MSF denuncia el fracaso de la UE en la ayuda a refugiados

El informe de Médicos Sin Frontera se suma a una larga lista de críticas a la forma en que la UE y sus 28 estados miembro respondieron a la peor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial, con más de un millón de solicitantes de asilo llegados a Europa en 2015.
El documento detalló «los obstáculos que la UE y los Estados miembros pusieron en el camino de más de un millón de personas», la mayoría de las cuales huían de la guerra, al no dar alternativas a una travesía mortal por mar, construir vallas y cambiar continuamente los procedimientos administrativos de registro.
MSF agregó que estos escollos al avance de los migrantes, en su mayoría refugiados de las guerras en Siria e Irak, fomentó la actividad de traficantes de personas y «empujó a muchas personas a tomar rutas cada vez más peligrosas».
Más de 3.700 migrantes murieron ahogados o desaparecieron en el mar Mediterráneo el año pasado mientras intentaban llegar a las costas europeas en embarcaciones precarias que se fueron a pique.
MSF criticó a las instituciones europeas por permitir que se cometieran actos de violencia en las fronteras y en el mar
El informe criticó también a las instituciones europeas por permitir que se cometieran actos de violencia en las fronteras y en el mar, y por «proveer una recepción en condiciones totalmente inadecuadas en Italia y en Grecia».
La organización denunció asimismo que, durante la crisis de los refugiados, MSF ha tenido que movilizar barcos para salvar vidas en el mar por primera vez en su historia, y que nunca antes había tenido tanta actividad médica y humanitaria en Europa, informó la agencia de noticias EFE.
Más de 3.700 migrantes murieron ahogados o desaparecieron en el mar Mediterráneo el año pasado mientras intentaban llegar a las costas europeas en embarcaciones precarias que se fueron a pique
En el informe, publicado tras haber realizado más de 100.000 atenciones médicas, la organización afirmó asimismo que la situación en las fronteras externas de la UE forzó a MSF y otras organizaciones a ampliar «radicalmente» las acciones en los puntos de entrada a Europa.
«No sólo la Unión Europea y los gobiernos europeos fallaron al abordar la crisis, sino que su enfoque en las políticas de disuasión junto a su respuesta caótica a las necesidades humanitarias de los refugiados empeoraron activamente las condiciones de miles de hombres vulnerables, mujeres y niños», afirmó el director de operaciones de MSF, Brice de le Vingne.
«No sólo la UE y los gobiernos europeos fallaron al abordar la crisis, sino que su enfoque en las políticas de disuasión junto a su respuesta caótica a las necesidades humanitarias de los refugiados empeoraron las condiciones de miles de hombres vulnerables, mujeres y niños»
De le Vingne opinó que en 2016 los Estados miembros «deben hacer un balance del coste humano de sus decisiones, asumir sus responsabilidades y aprender de sus errores».
Por su parte, la Asesora Humanitaria de Desplazamiento de MSF, Aurelie Ponthieu, subrayó que esta crisis está «lejos de acabar» e instó a Bruselas a crear una ruta segura y a «dejar de jugar con la vida y la dignidad de la gente».
«En 2015, los gobiernos europeos intentaron promulgar políticas para proteger sus fronteras contra personas vulnerables», manifestó Ponthieu, quien añadió que espera que en 2016 «no haya más necesidad de proteger a estas personas de las políticas europeas».





