Economía
Buitres: Fracasó un nuevo intento de acuerdo
Pollack dijo que aún quedan cuatro grupos que no arreglaron la oferta. Los buitres dicen que la propuesta de Argentina es desconcertante.
Algunos fondos buitre no quieren dar el brazo a torcer. El mediador Daniel Pollack, quien intercede entre el Gobierno y los holdouts por el litigio de la deuda, aseguró que tras una semana de «intensas» negociaciones no se llegó a un acuerdo con los acreedores más duros.
En un comunicado oficial, Pollack aseguró que el país ya arregló con dos fondos por USD 1.000 millones, pero que los reclamos de otros cuatro grandes fondos no se pudieron solucionar. «Sin embargo, se dieron intensas negociaciones entre representantes de estos fondos y funcionarios del gobierno argentino», observó el mediador.
NML Capital y Aurelius son dos de los fondos más duros a la hora de que la Argentina llegue a un acuerdo con los holdouts. Estos buitres, que compran bonos de países quebrados y después exigen un pago con una ganancia extraordinaria, no ceden habitualmente en sus pedidos y pueden esperar décadas para cobrar.
Por su parte, el presidente del fondo de inversión Aurelius Capital Management, Mark Brodsky, calificó como «desconcertante» la posición argentina al asegurar que el país «eligió litigar en vez de negociar».
En un comunicado que reproducen agencias internacionales, Brodsky, que junto con el magnate neoyorquino y propietario de NML, Paul Singer, fueron los fondos de inversión que lideraron el litigio contra Argentina en los últimos años, agregó que lo que está ocurriendo «es una continuación desconcertante de la estrategia fallida del pasado».
«Dada la posibilidad entre aceptar el recorte sustancial que hemos ofrecido, continuar las negociaciones y litigar, Argentina eligió litigar», sostuvo Brodsky.
Más allá de estos cuatro grandes holdouts, el mediador sí confirmó que las negociaciones avanzaron con otros grupos más pequeños que tienen bonos de la deuda en default. La oferta que había presentado la Argentina implica una quita del 25% sobre una deuda USD 9.000 millones en sentencias del juez Thomas Griesa.
Las negociaciones entre las partes continuarán la próxima semana. Los holdouts y grupos de «me too» deberán explicar a Griesa por qué debe seguir manteniendo el stay: la imposibilidad de que el gobierno argentino pague a otros acreedores sin llegar a un acuerdo con la totalidad de los bonistas.
Si el juez libera la posibilidad de pago, Argentina saldrá del default técnico.





