Memoria: hace 19 años, Néstor Kirchner anulaba la Obediencia Debida y el Punto Final

Este domingo se conmemora el 19° aniversario de la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, audaz decisión que permitió juzgar a los responsables de delitos de lesa humanidad perpetrados durante la última dictadura cívico-militar.
“El 21 de agosto de 2003, el Senado de la Nación convirtió en la ley la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, que impedían que se juzgue a los responsables de los delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar”, remarcó la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación a través de las redes sociales.
El 21 de agosto de 2003, el Senado de la Nación convirtió en la ley la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, que impedían que se juzgue a los responsables de los delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar. pic.twitter.com/IGkUiydiWz
— Secretaría DDHH (@SDHArgentina) August 21, 2022
La Ley 25.779, promulgada en septiembre de 2003, fue una de las primeras políticas por Memoria, Verdad y Justicia impulsadas por el entonces presidente Néstor Kirchner.
De esa manera, “se abría una nueva etapa en la historia argentina, poniendo fin a décadas de impunidad”, destacó el organismo conducido por Horacio Pietragalla.
¿Qué significaban ambas leyes?
La Ley de Punto Final (23.492) fue promulgada el 24 de diciembre de 1986 por el entonces presidente Raúl Alfonsín, y estableció la paralización de los procesos judiciales contra los imputados de ser autores penalmente responsables de haber cometido el delito de desaparición forzada de personas durante la dictadura.
La Ley de Obediencia Debida (23.521) también fue dictada por Alfonsín el 4 de junio de 1987, y estableció una presunción iuris et de iure (es decir, que no admitía prueba en contrario) respecto de los delitos cometidos por los miembros de las Fuerzas Armadas que no eran punibles por haber actuado en virtud de la denominada «obediencia debida», un concepto militar según el cual los subordinados se limitan a obedecer las órdenes de sus superiores.





