UNA MASACRE DISUASORIA SIN CUENTA FINAL

2016 fue el último año que fui a Venezuela al entrenamiento contra la amenaza del negrito Obama. Había puesto al país a punta de fusil con un Decreto.
Con mucho acierto, el gobierno de Maduro habilitó el entrenamiento masivo en tres opciones con tres técnicas distintas a cargo de tres países. Yo escogí la rusa porque se especializaba en defensa aérea.
Al final no pasó nada… hasta que un tres de enero diez años más tarde, la población y gobierno de Caracas fueron madrugados por unas 150 naves (según fuente yanqui, en aporrea del 4/01: fuerzas-especiales-mex/?e=74901aed…), algunas super artilladas, otras especializadas en neutralización electrónica, como la nave EA-18G.
Secuestraron al presidente del país con la diligencia del jefe de la Guardia de Honor Presidencial, general Marcano Tábate. Allí mataron a los 15 custodios presidenciales.
A pocos minutos de vuelo, en el sureste de la ciudad, asesinaron a 100 o 200 más entre soldados y civiles en el Fuerte Tiuna donde reside el Estado Mayor y en barrios adyacentes.
El total aproximado de víctimas debería superar las 200. Nuestra base son cuatro fuentes periodísticas (aporrea, RDN, runrunes y Vamnoticias. Este último medio informó que más de 90 heridos ingresaron a hospitales de Caracas. ¿Cuántos murieron?
Nuestra fuente de privilegio, sin embargo, es el relato de un testigo excepcional con formación militar y conocimiento minucioso del Fuerte Tiuna. Él presenció de cerca los destrozos humanos y no humanos. El relato fue grabado el domingo a la mañana para un grupo de amigos y enviado a mi wsp el lunes a media mañana. Al día de hoy no existe una cuenta periodística final de las víctimas. Circulan por lo menos siete versiones. El NYT cambió de cifra tres veces en tres días. Las victimas contadas son casi todas de Caracas. Faltan las de tres regiones: Miranda, Aragua, y las de la ciudad costera de La Guaira por donde ingresaron las naves.
En un tiempo de narrativas tramposas, EE.UU. aprovechó el desborde informativo para hacer rodar una, según la cual fue una “operación perfecta” (Trump), sin una sola baja propia y “ningún civil”. Stephen Miller, Asesor de Seguridad de EE.UU. dijo a la prensa que “No hubo víctimas civiles en Venezuela”.
Después de Maduro cayeron las de Fuerte Tiuna, a menos de dos minutos de vuelo al sureste de la ciudad, donde reside el Estado Mayor y están las baterías anti aéreas.

En un barrio, volaron con precisión sospechosa la casa de un oficial que fue custodio personal de Hugo Chávez. ¿Este detalle no lo podía detectar un satélite o saber un helicóptero invasor?
La técnica usada fue la de masacre rápida de impacto disuasorio masivo. El objetivo es paralizar el sistema militar y el sistema emocional de la población al tiempo. Una decena de videos personales patentaron este espectáculo mortal.
El relato de este hombre militar continúa con imágenes de película distópica: “Al Batallón Bolívar le dieron parcialmente. En estos batallones no hay capacidad para recoger los muertos. …Era pasta de soldados, uniformes de soldados con una pasta roja fue lo que vimos ahí. No quedó nada… Irreconocibles. Eso no eran seres humanos, eran una pasta roja. Se respiraba un ambiente horrible, a muerte y a pólvora…y los muertos estaban ahí, ahí se veían”.
Continúa: “A la Comandancia del Ejército no le hicieron nada y la antigua casa del Ministro (de Defensa) la ametrallaron toda, pero no la destrozaron…huecos por todos lados… y una Unidad nueva donde era antes el Batallón Bolívar, frente al Club de Tropas llamado Unidad Especial de Personalidades de la Casa Militar, eso lo destrozaron todo…y allá en los edificios chinos donde estuvo Maduro, ahí barrieron más o menos unas 80 personas”.
“Según Cuba -sigue- había 28 cubanos, pero eran como 60 cubanos, o sea en el anillo de seguridad donde estuvo Maduro murieron unas 80 personas… ahí los helicópteros barrieron todo. Los muertos pasan de 100 o más… En una Alcabala unos soldados se escondieron debajo de los camiones y los destrozaron a todos.

Al final del audio, este testigo especial comenta: ¿“Fue quirúrgico?” Si. Tocaron algunos puestos particulares como las baterías anti aéreas… eso es lo que vi…”
Una cirugía con altísimo derramamiento de sangre
Modesto Emilio Guerrero para Infobaires24





