Carlos Castagneto, en política una pasión, como en el fútbol

Por Ignacio Campos
Castagneto fue candidato a intendente de la ciudad de La Plata en 2007 por el Frente para la Victoria, y hoy es Secretario de Coordinación y Monitoreo Institucional del Ministerio de Desarrollo de la Nación, en la gestión de Alicia Kirchner. No hay que olvidar que debutó como arquero en Gimnasia y Esgrima de La Plata, luego pasó a Temperley, San Lorenzo, Defensores de Belgrano, Quilmes y Bucaramanga de Colombia. En 1991, estuvo en Sporting Cristal de Perú donde ganó un título nacional. La Serena de Chile y el Guaraní de Paraguay, fueron sus próximos pasos. Con una experiencia singular por su paso por equipos de Suramérica, vinculado al peronismo desde jóven, sintió con Néstor y Cristina Kirchner una suerte de llamado a “seguir jugando” desde el campo del pueblo. Así, trabajó en el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, el Ministerio de Desarrollo Humano, Secretaría de Prevención y Lucha Contra el Narcotráfico de Presidencia de la Nación, fue Auditor del Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires, y Jefe de Gabinete de la Secretaria de Drogadicción de la Provincia de Buenos Aires.
IB24: ¿Cómo fue tu pase desde el ambiente del fútbol al de la política en este proyecto nacional?
Me enamoré de la política con este proyecto desde donde en estos años, pude concretar muchos sueños. Devolvimos derechos a través de políticas muy activas, en este caso sociales, primero con Néstor y ahora con Cristina. Y por supuesto, con una persona como Alicia Kirchner, cuya sabiduría se siente en las políticas sociales. Fijate que lleva tres años en la UNOPS como presidenta, donde no se suele dar la reelección, y ha sido elegida para la transformación de las políticas sociales en el mundo. Convengamos que Argentina está muy avanzada en este aspecto, aunque algunos todavía hablan de gasto, no de inversión, de planes y no de programas, y siguen creyendo que los indicadores son números. Desconocen que trabajamos con personas. Estoy en un equipo de trabajo donde no considero los proyectos individuales sino los colectivos. Hay momentos que el proyecto necesita que uno trabaje en silencio, y hay otros, en los que es preciso salir a la calle. Por eso creo, que es el momento de mostrar estos tres períodos de gobierno y que no se puede dar un paso atrás. El proyecto tiene que seguir adelante, y quien lo encabece no va a cambiar estas convicciones. Néstor nos sacó de una situación crítica, y Cristina nos ha insertado a nivel internacional. Reflexionó y digo que el que viene a conducir, encuentra un país con políticas de Estado activas y muy presentes, desde lo macro a lo micro; porque vivimos estos años para la gestión, dejando muchas otras cosas de lado, incluso algunos han dejado hasta la vida (hace una pausa). Este gobierno deja la vara muy alta porque nuestro país está inserto en las grandes potencias. Y eso no es casualidad, hay un modelo, que tiene principio pero no tiene fin y quien lo continúe lo hará con esas convicciones.
IB24: ¿En qué puntos ves consolidada una evolución política de lo ya hecho?
Se puede ver una gran evolución de las políticas tanto económico, social, como en la planificación. Siempre recuerdo la primera sesión ordinaria de Néstor en el año 2004, cuando él hablaba del Yacyretá y yo pensaba, “¿cómo habla de eso si todavía tenemos 14 monedas, si todavía estamos en default?”. Luego me di cuenta que esa es la planificación macro. Néstor tomó un país con hambre, con niveles de desempleo e indigencia altísimos, y hoy tenemos Yacyretá y muchísimas represas porque nos condujo hacia una planificación estratégica. De otro modo no hubiésemos podido producir. Tampoco hubiese crecido el ingreso de las familias y vuelvo a insistir que pasar de un nivel de pobreza notable, donde la gente no tenía para comer, a alcanzar programas de derechos donde el desarrollo hace que la persona pueda terminar sus estudios secundarios, hay una brecha muy grande y una decisión contundente. Eso es producto también de seguir invirtiendo el 6% del PBI en educación, y forma parte de las miradas estratégicas. Si hoy Cristina firmó un convenio con China, donde estas nuevas represas triplican la capacidad degeneración de energía, indica que el país mira hacia el futuro, que está inserto en el mundo. Si nos invitaron al grupo de los BRICS es porque nos consideran un país serio, responsable, que ha crecido y se está industrializando. Falta mucho, pero creo que lo que más necesitamos es que algunos sectores vuelvan a creer en nuestro país. Los jóvenes tienen más internalizado lo que es nuestra patria, defender nuestra soberanía; tienen el orgullo de ponerse la camiseta argentina, de cantar nuestro himno y ver los símbolos patrios. Parte de las generaciones anteriores siguen mirando a Europa, y no tienen ese amor por nuestra tierra. Somos un país joven; a pesar de ello, hemos salido de una gran crisis en un contexto internacional muy adverso. Eso hizo que las cosas nos cuesten mucho más, pero seguimos creciendo y eso demuestra que los cimientos del proyecto son sólidos. Por eso, repito que hemos trabajo en lo micro y lo macro, haciendo una gran planificación estratégica pero también atendiendo lo inmediato, lo que surge de una voz anónima que pide. En lo económico, entiendo que se abordó tanto la deuda externa como la interna, y todavía nos falta resolver mucho como el de renegociar el tema de los Fondos Buitre con dignidad. No es posible solucionar en diez años lo que no se ha hecho en cincuenta pero es posible, como se ha hecho en la Argentina, iniciar un camino, escuchar, caminar, resolver y darse a la tarea común de levantar el país que amamos.
IB24: ¿Cómo impacta el hecho de formar parte de un proyecto de transformación del país, de cumplir los sueños de ese en aquel joven que comenzó a militar en el Normal n°3 de La Plata?
Te hago una síntesis. En el 2004, esperando el 17 de octubre, estábamos con un montón de compañeros en una carpa en frente de la Casa Rosada; allí homenajearon a la viuda del Vice Ministro de Desarrollo Social durante el gobierno de Perón. Yo le dije a mi señora: “mira vos, que orgullo” y por otro lado, “que lástima que no hubo una continuidad después de Perón”. Y te digo la verdad, nunca imaginé que se iba a producir esta transformación. Yo estoy desde el 2002 en el Ministerio, desde antes que llegaran Néstor y Alicia. Cuando llegué se debían ocho meses en las pensiones no contributivas, se había descontado el 13% de los contratados, los proveedores subían por escalera porque no funcionaban los ascensores, no teníamos a quien consultarle, no había expedientes. Pasar de todo eso a un Estado presente sin deudas, con un edificio en condiciones, es increíble. Yo me siento un granito de arena en un gran médano, y ojalá marquemos el principio de una historia sin fin. Espero que mañana no homenajeen a mi esposa por lo que yo acompañé, sino por ser parte de un proyecto que tiene presente y futuro, y un pasado al que no queremos volver. Cuando estoy acá siempre me acuerdo de mi viejo; el día que nos avisaron que Perón falleció, fue la primera vez que lo vi llorar. Me hacía leer la doctrina peronista, y me remarcaba que si tuvimos un autito, fue por Perón. Por eso, volver a ver que mucha gente a la que vos le entregas el titulo secundario te cuenta que está arreglando su casa, que va a seguir estudiando, y que su hijo también, me enorgullece; al igual que el hecho de que mis hijos estén estudiando y participando de la vida política argentina, que sean militantes y sientan este amor por la patria. Yo vi llorar a mi viejo por primera vez cuando murió Perón, y uno de mis hijos me vio llorar cuando falleció Néstor. Por eso siempre repito una frase que también dijo Chávez, y que me quedó muy grabada: “algún día los hijos de tus hijos se acordarán de él”. Todo esto es muy fuerte. Vengo de una historia de deportista y lo social siempre me gustó; el otro día me llamó el padre de un chico de La Plata al que yo visitaba en el Hospital de Niños cuando era arquero, y me dijo que se acordaba de mí y que a pesar de que falleció, me agradecía lo feliz que lo había hecho durante ese tiempo. La militancia nunca la perdí, porque a pesar de que estudié para contador y jugaba al fútbol, siempre dije que había vida más allá de eso, que había que aportar, pero nunca imaginé llegar a este lugar. Hoy creo que tenemos muchos desafíos por enfrentar y uno, humildemente, se siente un representante de todos estos años. Por eso creo mucho en el futuro.
IB24: – Siendo un militante y un funcionario con años de gestión, que conoce la realidad del país ¿Cuál sería tu próximo paso en la provincia de Buenos Aires?
Estoy caminando mucho la provincia. Primero porque tengo muchos años de gestión y porque he trabajado con educación, salud y minoridad, y en la Secretaría de Drogadicción. Te cuento que me encantaría poder proyectarme en la provincia, porque con los logros de estos años hay que profundizar lo realizado. Faltan cosas por hacer, y las puede hacer un equipo de trabajo que lo conforme el gran colectivo de este proyecto, con los mejores en cada una de las áreas a encarar. Hay que trabajar en la continuidad fuertemente para realizar una provincia que todavía no se ha expandido en su totalidad.
IB24: – ¿Cuáles crees que son las medidas más importantes que comprenden un itinerario como el que imaginas?
En principio, pienso una reforma administrativa muy fuerte bajo un consenso amplia. Pongo ejemplo de la Ley de Administración Financiera que se aplica en la Nación, donde cada organismo tiene su servicio administrativo, su auditoría, su mecanismo de Contralor, tanto la Sindicatura General de la Nación por el Poder Ejecutivo y la Auditoría General de la Nación por el Poder Legislativo, hace que sea una gestión mucho más dinámica. Eso agilizaría los trámites sin dejar a nadie afuera. En la Nación también estaba el Tribunal de Cuentas, y esa gente se jubiló o sigue trabajando en los distintos organismos. Ahora bien, una reestructuración no significa dejar a la gente en la calle, sino todo lo contrario, permite ubicarla en diferentes espacios de acuerdo a su experiencia acumulada que habilite una mejor gestión. En la provincia, como en otras, hay un mecanismo de gestión muy lento. Por otro lado, creo que hay que abordar los temas más complejos a través del fortalecimiento de la participación ciudadana, y articulando con los municipios. El tema de la policía hay que tratarlo con foros de sensibilidad como en la prevención de la drogadicción donde actuamos con excelentes resultados, y hay que hacerlo también con las escuelas, con los sindicatos. En la mesa de gestión de los SIC tenemos un termómetro de los puntos que hay que abordar, porque no se necesitan satélites, sino la participación de la gente, del vecino del barrio. Hace tiempo vengo hablando de cómo se trabaja el tema de la seguridad, de la educación, de la capacitación de docentes. Siempre digo que hay que volver a la escuela del maestro de grado, donde el docente te conocía a vos, a tu familia, sabía donde vivías y que sentías. Ahí precisamos una reestructuración integral, donde el maestro pueda ganar bien y no tenga que recorrer cinco escuelas para llegar a tener un salario digno. Eso nos exige diálogos, consensos y un ordenamiento técnico-administrativo para poner a los más capaces en cada lugar, para formar mejores docentes, mejores policías, y prevenir el delito en cada uno de los barrios.
IB24: ¿Qué ocurre cuando se asocia la droga con la pobreza?
Una vez tuve un problema porque dije que no hay que asociar la droga con la pobreza porque el problema está en todos los sectores sociales. Tenemos que trabajar en conjunto para saber dónde está y actuar de inmediato. Por eso hablo de temas profundos, y no de rutas o de impuestos, creo que hay que decir las cosas como son, y trabajar con convicciones de acuerdo a la realidad. No digo que no se ha hecho nada ni estoy en contra de nadie, solo digo lo que me parece que falta mejorar y profundizar para encauzar las políticas hechas en el Gobierno Nacional, que en algunos casos fueron llevadas a la provincia. Es necesario también, hacer una mesa de diálogo con los sindicatos y todos los sectores que tienen más experiencia.
IB24: – ¿Cómo te va a encontrar el 10 de diciembre de este año?
Con un desafío muy grande, trabajando a veintitrés cuadras de mi casa… ¡me iré caminando hasta la Gobernación! Para mí va a ser una gran responsabilidad, y la voy a asumir como en todos los lugares que estuve, sabiendo que esta provincia es el pistón de la Nación. Creo que vamos a hacer una parte muy importante de una gran Argentina que se está formando y que se consolidará en los próximos cuatro años. En eso estoy.





