El incremento de la deuda: una política de estado

Desde que asumió la presidencia, el 10 de diciembre de 2015, Mauricio Macri y su equipo llevan a cabo un peligroso manejo de la economía que atenta contra el futuro de los argentinos.
Un sinfín de cambios político-económico se viene implementando desde el 10 de diciembre de 2015, día en que Mauricio Macri asumió la presidencia de la Nación. Entre ellos, destaca la política de endeudamiento que lleva a cabo el Gobierno, con el fin, entre otros, de solventar sueldos y gastos. Lamentablemente, esa decisión afecta a los argentinos a tal punto que pone en peligro su futuro.
Hasta el 9 de diciembre de 2015, la política de desendeudamiento permitió la reducción progresiva del peso de los intereses de deuda. Esa decisión llevó al país a destinar menos del 10 por ciento del presupuesto de gastos a atender los intereses de la deuda, otorgándole así la posibilidad al Estado de utilizar lo restante en diversas acciones.
El arribo de Macri a Casa Rosada significó un cambio de dirección tan rotundo y marcado que el presupuesto aprobado para 2017 superó ampliamente el número anteriormente dado (de 6,6 pasó a 10,5), según datos difundidos por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA).

La propuesta realizada por el Gobierno Nacional para 2018 lleva ese guarismo al 14% del total de presupuesto general de gastos.

La ejecución
Si se toma la ejecución en el período que abarca desde 2008 hasta 2017, se puede observar el mismo comportamiento pero con mayor intensidad. La sobreejecución presupuestaria de 2016 lleva a destinar 14,4% del total de gastos a tal destino. Por otro lado, en 2017 la ejecución alcanza el 12,3% a fines de agosto.





