«Macri le dio a los grandes grupos económicos la posibilidad de gobernar»

En esta primera parte de la entrevista exclusiva de InfoBaires24 al ex legislador porteño Alejandro Bordart, el dirigente del MST nos cuenta cómo ve al nuevo gobierno, cuál es el rol de la dirigencia sindical y cómo enfrentarán los sectores populares las primeras medidas de Mauricio Macri.
IB24: – ¿Cómo ves las primeras medidas del presidente Mauricio Macri?
No puedo decir que me sorprenda lo que ha hecho porque todo aquel que seguía un poco el perfil de Macri y la gente que lo rodeaba sabía que de ganar le iban a poner una impronta bien neoliberal y de ataque furioso a los sectores populares; y sí, redistribuir la riqueza, pero para que esencialmente los que tienen mucho tengan más. Pero bueno, uno siempre se sorprende un poquito con lo brutales de algunas medidas. Una de sus campañas fue lo de aumentar el piso del impuesto a las ganancias, pero no empezó por ahí; arrancó sacando retenciones, una devaluación enorme que es una transferencia de fondos a los sectores más concentrados y le dio a los grandes grupos económicos la posibilidad de que gobiernen. Porque uno cuando ve los nombres del gabinete y las primeras líneas, nota que es un reparto entre las distintas empresas que estaban sedientas de hacerse un espacio en el Estado para seguir favoreciendo los intereses de los grandes grupos económicos.
Creo que nos tenemos que preparar para un gobierno que va a atacar a los sectores populares. Yo personalmente creo que va a haber resistencia, por lo tanto no creo que estemos en un momento parecido a los ’90, desde el punto de vista de que logren convencer a los trabajadores de que ésta es la salida para estar mejor. Creo que los ’90 fue muy particular, coincidió con un contexto internacional donde se había caído la URSS, así que había como una gran confusión que se había creado y un capitalismo que parecía que era la única alternativa.
Hoy el contexto no es ese, más allá de que la derecha ha avanzado en algunos países, hay un movimiento de masas fuerte que va a pelear para mantener lo que tiene y conseguir más. Yo creo que va a chocar contra esto este gobierno. Pero estamos viendo un salto en la represión social, porque un modelo de ajuste como el que plantean solo cierra con represión y presos políticos. Por eso empieza a haber una estigmatización de las organizaciones sociales que conquistaron su lugar a partir de 2001, porque el Estado se había retirado y fueron ellas las que permitieron que muchas personas que hoy estarían muertas de hambre hayan tenido asistencia.
Creo que los trabajadores y el pueblo van a resistir y ahí se verá realmente hasta donde puede llegar un proceso de este tipo. Yo creo que es difícil que la gente acepte volver para atrás.
Un modelo de ajuste como el que plantean solo cierra con represión y presos políticos
IB24: – ¿Crees que esta «resistencia» que puede surgir ahora se debe en parte a los logros del gobierno kirchnerista?
Yo creo que hay un movimiento de masas que no ha sido derrotado sino que todo lo contrario, que está fortalecido y por eso creo que les va a costar pasar. En los 90 los trabajadores fueron derrotados y por eso pudieron avanzar con las privatizaciones. Ahora no venimos de un proceso de derrotas, sino al revés. Yo desde el 2001 veo un momento de ascenso de estos movimientos y de reconquistar cosas que se habían perdido en lo laboral, lo social, lo político, etc. Macri si quiere avanzar no va a poder hacerlo porque se floree en Davos o siga consejos empresarios, no; va a ganar si logra derrotar al movimiento de masas, y yo no creo que tenga la fuerza, ni la sociedad la predisposición de dejarse derrotar. Igual creo que es un gobierno que lo va a intentar; tiene mucho apoyo de los grandes grupos, de Estados Unidos y de los poderes concentrados. Pero creo que rápidamente perderá el apoyo de los que lo votaron, y los que nunca creyeron en él, se van a organizar.
Macri va a ganar si logra derrotar al movimiento de masas, y yo no creo que tenga la fuerza, ni la sociedad la predisposición de dejarse derrotar
IB24: – Sin embargo, frente a esta alerta y movilización popular que vos señalas, no se ve un correlato en la dirigencia nacional sindical. ¿A qué se debe?
Yo creo que uno de los grandes problemas que tenemos en el país es que, sobre todo en el movimiento obrero, todavía tenemos algunos dirigentes que dejan muchísimo que desear. Son los mismos que dejaron pasar las privatizaciones en la década de los 90. Yo soy muy crítico de la ley de asociaciones profesionales que ningún gobierno se animó a tocar, porque le han dado un poder supremo a ellos para que se perpetúen eternamente en el poder.
Son dirigentes muy queridos por los grupos económicos porque les garantizan tener un cepo sobre el movimiento obrero. Uno ve los despidos masivos y cree que hay argumentos de sobra para que haya una convocatoria a una gran movilización, a un paro, a un plan de lucha. Ojo, yo también soy crítico de un sector del PJ que en vez de enfrentar esto están viendo cómo se salvan la ropa. Hay gobernadores que no han hecho ni una declaración sobre el caso de Milagro Sala.
Pero a pesar de eso, yo creo que esos mismos dirigentes sindicales, para seguir estando al frente, no pueden dejar pasar las brutalidades que se vienen. Tarde o temprano van a tener que salir.
Los dirigentes sindicales son muy queridos por los grupos económicos porque las garantizan tener un cepo sobre el movimiento obrero
IB24: – ¿Cuál es tu visión respecto al primer mes de este Gobierno en cuanto a la situación económica, los precios y el poder adquisitivo?
El gobierno tomó medidas que han fomentado el aumento de precios, y que van a fomentar una desocupación tremenda; porque si vos anuncias tres meses antes que vas a devaluar, todos los grandes grupos empresarios hicieron un colchón tremendo mucho antes de que se produzca. Esta gente anuncia que va a derogar la ley de abastecimiento y todas las que surgieron para proteger la industria nacional, para dar una señal de que vale todo.
En el caso de la carne es muy paradójico, porque al pequeño productor le pagan cada vez menos pero en la góndola pagamos la carne cada día más. Los grandes grupos tienen el guiño de hacer lo que quieran. Ha habido políticas para los exportadores pero por otro lado dicen que abrir las importaciones va a ser la única salida para bajar los precios; eso va a destruir la industria nacional y no hay ninguna posibilidad de que eso no termine así. Eso lleva a más despidos: evidentemente piensan en un país mas chiquito.
Por eso insisto en que ese plan que ya hace que haya más pobres va a provocar una resistencia enorme del movimiento obrero; sobre todo en algunos que lo votaron creyendo que las cosas iban a cambiar. Muchos lo votaron creyendo que se venía un gobierno que iba a dialogar, que no iba a atacar sino que iba a redistribuir, porque fue una derecha que no tuvo un discurso fascista; es una derecha»populista» porque decían lo que un sector de la población quería escuchar. Ya anunciaron que aumenta el 300% la luz: esa realidad concreta es la que mata cualquier tipo de expectativa.
Muchos lo votaron creyendo que se venía un gobierno que iba a dialogar, que no iba a atacar sino que iba a redistribuir, porque fue una derecha que no tuvo un discurso fascista
IB24: – También se ve un discurso de «no política» para evitar que estas cosas se discutan.
Sí, ellos son un modelo calcado de las derechas que han tenido distintos tipos de expresiones en el mundo. Hoy hay una derecha que se ha hecho de un discurso no brutal, dialoguista, pero despolitizado, porque si hablan de política y dicen lo que van a hacer, no logran convencer a nadie. Pero ojo: detrás de la no política hay mucha política.
En el 2001 se trastocó complemetanete la situación del país, sobre todo desde el punto de vista del régimen político; la gente fue arrancando conquistas extraordinarias, la asistencia social, por ejemplo, no existía. Esos enormes cambios hicieron que un sector de la burguesía se la tuviera que «comer» y no es que no han ganado plata, porque esto sigue siendo capitalismo, pero sí tuvieron que resignar. Ellos quieren volver a un país «normal» para ellos, donde la riqueza se distribuya en mayor proporción para ellos. Entienden que los gastos en salud, vivienda y educación son al pedo y quisieran que se vayan para sus negocios. Vienen por todo, pero vuelvo a insistir: que quieran hacerlo no significa que puedan. Para eso tienen que lograr que la gente lo acepte y lo apoye activa o pasivamente, y yo no creo que eso pase.





