Salta: Detenciones arbitrarias de dirigentes indígenas
Reclamaban al gobierno de Sáenz por problemas territoriales con un empresario maderero

Una fiscal en la localidad norteña de Embarcación, decidió apresar a ciudadanos indígenas por ir a tramitar judicialmente sobre conflictos en sus territorios.

Las mujeres wichí de Salta, encabezadas por Marta Herrera, vienen resistiendo el desmonte con acampes y sucesivos reclamos desoídos al Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, que debería garantizar el derecho ancestral de los pueblos originarios a sus tierras. A la par, estas mujeres dieron testimonio del hostigamiento que vinieron recibiendo de parte de Ferrari, el cual incluía presentaciones policiales intimidatorias en la casa de Herrera y amenazas verbales contra ella y otros miembros de la comunidad.
“Ferrari considera que el monte no sirve para nada, sólo para sacar los árboles y criar ganado o lo que él pretenda. Pero este territorio, para las comunidades, tiene otra función. De ahí sacan el alimento, las frutas, la algarroba, con la que hacen la harina, extraen medicina ancestral. Por éso el monte es importante, de la madera se saca lo necesario para hacer artesanías”, enumera Vera en diálogo con ANRed y considera que “es un hecho gravísimo que el Estado Nacional, como garante de los derechos de las comunidades al territorio establecido en el Convenio 169 (de la OIT) y la Ley 24.071, no esté aplicando la normativa vigente”.
“Ferrari ha alambrado indiscriminadamente todo lo que pudo, entre 4 y 6 km. La comunidad ha reaccionado frente a esta ilegalidad de este empresario, que lo único que quiere hacer es desmontar y después vender. Este hombre también ha reaccionado y ha venido a intentar detenerlas. Ha denunciado ante los medios y la policía, lo que trajo una escalada en la violencia y amenazas”, agrega Vera y se refiere a un audio que circuló en los últimos días, en el que Ferrari amenaza textualmente: “Si no actúa la justicia vamos a actuar nosotros”. El sábado anterior a la detención de Marta y Leonardo, la mujer denunció que el empresario irrumpió donde se encontraban los miembros de la comunidad a los “garrotazos”, golpeando a varias personas.
A mediados de diciembre, Marta Herrera sabía lo que se avecinaba. Era consciente de que la policía actuaría, como de costumbre, en complicidad con el poder económico. A la par que advertía sobre las inminentes detenciones, relataba con la voz entrecortada: “La gente de Ferrari está cortando el algarrobo. Es un hermoso árbol, de ese mismo sacamos la fruta. En este mismo momento lo están cortando”.
Los integrantes de misión chaqueña y sus acompañantes llaman a toda la comunidad a difundir la situación y a exigir que el Estado detenga el desmonte ilegal de Ferrari, haciendo valer el derecho ancestral de Misión Chaqueña a su territorio y liberando inmediatamente a Marta Herrera y Leonardo Pantoja: “Tememos por su integridad”, aseguran. (FUENTE ANRED)





