El líder del Frente Renovador, Sergio Massa, mantuvo un extenso encuentro político en San Fernando con los dirigentes peronistas que integran la denominada “Liga de intendentes”. Durante la reunión, se analizó con preocupación la agenda nacional y el impacto del escenario económico actual en los sectores más vulnerables.
El cónclave también dejó definiciones de peso para la interna y el futuro de la provincia de Buenos Aires
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Foco en la agenda económica: Se repasaron las problemáticas socioeconómicas que agobian a la población, como el endeudamiento familiar y el deterioro del poder adquisitivo en los municipios.
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Impulso provincial a Juan Andreotti: Massa respaldó la figura del intendente local, Juan Andreotti, perfilándolo como uno de los nombres del espacio para competir por la gobernación bonaerense.
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Definición sobre las reelecciones: El exministro dejó sentado que la resolución política sobre la habilitación para la reelección de los intendentes bonaerenses queda estrictamente bajo la órbita de las decisiones que adopte el gobernador Axel Kicillof junto al esquema legislativo provincial.
La cumbre marca un paso clave en el reordenamiento del peronismo y el posicionamiento de los jefes territoriales de cara al escenario político bonaerense.

Conforme lo descripto por el cronista Armaleo, Massa, después de participar en un acto de homenaje al fallecido Juan Manuel de la Sota en Córdoba junto a dirigentes de todos los sectores del peronismo, Sergio Massa reunió -el martes por la noche- a la denominada Liga de intendentes, quienes disputan poder territorial mostrándose un tanto distantes de la interna entre Kicillof y Cristina Fernández.
El conductor del Frente Renovador reunió -cena de por medio- a los popes del conurbano en San Fernando, donde gobierna Juan Andreotti que, vale referir, no es parte de la alquimia que despliega la Liga. Sin embargo, esto no limitó al excandidato a presidente a impulsar a Andreotti como candidato a gobernador. Una nueva muestra de que Massa no deja nada librado al azar.
Entre los presentes estuvieron Federico Otermín, de Lomas de Zamora; Federico Achával, de Pilar; Gastón Granados, de Ezeiza; Mariel Fernández, de Moreno; Federico Susbielles, de Bahía Blanca; Gustavo Menéndez, de Merlo; Juan de Jesús, de La Costa; Hernán Arranz, de Monte Hermoso; Esteban Sanzio, de Baradero; Marisa Fassi, de Cañuelas; y Nicolás Mantegazza, de San Vicente.
Muchos de estos intendentes se encuentran limitados por la ley a ser reelectos por un tercer mandato. Si bien es sabida la postura del Frente Renovador sobre el tema, la realidad es que son los intendentes de distintos partidos políticos quienes miran con buena intención modificar la ley. Desde el massismo dicen: «no cuenten con nosotros, que Kicillof busque consenso y resuelva el tema». Sea por vía legislativa o judicial, arriesgan desde el Frente Renovador.
El axelismo también maneja sus tiempos y, por lo visto, deja que estas tensiones continúen tensándose. En el mientras tanto, el gobernador sale a caminar provincias, procura mostrarse distante de las presiones de La Cámpora e intenta consolidar su figura como candidato a presidente.
Por su parte, Sergio Massa va modelando lo que muchos intuyen será una futura candidatura a presidente. Las reuniones que procura que trasciendan a la prensa estarían direccionadas en ese sentido. Los intendentes allí reunidos, más allá de que pretenden jugar su propio partido, esquivan tomar posturas sobre las diferencias entre el axelismo y el sector que comulga con CFK.
En este contexto, Massa no es inocuo en esta situación. Arma territorialidad en cada rincón donde la realidad se lo permite. Caso contrario, no pierde tiempo y entorna la puerta sin pedir permiso. Tigre es un tema que merecería un aparte.
Por lo tanto, lo de San Fernando, más allá de haber conversado sobre el drama que padecen 6 millones de personas endeudadas, la crisis que atraviesa el sector productivo y la falta de empleo y de obras públicas por parte de Nación, fue una nueva muestra de que Sergio Massa, si finalmente no termina subiéndose al andarivel de los precandidatos, actuará como el gran articulador de la unidad. El conductor del FR es de los que consideran que la “unidad es condición necesaria”. Pero tampoco descarta un marco de internas para definir candidato (presidencial) si el consenso no se materializa.
La pulseada recién comienza. «Para el 2027 falta una eternidad, hoy la preocupación es frenar al gobierno para que la crisis no siga dañando a la producción y el trabajo nacional», argumentó uno de los participantes de la cena en San Fernando; el mozo que escuchó todo mientras servía el asado.
Quienes transitan los caminos floreados que el peroniso suele regar a modo de enamorar a un electorado aún esquivo ya que las elecciones las ven muy lejos, aseguran que Massa tiene cintura para tejer en distritos donde el peronismo gobierna, pero debilidad en el resto. Lo atribuyen a la falta de cuadros y dirigentes con vocación de servicio y poder. También al descreimiento que persiste en buena parte de la población sobre toda la dirigencia políticas. Especialmente, a partir de la degradación institucional que llevó Milei y sus socios del PRO y la UCC, a la labor política y a los valores democrático. Ante semejante escenario, la esperanza depositada en el peronismo, tal cual señalan la mayoría de la encuesta, le impone a su dirigencia, comprender el momento histórico -drámatico define sociólogos y religiosos- que viven en Argentina.
Fuente: diario lo nuestro