta hace algunos años había podido ahorrar, y de los préstamos y salvatajes del FMI, Banco Mundial y BID, la Argentina ya no tiene adónde recurrir para obtener los dólares que se requieren para pagar los vencimientos, y al mismo tiempo intervenir en el mercado de divisas para mantener planchado el tipo de cambio y con eso contener la inflación como única bandera electoral a exhibir.
Si bien las autoridades estadounidenses han expresado su cercanía política con el gobierno argentino, objetivamente la economía estadounidense no está en condiciones de otorgar toda la liquidez que Milei necesita para mostrar cierta capacidad de intervención frente a los mercados, lo que relativiza la euforia transmitida por el gobierno.
En paralelo, autoridades del propio Tesoro de los EEUU y de su parlamento han dado una voz de alerta sobre los riesgos y consecuencias que podría acarrear una ayuda financiera tan suculenta como la que se anunció.
Otro aspecto a analizar es la contraprestación. Cuando un país como EEUU está perdiendo hegemonía en el mundo y cuenta con pocos aliados en la región, este respaldo político a Milei le impondrá contraprestaciones que ponen en riesgo la propia soberanía nacional en términos de entrega del control de tierras raras, la energía nuclear, la extranjerizacion de tierras en distintas áreas del país, el litio, la construcción de bases militares, etc.
Por todo esto, el Congreso de la Nación, los partidos políticos y todas las entidades subnacionales como gobiernos provinciales y municipales, bloques legislativos, sindicatos, etc deben advertir con la anticipación correspondiente sobre la ilegitimidad e ilegalidad de esta maniobra que será imposible de ser solventada por un futuro gobierno nacional y popular. Se trata, más bien, de un hecho vinculao con la responsabilidad penal de sus protagonistas y no de índole contable o económica.
De todos modos, el surgimiento de potencias emergentes y de nuevos y potentes bloques regionales que desafían la unipolaridad anterior y están construyendo nuevas instituciones políticas y financieras y nuevas posibilidades de inversión, ofrecen alternativas de inserción geopolítica a la Argentina que hasta hace pocos años no existían, lo cual nos dará cierto margen de maniobra tanto política como financiera al futuro gobierno nacional y popular.






