Los pasos de la memoria

(Por Lic Alma Rodríguez. Docente de la UBA. Miembro del Colectivo LIJ)
Este sábado a las 18:30 en el Espacio Cultural Nuestros Hijos (ECuNHi), la casa de las Madres de Plaza de Mayo abrirá sus puertas junto a las Madres para realizar la entrega de las baldosas de los pañuelos blancos pintados por el pueblo. Dichas baldosas pasarán a formar parte del archivo más grande de Latinoamérica en materia de Derechos humanos y fueron extraídas solo cuando las Madres aceptaron removerlas a cambio de volver a pintar los pañuelos cuando terminen las remodelaciones.
Esta construcción colectiva tiene como fin cuidar y conservar parte de la memoria histórica de la lucha de las madres de Plaza de Mayo. El acto se realizará, además, en el marco de los diez años de este espacio tan valioso y tan querido con las Madres allí presentes. “La memoria se escribe sobre los pasos de las Madres de la Plaza sobre los pañuelos blancos” es el lema de la convocatoria para este sábado.
Sabemos de la importancia de la memoria en la construcción de la Historia y de la identidad de los pueblos. Sabemos también de lo importante que son las políticas de memoria implementadas por un gobierno para poner en marcha ambos pilares claves: historia e identidad. Y sabemos, también, de lo terrible y doloroso que resulta para un pueblo la implementación de las políticas de desmemoria aplicadas por este gobierno.
Dentro de la memoria entra todo lo que fue constituyéndose como hecho relevante, como marca, como hito a lo largo de los tiempos en la conformación de una nación. La memoria a través del recuerdo, de los símbolos, de imágenes o rituales, puede hacerse presente de manera muy diversa y, en todos los casos, otorga un sinnúmero de sentidos y hace posible la existencia de un relato para toda una comunidad. Los recuerdos dentro de la historia jamás son individuales, sino colectivos. Son granitos de arena que conforman una playa si van juntos; o pequeñas piedras que sólo reunidas acuñan un cerro.
Según Pilar Calveiro, “Memoria e historia se construyen, ambas, desde los interrogantes y las necesidades del presente, pero la primera tiene un distintivo singular: “llama”, “despierta”, reorganiza lo vivido, aquello experimentado directamente desde y con el cuerpo. La memoria arranca de una inscripción hecha en el cuerpo individual o social, de una “marca” que, incluso desapareciendo de la superficie, permanece allí como una especie de conector y desconector de la memoria. (…) Por eso son las “marcas” que llevamos en nosotros, en nuestras sociedades, las que convocan a la memoria.” Y sin dudas, las baldosas de las Madres son esas marcas que llevamos en nosotros de manera colectiva como parte de la memoria y de la lucha. Son las huellas que nos guían.
Dice Verónica Parodi, directora del ECuNuHi en diálogo con Infobaires24:
“ Estas baldosas -por donde marcharon 40 años de historia, junto a la lucha incansable de las Madres que fueron pintadas por militantes hace años y que pisamos todos nosotros, sus otros hijos, junto a ellas- podremos verlas expuestas aquí en esta casa. Pero que estén, a resguardo, en el Ecunhi o en otras instituciones a las que las madres también entregarán y no en la Plaza del pueblo, nos está hablando de un intento por borrar la historia, pero también de la intención por sacarnos del medio como sujetos políticos de los espacios de todos, los espacios colectivos, plurales. Un intento que, claro está, se verá frustrado por la persistente lucha de la Madres y porque además los pueblos siempre saben guardar su memoria.”
En el su plan por implementar una política de desmemoria, y en su intento de cambiar futuro por pasado para volver a lo peor del horror vivido, el gobierno actual pretende borrar, hacer desaparecer lo simbólico de la historia. Lo que no puede advertir es la fuerza con la que esa memoria sigue presente y vuelve una y otra vez fortaleciéndose a cada paso, haciéndose cada vez más presente con cada uno de sus ataques, con cada uno de sus intentos de desmemoria.
En este intento tan claro de parte del gobierno de cambiar, borrar la historia con estas acciones, estuvieron allí, una vez más, las Madres reclamando las baldosas que ya son un símbolo de la Plaza y que pasarán a formar parte del archivo más grande de Latinoamérica en materia de derechos humanos. Esta construcción colectiva que tendrá lugar en el ECUNHI será para cuidar y conservar parte de la memoria histórica de la lucha de las Madres de Plaza de Mayo. Recordemos que sumado a las remodelaciones en la Plaza, la persecución se vio acentuada esta semana con las últimas acciones del Gobierno en su intento de allanar la Casa de las Madres sin notificación y en plena feria judicial como un claro signo de hostigamiento.
“En una forma más de persecución hacia ellas, hay un desprecio por los Derechos humanos, hay un retroceso y hay una burla en este tiempo con los genocidas presos en sus domicilios así como estas remodelaciones que fueron encaradas por el gobierno porteño en la Plaza de Mayo que, por supuesto, generaron preocupación y tristeza en los organismos de derechos humanos por el valor histórico y simbólico de esta Plaza aquí en Argentina y en el mundo.” agrega Parodi.
Si algo saben las Madres es de fortalecerse con la lucha y de construir frente a la destrucción y al atropello. Eso nos enseñaron con su ejemplo a lo largo de todos estos años. Y este sábado será una demostración más de ese fortalecimiento porque los pañuelos de las Madres siguen marchando.
(El ECuNHi se encuentra en Av Libertador 8151, en la ex Esma)





