La fábrica de aires acondicionados, presentó “cesación de pago irreversible”, dejando a 140 familias en la calle que reclaman el pago de indemnizaciones.
Maximiliano Uriona, delegado gremial de Aires del Sur, detalló que en estos momentos la fábrica se encuentra tomada por los trabajadores “hasta que la patronal se siente a dar explicaciones”, sobre cómo la patronal compró un paquete accionario en noviembre y en febrero la quebraron. (FUENTE: AM1270)
La directiva en diciembre fue que “limpiaramos la fábrica de productos terminados y hoy no tenemos ni un kit para armar”.
Uriola, reveló que “somos 140 familias que recibimos un 25 por ciento del salario y en algunos casos representa $80 mil pesos”.
Seguido, dijo que los empresarios que compraron la empresa “son estafadores cobardes, que abandonan a 140 personas y que estaban esperando la reforma laboral. Acá nadie puso la cara y desde el 15 de enero a la fecha nadie se comunicó con nosotros. Nos avisaron por un mensaje de whatsapp”. Reveló que “somos empleados con goce de haberes pero sin salario”, y con una licencia dada por la empresa vía mensaje de texto.
El gobierno provincial nos ha ofrecido ayuda con el ministerio de Trabajo y nos ha dado módulos alimentarios y ayudado a pagar alquileres a aquellos que lo necesitaban.
Desde Nación “sólo recibimos silencio y es por eso que los repudiamos porque quieren seguir hablando del RIGI en lugar de ver cómo estamos los trabajadores”.
La crisis estructural se agravó por los altos costos financieros de entre 25% y 30% anual que superaron los márgenes del negocio. El directorio intentó, sin éxito, sumar un socio estratégico del grupo chino Chigo para reactivar la producción durante 2026. Los activos de la firma que incluyen la fábrica fueguina valuada en USD 15.000.000 quedaron a disposición del proceso judicial para cubrir las deudas de la masa de acreedores.
POLÍTICAS ECONÓMICAS EN CONTRA DE LOS TRABAJADORES
La reciente decisión de la empresa Aires del Sur, dedicada a la fabricación de aires acondicionados en Río Grande, de suspender 140 trabajadores y pedir la quiebra expone con crudeza las consecuencias de las políticas económicas implementadas por el gobierno de Javier Milei.
Este hecho —que desembocó en la ocupación de la planta por parte de los trabajadores y el voto mayoritario por una toma por tiempo indeterminado— no es una anomalía aislada sino un síntoma estructural del modelo económico que el oficialismo impulsa.
La quiebra y los despidos masivos en Aires del Sur se producen tras la paralización de la producción luego del receso vacacional y la falta de pago de dos quincenas, lo que detonó la reacción de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
La medida de suspender y despedir 140 personas “de un día para el otro” fue calificado por la representación gremial como una acción “irresponsable”, y refleja la precariedad creciente a la que son sometidos los trabajadores en un contexto de apertura comercial indiscriminada y recesión productiva.
En respuesta, los trabajadores metalúrgicos fueguinos decidieron ocupar la planta para defender sus puestos de trabajo y votaron mayoritariamente por la toma de la fábrica “por tiempo indeterminado”. El sindicato incluso comunicó que ejercerá control de la planta, una medida extrema que desnuda la falta de políticas públicas orientadas a sostener la industria nacional y preservar el empleo.
Este caso emblemático evidencia cómo la combinación de apertura de importaciones, desregulación y flexibilización laboral, promovida por el gobierno, está socavando la ya debilitada base industrial argentina. La provincia de Tierra del Fuego, uno de los principales polos electrónicos del país, se ha convertido en un laboratorio de ajuste y erosión de condiciones de trabajo, donde las empresas encuentran incentivos para recortar personal y cerrar puertas sin controles efectivos.
Las consecuencias para las familias afectadas son directas y profundas: pérdida de ingresos, inseguridad social y la destrucción de tejido productivo local. La respuesta de los trabajadores —organizarse, rechazar la pasividad y tomar las fábricas bajo control gremial frente a la ausencia del Estado— es un reflejo de la desesperación y la autodefensa obrera ante políticas que propician la exportación de empleos y la importación de productos, dejando a la industria nacional atrapada en una dinámica de decadencia.
En definitiva, el caso “Aires del Sur” no solo ilustra la magnitud del problema laboral y productivo que enfrenta la Argentina bajo la gestión de Milei, sino que también plantea una pregunta política central: ¿hasta cuándo la desindustrialización y la pérdida de derechos laborales seguirán siendo el costo aceptado de una política económica que favorece a los capitales concentrados y castiga a la clase trabajadora? La ocupación de fábricas como respuesta es una señal de alarma que exige una reorientación profunda de las prioridades económicas nacionales. (FUENTE: EL PUEBLO DEBE SABER)
ATENTAN CONTRA LAS ECONOMÍAS PROVINCIALES
En simultáneo a la toma de Aires del Sur, la textil Sueño Fueguino suspendió a todo su personal por tres meses. En el sector industrial creen que tras la crisis de las textiles del año pasado, ahora será el turno de las electrónicas. (FUENTE:LPO)
El principal motivo que tienen en Tierra del Fuego para sostener ese pronóstico es que las dos grandes jugadoras del mercado, beneficiadas históricamente por el régimen de promoción fueguino, no están peleando por el interés de la isla como en otros años. Tanto Newsan de Rubén Cherñajovsky como Mirgor de Nicolás «Nicky» Caputo se diversificaron en otros rubros ajenos a la electrónica, acaso previendo un escenario crítico como el que se avecina.
Como contó LPO, Newsan es parte del grupo Edison Energía formado en 2025 junto a los hermanos Patricio y Germán Neuss y el fondo Inverlat que en poco tiempo ya se quedó con el control de la transportadora Litsa, la hidroeléctrica Cempsa, la operadora de la represa Potrerillos en Mendoza, el complejo hidroeléctrico Cerros Colorados y las distribuidoras de Tucumán (Edet) y Jujuy (Ejesa).
En tanto que Mirgor, referente de la producción de celulares Samsung, se empezó a diversificar en el sector agroindustrial y hasta incursionó en la logística aérea de la Campaña Antártica.
Las dos grandes de Tierra del Fuego ya habían empezado con sus propias suspensiones. A comienzos de este mes, Newsan no renovó los contratos de 45 empleados en sus plantas bonaerenses de Monte Chingolo y Avellaneda, al mismo tiempo que suspendió a otros 70.
Ante un total de 6000 puestos directos que tiene la industria fueguina, los despidos y suspensiones por goteo amenazan a toda la provincia. El año pasado, Mirgor suspendió a más de 300 trabajadores en varias de sus plantas fueguinas. Este mes sumaron otros 11 despedidos del grupo de Caputo. A los 140 trabajadores en vilo de Aires del Sur se agregan 50 despedidos por el cierre de Telecomunicaciones Fueguinas.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) reveló que hasta noviembre se habían perdido 9521 puestos de trabajo en Tierra del Fuego desde que gobierna Milei y se cerraron 256 empresas.
LA MALA LECHE DE MILEI Y SU PLAN DE CRISIS EN ARGENTINA
CERRÓ LA FÁBRICA QUE PRODUCÍA SANCORITO Y SHYMM EN CÓRDOBA: 400 TRABAJADORES SIN EMPLEO
En el marco de las medidas definidas por el Gobierno Nacional, la crisis del sector lácteo sumó un nuevo capítulo. La Justicia comercial decretó la quiebra de Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima (ARSA), la empresa que elaboraba yogures y postres bajo licencia de SanCor Cooperativas Unidas Ltda..
La medida dejó sin trabajo a cerca de 400 empleados y puso fin a un proceso de deterioro que llevaba más de dos años.
La resolución fue firmada por el juez Federico Güerri, del Juzgado Comercial N.º 29, luego de que fracasara el concurso preventivo iniciado en abril de 2024. La decisión incluyó la liquidación total de la compañía, la inhibición de bienes y el embargo de fondos.
ARSA operaba con dos establecimientos: uno en Arenaza, partido de Lincoln (Buenos Aires), con alrededor de 180 trabajadores; y otro en Monte Cristo, donde se desempeñaban casi 200 empleados. Ambas plantas ya venían con actividad intermitente, atrasos salariales y suspensiones desde 2024.
La acumulación de deudas con proveedores, transportistas y personal terminó por hacer inviable la continuidad operativa. En varias oportunidades, incluso, se registraron cortes de energía por falta de pago y paralizaciones productivas. El cierre implica la desaparición de marcas históricas en góndolas de todo el país: yogures Yogs y Primeros Sabores, y postres como Shimmy, Sancorito, Sublime y Vida, todos elaborados bajo licencia de SanCor.
De la expansión a la caída
La firma había sido creada en 2016 para adquirir la división de productos refrigerados de SanCor, en una operación encabezada por un holding vinculado al Grupo Vicentin por unos 100 millones de dólares.
En 2019, inversores ligados a Vicentin y al fondo BAF Capital tomaron el control con la promesa de modernizar y expandir la producción. Sin embargo, las expectativas no se cumplieron. Hace dos años y medio, la gestión pasó a manos de la venezolana Maralac S.A., vinculada a los hermanos Fernández, también asociados a La Suipachense. La crisis financiera, lejos de revertirse, se profundizó.
Desde la empresa atribuyeron la quiebra al contexto económico general: caída del consumo, inflación, aumento del costo de la leche cruda, subas salariales y devaluaciones. Sin embargo, referentes del sector lácteo sostienen que el desenlace no responde sólo a factores coyunturales.
Un sector en alerta
El golpe sobre ARSA se suma al conflicto abierto en Lácteos Verónica, cuyos trabajadores se manifestaron este fin de semana en la localidad santafesina de Lehmann ante el riesgo de perder unos 700 puestos laborales. En ese escenario, localidades con fuerte tradición láctea como Lincoln y Sunchales expresaron preocupación por la falta de respuestas empresarias y la incertidumbre sobre el futuro del empleo.
En Córdoba, el cierre de la planta de Monte Cristo impacta de lleno en una comunidad que dependía de la actividad industrial. Muchos de los trabajadores despedidos acumulaban más de tres décadas de antigüedad, incluso desde la etapa previa bajo la órbita directa de SanCor. (FUENTE: VERTIENTE SUR)