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Roberto Bacman: “La imagen de Milei sigue a la baja, y las expectativas no son buenas”

El presidente acumula un 63% de imagen negativa, “la peor desde que asumió”, señaló el analista político y director de la consultora CEOP. Adorni, “una causa perdida”. La principal preocupación: sueldos e ingresos, que no alcanzan. Lo que la gente espera del peronismo.

El titular del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), Roberto Bacman, observó en su última encuesta una baja notable en la imagen positiva del presidente Javier Milei, y, por consiguiente, un incremento en su imagen negativa, “la peor desde que asumió”.

Según su última encuesta, sólo Patricia Bullrich parece salir indemne de los escándalos de corrupción que envuelven a las principales figuras del gabinete ya que la opinión pública le concede la mejor imagen.

Bacman, en charla con Va Con Firma, señaló que las expectativas de que la situación mejore bajan como la imagen presidencial.

-Según su último trabajo ¿qué valoración tiene el presidente Milei en la opinión pública?

-Según nuestro último trabajo que ya tiene unos 20 días, la imagen de Javier Milei venía en baja y ya había dado 35.5 por ciento de imagen positiva y por arriba del 63 por ciento de imagen negativa. Es la peor imagen desde que Milei asumió en toda la serie cronológica, tomada desde la primera semana posterior a su asunción hasta esta última medición de la segunda quincena de marzo. Ahora estamos en otra medición que la vamos a tenerla semana próxima que correspondería a la primera quincena de abril. La tendencia es bien a la baja, hay que ver a cuánto y cómo. Hay distintas versiones hoy de cómo está bajando esa imagen. Creo que lo de ayer, en que se conoció el 3,4 por ciento de inflación, que hubiese sido del 4 por ciento si hubiesen utilizado el nuevo índice que es el correcto, porque el nuevo le da mucha más importancia que el utilizado a combustibles o energía, que es lo que más aumentó en la Argentina de estos últimos tiempos. Entonces la inflación hubiese dado un 4 por ciento. Y el otro tema, más complicado, es cómo Milei se posicionó ante ello. Su discurso en AmCham (Cámara de Comercio de EE.UU. en Argentina) debió haber sido para bajar decibeles. El círculo rojo y los empresarios que estaban con él en esa reunión anual esperaban un Milei más calmo, que traiga aspectos concretos para seguir adelante, que aborde temas más sociales, que pare con el ajuste y que resuelva algunos de los temas más graves de la Argentina, como el de los jubilados que hoy están sin ningún tipo de protección. La plata no les alcanza para vivir y no tienen protección del PAMI, que está prácticamente paralizado con los médicos en paro, con medicamentos que no llegan a las farmacias. Es realmente muy grave lo que está pasando. Por eso digo que hay una tendencia a la baja.

-Se pudo discriminar la valoración de los funcionarios del gabinete en cuanto a la imagen, incluyendo a la vicepresidenta Victoria Villarruel?

-La imagen del gabinete es correlativa con la que se tiene de Milei. En algún momento preguntamos sobre la imagen de Toto Caputo (ministro de Economía) y está muy asociada a la de Milei; el jefe de Gabinete Manuel Adorni tiene muy mala imagen, está muy golpeado. Esto también le está costando a Milei sangre, sudor y lágrimas. Sostiene tanto tiempo a Adorni en una causa perdida. La única que ha crecido un poco en imagen que hoy está por encima de Milei, es Patricia Bullrich. Victoria VIllarruel tiene una imagen que podría estar por allí también, pero no sabemos si puede ser presidenciable, habría que pensarlo. Tendremos que esperar la próxima medición. Ahí estamos midiendo mucho y habría que ver lo de Villarruel que preservó bastante de todo esto. Pero hay algo que tiene que ver con su posicionamiento muy de derecha respecto a los temas de Derechos Humanos que la pueden frenar. Pero hoy creo que la figura más beneficiada es Patricia Bullrich.

-Esos números son lógicos en una gestión de poco más de dos años?

-Esto tiene que ver en cómo se evalúan a los gobiernos en la Argentina y está muy relacionada con la cuestión económica. Argentina viene atravesando períodos de vacas gordas y vacas flacas. Hay una resistencia importante y un peso muy significativo de las crisis económicas. Especialmente la que más pesa hoy es la del 2001 porque esta toca a varias generaciones, porque muchos la han vivido personalmente o los padres, los abuelos, y se transmite de generación en generación hasta hoy. Y es muy importante cuando en octubre del año pasado, ocurrieron las elecciones de medio término, y este factor influyó muchísimo desde el imaginario, la gente se asustó, el discurso de Donald Trump fue elocuente al decir que “los argentinos se están muriendo y si no lo votan a Milei yo no lo voy a ayudar más”. Y llegó la ayuda de Scott Bessent, que después se llevó la plata y cobró sus intereses; pero el peronismo, que ya no tenía una respuesta para dar -aunque ya no la tenía desde antes porque fue una de las peores campañas del peronismo- terminó con los básicos 35 puntos. También Milei dijo que ganó la elección por 17 puntos y es mentira. No ganó por 17 puntos, sino por mucho menos. Sacó algo más de 40, no sacó 41 puntos. Pero recuerden que no podían dar ese dato. El peronismo metió un recurso de amparo por la simulación del Correo que estaban haciendo un escrutinio nacional que no es válido darlo porque es una elección provincial. Cuando dio el resultado Guillermo Francos, dijo que el resultado fue de casi 41 puntos para LLA y 32 por ciento para Fuerza Patria; la trampa era poner a Fuerza Patria solamente que no logró tener una marca unificada. Muchos peronistas que jugaron con Fuerza Patria, como el caso de Gerardo Zamora en Santiago del Estero que puso en juego dos marcas y sacó tres senadores, pero después hubo peronistas que jugaron con marcas distintas en La Pampa, La Rioja, Tucumán, Salta o el propio Gildo Insfrán en Formosa que jugó con marcas diferentes. Eso hay que sumarlo, es todo el peronismo, y eso daba casi el 36 por ciento, entonces no sé de dónde sacó ese número. Ganó por mucho menos, fue un triunfo, y el peronismo sacó lo que tenía que sacar. Ese 35 por ciento era su techo y por ahí anduvo. El que fue pulverizado por LLA fue Provincias Unidas. Otra vez la ancha avenida del medio, que iba a ser una calle interesante con 10 o 12 puntos de voto, con Schiaretti como la figura más importante en el Senado, terminó con 5 puntos y todos esos fueron los que lo votaron finalmente –enojados con Milei aunque lo votaron en el balotaje- por miedo al lunes negro, a la crisis. A fines de noviembre, en la primera encuesta pos electoral, la imagen de Milei que estaba en 40 por ciento en su momento subió al 48 y después comenzó a caer al 45, al 37 y al 35. Si miramos la tendencia, por el momento no vemos que eso pare. Estamos seguros que el piso de la caída es de 28 o 30 por ciento que representa a su núcleo duro.

-En agosto del año pasado, nos comentó que la mayor preocupación de la gente era la corrupción. ¿Cambió esa percepción?

-Desde fines del año pasado hasta hoy, de manera permanente todos los meses, la principal preocupación ha sido sueldos e ingresos que no alcanzan. Cuando pongo el énfasis en sueldos e ingresos, es porque esto toca no solamente a los asalariados sino a aquellos de clase baja o media que son trabajadores independientes o profesionales independientes -los médicos del PAMI están con ese problema- que no les alcanzan sus sueldos o lo que ganan; un plomero, un electricista; hoy no alcanza con tener un taxi o un Uber-. Y la segunda preocupación oscila de mes a mes, entre desocupación y falta de trabajo –que está creciendo permanentemente- y corrupción, que dependiendo de la semana que se tome puede ir un poco más abajo o arriba, pero esto ya viene desde agosto del año pasado cuando estaba en pleno apogeo el escándalo Libra; después cayó un poco, reapareció, luego vino lo de Spagnuolo y por último apareció Adorni y se llevó todo porque fue el tema de corrupción que más impacto mediático tuvo. Comparado con los otros, le preguntamos a la gente si tenía conocimiento de este tema y el 95 por ciento dijo que si, cuando todavía pensábamos que era un tema ético y moral. Hoy ya se está hablando de dádivas, declaraciones incorrectas.

-…¿La gente conoce más el caso de Adorni que el escándalo Libra?…

-Por supuesto. Pegó mucho más en bajar la imagen el tema Adorni que Libra.

-¿Y hay aún expectativas en este gobierno?

-Esas expectativas están bajando. Dieron muy bajas, vamos a ver cómo dan este mes. Nunca hubo expectativas tan bajas en el país como las que vimos el mes anterior. Es una expectativa que no supera el 38 por ciento para las personales y el 36 por ciento respecto del país.

-¿Qué opinión tienen el peronismo en general y qué dirigente se destaca en cuanto a imagen positiva?

-Hay varias cosas para analizar. Del peronismo la gente espera varias cosas. Hicimos un trabajo bastante profundo al respecto. En primer lugar este es un trabajo que hicimos en el segmento opositor, no en toda la población. Esto quiere decir que los que segura o probablemente votarán a Milei no están en este universo que tomamos. El primer aspecto que la gente, especialmente los que se definen como peronistas, le piden al peronismo la democratización. Esto significa que haya una interna abierta porque la gente quiere participar. El peronismo le tiene que demostrar a la gente una nueva cara, no más acuerdos de cúpulas. Lo que pasó en septiembre y octubre es una demostración preclara de esto. La unidad del peronismo atada con alambre la gente no la quiere. Muy bien en septiembre, con un triunfo espectacular en la provincia de Buenos Aires donde ganó por 15 puntos, y después perdió, por poco, pero un mes antes habían ganado por 15 puntos. Ese es el primer aspecto. El segundo que se tiene que tener en cuenta es qué le piden al peronismo, y es que genere un modelo alternativo al de esta gestión; que sea capaz de hacer la unidad con contenidos, que sea con un programa base y que diga que el peronismo hace su autocrítica respecto a gobiernos anteriores, y plantear la necesidad de tener un criterio macroeconómico y sostener el superávit fiscal como uno de los factores para bajar la inflación. Pero el peronismo tiene otros anclajes: hay que ser más heterodoxo, más keynesiano para plantear que la inflación es multicausal y que es necesario lograr el superávit comercial. Para eso hay que salir de los productos primarios y desarrollar la industria, algo que este modelo no está haciendo. Toto Caputo lo que hizo fue destruir la industria; pisar el dólar no le sirve a nadie porque la gente del campo va a silobolsear hasta cuánto pueda, porque con las retenciones que existen y si no vuelven las retenciones cero o a darles una buena zanahoria, no van a liquidar y van a seguir guardando en silobolsa. Según versiones de algunos economistas que me llegan, están emitiendo para comprar dólares, por eso también hay inflación. No es que no emiten; emiten y compran dólares para que no se vaya arriba de los 1500 pesos porque no quieren que llegue a la banda de arriba, porque eso es inflación. Y ahora salieron tarde porque dicen que en abril la cosa va a cambiar. Ya con lo que pasó en la primera quincena de abril ya están embromados porque la nafta les aumentó tres veces, y eso impacta muchísimo en el índice, porque no solamente tiene que ver con su propio índice de combustibles y energía, sino que influye en el transporte y la alimentación. Influye en todo. Y la caída de la industria es tal que la caída interanual de la textil es increíble, altísima, y en automóviles también. Argentina está perdiendo el lugar que se había ganado de ser, junto con Brasil, fabricante de autos para el mundo. Ese lugar lo ha perdido en los últimos dos años porque se dejaron de fabricar en la Argentina, por una cuestión de costos.

-¿Cómo ve la gente el alineamiento de Milei con Donald Trump y Benjamín Netanyahu con la posibilidad de que embarque a la Argentina en una guerra contra Irán?

-Esto genera demasiado ruido. Como se trata de un tema de geopolítica a la gente le da miedo. Cuando pasan estas cosas la memoria colectiva enciende señales de alarma, entonces se acuerda de Menem que mandó dos fragatas misilísticas al bloqueo a Irak a principios de los 90, y después se comió dos atentados terroristas importantes. Hoy puede ser mucho más grave la situación. Sabemos fueron iraníes, sabemos que hay células dormidas que operan en la Triple Frontera donde la frontera Argentina es un colador. La gente, de esto, tiene memoria. Después, de algún otro tema geopolítico como la diferencia que pudo tener la guerra entre Israel e Hamas en la Franja de Gaza, o en esta guerra entre Estados Unidos e Irán, donde Israel y Estados Unidos pueden ser los ganadores de la batalla, pero muy posiblemente les puede llegar a pasar lo ocurrido en Vietnam, donde ganaron la guerra pero debieron retirarse porque perdieron, en definitiva, la guerra, y Vietnam terminó con el objetivo que tenía. Irán seguirá adelante con lo suyo. Trump está en un problema grave y Milei, que está muy cercano, a fin de mes se va a Israel para la celebración del aniversario del Estado de Israel, y otra vez va a estar cerca de dos personajes muy complejos para la geopolítica: Trump y Netanyahu.

 

fuente: VaConFirma.com.ar

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