ABSURDO MÁXIMO Y TOTAL EN EL ARMADO DE LA CANDIDATURA DE DANTE GEBEL
Recuerdos de una novela y una película

En el programa de Camilo García “Minutos contados” transmitido por la Radio de las Madres (am 530) el conductor entrevistó el sábado 2 de mayo/2026 a Juan Pablo Grey, Secretario General del gremio de Aeronavegantes, cargo que alguna vez ocupó Alicia Castro.
El motivo del reportaje fue que el sindicalista y empleado de alguna aerolínea se explayara sobre su apoyo y armado político de la candidatura a Presidente de Argentina de un comunicador, originariamente pastor, quién reside en Estados Unidos y para quién se creó un espacio denominado Consolidación Argentina.
Para caracterizar a Juan P. Grey, cultor como Putín de artes marciales, es válido destacar que este piensa que el cuestionable y cuestionado José Ignacio «Vasco» de Mendiguren, empresario textil y político argentino, Ministro de Producción (2002-2003), ex presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) en dos ocasiones, funcionario de la Secretaría de Industria (2022-2023) y ex titular de la presidencia del BICE, salvó a la Argentina en el 2001, y, que “está bien” que DANTE GEBEL, no aclare nada de nada sobre algo porque… no es candidato, cuando sí lo es, a tal punto que durante el reportaje afirma que él espera que el ex pastor sea el próximo presidente de Argentina.
GREY naturaliza, en el mundo distópico del neoliberalismo salvaje y genocidios a cara descubierta, que a un candidato presidencial primero se lo “instala” en la sociedad a través de los medios de comunicación mediante todas las técnicas de manipulación y propaganda para que luego de que ello ocurra, si es que sucede, el pretenso presidente, recién comunique… lo que piensa, también si ello llega a verificarse, mientras tanto como lo reconoce el armador existen equipos que le están preparando el “programa”.
Sorprende que a Camilo García no le parezca mal que aparezcan candidatos/personajes disruptivos en la política argentina que se distinguen por ser desconocidos, no tener historia o recorrido público y llamativamente oportunistas. Para sostener este pensamiento Camilo se subordina a la realidad donde comprueba que si sucedió con Milei podría pasar con Gebel. También, mencionó a Mario Pergolini como amigo personal de Gebel.
DESDE EL JARDIN
Esta trama surrealista de la construcción de una candidatura a presidente, a espaldas de un pueblo desorganizado como el argentino a causa de una cadena histórica de traiciones de dirigentes, a las que se le suman manifiestas incompetencias e ignorancias para ejercer los cargos para los que fueron elegidos o designados, nos hace recordar la novela DESDE EL GARDIN (título original Being There) del fallecido escritor polaco JERZY KOSINSKY, adaptada al cine por el inolvidable PETER SELLERS.
El personaje de la novela se llama Chance, palabra que traducida al castellano/español tiene varios significados que van desde suerte hasta oportunidad. Wikipedia nos cuenta la trama de la historia de la novela y del personaje central:
“Desde el jardín es una novela satírica del escritor nacido en Polonia Jerzy Kosinski, publicada el 21 de abril de 1971. Ambientada en Estados Unidos, la historia trata de Chance, un simple jardinero que, sin saberlo, se convierte en un experto político muy solicitado y comentarista sobre los caprichos del mundo moderno.
Chance, un hombre con discapacidad intelectual, trabaja como jardinero para el Viejo, un abogado jubilado. La madre de Chance, también discapacitada intelectual, murió en el parto; su padre es desconocido. Ha vivido en la casa del Viejo toda su vida, sin salir nunca de la casa ni del jardín. Todas sus necesidades (comida y presumiblemente ropa y lavandería) son satisfechas por el Viejo a través de sus sirvientes. Su único contacto personal es con el sirviente encargado de atender sus necesidades.
Chance es analfabeto. Sus únicos intereses son cuidar el jardín, con el que tiene una profunda afinidad, y ver la televisión. Su nombre, o más bien apodo, hace referencia a las circunstancias aleatorias de su nacimiento, que nunca parece haber sido registrado. Tampoco aparece registrado en ningún registro oficial: nunca ha asistido a ninguna escuela, no ha estado hospitalizado, no ha recibido ningún beneficio social ni ha ganado ningún ingreso.
El Viejo muere, y los abogados responsables del patrimonio le dicen a Chance que debe irse. Lo hace llevando todas sus posesiones en una maleta. Mientras cruzaba la calle, fue golpeado y resultó levemente herido por una limusina propiedad de Benjamín Rand, un ejecutivo sénior jubilado y anciano con una enfermedad terminal. La esposa de Rand, Elizabeth Eve («E.E.»), mucho más joven y que viajaba en el automóvil en ese momento, insiste en que él sea tratado por el médico de su esposo y se recupere en su lujosa casa. Escuchan mal su nombre como ‘Chauncey Gardiner’, que se convierte en su identidad de facto.
Chance sólo posee poca información extraída de la televisión, pero sus respuestas ingenuas y a veces inconexas a las preguntas y a la conversación son interpretadas como oraculares por sus oyentes, quienes aparentemente se esfuerzan por proporcionar contexto y un significado ulterior a sus declaraciones. En concreto, sus afirmaciones sobre los jardines y la jardinería (el único tema que conoce) se interpretan como poderosas metáforas del crecimiento y los ciclos económicos. Rand es el primero en caer bajo su hechizo, y bajo su patrocinio conoce a personas poderosas e influyentes, incluidos líderes empresariales, embajadores y el presidente de los EE. UU., quien lo menciona en la televisión, por lo que él mismo aparece en un programa de actualidad. La impresión que causa es uniformemente positiva.
Chance enuncia lo más parecido a una filosofía: que ver es preferible a tocar, ya que abarca un ámbito más amplio.
Tanto el presidente como el embajador soviético intentan obtener información sobre los antecedentes de Chance, pero ambos fracasan. El hecho de que cada uno sepa que el otro está intentándolo crea un imperativo adicional para descubrirlo. Finalmente, se sugiere que…
por su falta de “historia”, es un candidato ideal para un alto cargo”.
Bernardo Borenholtz





