El Gobierno forzado a frenar su primer intento de privatizar las jubilados pero logró disminuir derechos con la reforma de las ART


El Gobierno nacional se vio forzado a frenar, por ahora, la nueva ofensiva privatista sobre las jubilaciones debido a la inmediata repercusión social, mediática y política negativa que tuvo su intento de modificar la fórmula de movilidad jubilatoria, definido en forma banal por el presidente Mauricio Macri como apenas “un tecnicismo matemático”, siendo en realidad una de las recomendaciones hechas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) luego del regreso a nuestro país de las auditorias técnicas de ese organismo en 2016. Por otra parte el Gobierno, con la complicidad de un sector del Frente Renovador, el autodenominado Bloque Justicialista y algunos partidos provinciales, convirtió en ley la reforma de las Aseguradoras del Riesgo del trabajo (ART), un primer paso hacia la flexibilización laboral.

Con la misma lógica que utilizan los empresarios para vaciar empresas, despedir personal, no pagar indemnizaciones y “reconvertirse” (eufemismo muy utilizado en los tiempos PRO) de productores a importadores, el Gobierno nacional, encabezado por el CEO-presidente Mauricio Macri, busca generar una crisis en el sistema previsional para volver a privatizarlo, a pesar de que su primer ensayo -por ahora- finalizó en un fracaso.

El gobierno de la Alianza cambiemos vuelve a demostrar, una vez más, que la variable de ajuste que baraja es la de los trabajadores y jubilados. Respecto a éstos últimos, ya se ven afectados con la quita de varios medicamentos en las cartillas que se conseguían al 100% y la pérdida del poder adquisitivo en sus haberes ante la imparable inflación. En 2016 los jubilados perdieron 12 puntos en sus haberes ante la inflación que superó el 42% anual.

Lo mismo sucede con las acciones gubernamentales dirigidas a destruir la industria nacional para lograr dos objetivos: el disciplinamiento de los trabajadores a través del terror laboral que impone la pérdida de empleo y el quedar excluido del sistema, y la masiva entrada de productos extranjeros para transformar nuestro aparato productivo en uno comparable al de los países del Sudeste Asiático, cuyas masas de trabajadores son absolutamente explotados y carecen de derechos como los conocidos en nuestro país a partir de la llegada de Juan Perón a la Secretaria de Trabajo y Previsión en 1943.

“Con la misma lógica que utilizan los empresarios para vaciar empresas, el Gobierno nacional encabezado por el CEO-Presidente Mauricio Macri busca generar una crisis en el sistema previsional para volver a privatizarlo”

Este fenomenal avance en democracia y respaldado por el voto popular, de un modelo que comenzó a imponerse tras el bombardeo a Plaza a de Mayo en 1955 por parte de la denominada “Revolución Libertadora”, y que llegó a su paroxismo tras la sangrienta noche que vivió nuestra historia nacional desde 1976 a 1983, y luego continuó más moderadamente con la complicidad de los gobiernos democráticos posteriores, salvo los encabezados por Néstor y Cristina Kirchner desde el 2003 al 2015 -a pesar de sus límites, y ciertos sectarismos y contradicciones más expuestos durante los dos gobiernos de CFK, entre ellos el de no haber generado empleos de calidad cuando se generaban fuentes de Trabajo en varios sectores, de ahí la destrucción tan rápida de varias decenas de miles de puestos de trabajo precarizados o semi-precarizados tanto en el Estado como en el ámbito privado-, vuelve a poner en discusión la ciclotimia con la que nuestra sociedad avanza en su derrotero histórico, como también ciertas debilidades del peronismo en su actual etapa, y la de sus aliados progresistas, para consolidar un proyecto alternativo y volver a enamorar a sectores que ya cayeron en el “desencanto” de la política (la denominada “antipolítica” que en la práctica es uno de los máximos objetivos que viene alcanzando el actual Gobierno para que los sectores populares no se movilicen ni participen y triunfe el desánimo).

Se convirtió en ley la modificación del sistema de ART: otro paso hacia la flexibilización laboral

Con el apoyo de un sector del bloque de diputados del Frente Renovador -entre ellos el diputado-triunviro de la CGT Héctor Daer-, del autodenominado Bloque Justicialista y otros aliados del Gobierno nacional, se convirtió en ley el proyecto de modificación del sistema de Aseguradoras del Riesgo del Trabajo (ART), otro paso más en el camino hacia la flexibilización laboral.

Esta modificación a la ley de ART no contempla el problema original del planteo de su existencia, que son las políticas de seguridad laboral para prevenir accidentes en los distintos ámbitos de trabajo.

Al contrario, plantea la creación de “comisiones médicas” como “instancia administrativa previa” a la presentación del trabajador ante la Justicia para reclamar el derecho que le corresponde a cobrar su indemnización por enfermedad o incapacidad, habilitando un jugo negocio para prepagas y descontadas presiones patronales para que las mismas fallen en contra de los trabajadores, ahorrándose las coberturas por accidentes laborales y el pago de una indemnización, entre otros puntos.

“El límite del ajuste es el que están dispuestos a aceptar los ajustados”, repite la Ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner con supina claridad, a pesar de que varios de sus seguidores no la escuchen y prefieran autocomplacerse con fotos, videos, memes y algunos fragmentos de discursos dichos por ella.

Por Maximiliano Borches

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