Día de la Radio: jornada de lucha y resistencia
En un nuevo aniversario de la radio se celebra más la pasión y la nostalgia que la realidad que atraviesa el medio, como consecuencia de la política comunicacional del gobierno.
El texto de un recuerdo aparecido en mi Facebook quedó naif para los tiempos que corren, parece mucho más que seis años el retroceso que estamos sufriendo.
Hoy es otro Día de la Radio, diferente a aquel en el que hablar de todas las voces no era sólo un enunciado hipócrita y cretino.
Son tiempos de extrañar voces y caras necesarias en la radio.
Son tiempos de cuatro mil trabajadores de prensa que perdimos trabajos dignos.
Son tiempos de ´multifunción’. Traducido: laburá más por menos guita.
Son tiempos en los que la mayor imaginación tampoco alcanza.
Son tiempos de amor no correspondido con la radio.
Son tiempos de odio por la libertad de expresión.
Son tiempos en los que se escucha sólo a los que eran opositores.
Son tiempos de tristeza, rostros amargados, desocupación, angustia, maltratos, derechos ultrajados y futuro incierto.
Radio América, Del Plata, El Mundo y Rivadavia, entre otras, y la persistente destrucción de Nacional, con ese federalismo sui géneris que unifica -en lugar de ampliarla- la programación de Buenos Aires al resto del país y facilita -casualmente- el despido de cientos de trabajadores.
Toda la vida dije que para mí, entrar a una radio es respirar aire puro. Pero algunos lo están contaminando.
Hoy es el día de la radio a la que seguimos queriendo, pero en la radio son tiempos de lucha y resistencia.