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Paradigma libertario: El consumo interno de carne cayó a mínimos históricos
Mientras las exportaciones a EE.UU. baten récords

El mercado de la carne vacuna en Argentina atraviesa una paradoja estructural marcada por las políticas del presidente Javier Milei.
En los últimos 12 meses, el consumo interno retrocedió a niveles no vistos en dos décadas, desplomándose a un promedio anualizado de solo 46,3 kilos por habitante, mientras que el precio de los cortes tradicionales acumuló subas superiores al 50% interanual en el mostrador. En contraste, impulsado por el sesgo aperturista del Gobierno, el sector exportador vive un ciclo de vacas gordas, marcando volúmenes récord hacia destinos estratégicos, en especial Estados Unidos.

El impacto en la mesa de los argentinos
Según el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el consumo doméstico acumula una fuerte retracción del 12% en lo que va del año. Las familias argentinas se han visto forzadas a sustituir la tradicional proteína vacuna por opciones más económicas, como la carne aviar o porcina.
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Consumo por habitante: Cayó de 51,1 a 46,3 kg/año, una disminución de casi 5 kilos por persona en apenas doce meses.
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Precios al mostrador: El valor acumulado de la carne trepó por encima del 50% interanual, pulverizando el poder de compra de los salarios.
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Oferta interna: Del total producido, la porción volcada al mercado local volvió a ceder terreno frente a los pedidos externos.
El boom de las exportaciones y el «Efecto EE.UU.»
Mientras el mostrador local sufre por la falta de demanda, los frigoríficos exportadores viven un escenario contrapuesto. Las exportaciones totales de carne vacuna subieron casi un 9% en los primeros siete meses del año, alcanzando cerca de 487.200 toneladas res con hueso.
El gran traccionador de este crecimiento fue el mercado de Estados Unidos, beneficiado por la sintonía política entre la administración de Milei y Washington. Tras gestiones diplomáticas para ampliar la cuota de acceso, las ventas al país norteamericano aumentaron exponencialmente, convirtiéndose en el destino de mayor expansión en términos de facturación en dólares.
Duras críticas a la política económica de Milei
La situación desató cuestionamientos de sectores industriales orientados al consumo interno, agrupaciones de consumidores y dirigentes de la oposición:
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Soberanía alimentaria y precios dolarizados: Críticos señalan que la eliminación de retenciones, la apertura irrestricta de las exportaciones y la liberación de precios hicieron que la carne vacuna cotice localmente a «valores de exportación», volviendo prohibitivo un plato tradicional en los hogares argentinos.
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Destrucción del mercado interno: Diversos analistas económicos cuestionan que el modelo gubernamental priorice la captación de divisas a costa de la pérdida de poder adquisitivo y el ahogamiento de las carnicerías de barrio y PYMES del sector frigorífico.
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Ajuste recesivo: Opositores sostienen que el récord de envíos al exterior no responde únicamente a un «éxito comercial», sino al desvío forzado de saldos que la población local ya no puede costear debido a la recesión generalizada.





