PJ ante la reforma laboral y los ahora «no peronistas» como Sáenz
El entusiasta del folclore norteño, se apura a justificar sus inconductas políticas por supuestas amenazas


Las tensiones que ponen en la incertidumbre al proyecto oficial, pasan por tres aspectos claves:
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Eliminación del capítulo de Ganancias: Los gobernadores presionan para excluir la baja del impuesto a sociedades, temiendo una nueva caída en los fondos coparticipables.
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Compensaciones: Se debate la posibilidad de coparticipar el Impuesto al Cheque o avanzar hacia un nuevo pacto fiscal, una propuesta impulsada por el senador radical Eduardo Vischi.
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Presión sindical: Mientras el oficialismo negocia puertas adentro, la CGT prepara una movilización masiva al Congreso, en paralelo a paros de sectores estatales y del transporte.
El encuentro que encabezó la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei contó con la participación de del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, Santiago Caputo, Diego Santilli, Patricia Bullrich, Martín Menem, Luis Caputo e Ignacio Devitt. (Fuente: el bonaerense)

- Estrategia Legislativa: El bloque de Unión por la Patria impulsa un proyecto propio de «modernización» para intentar posponer o mitigar la sanción de la ley oficialista en el Congreso.
- Conflicto Interno: Se ha reportado una fuerte presión sobre los legisladores peronistas para que bloqueen el tratamiento, bajo advertencia de sanciones partidarias.
Por su parte, la jugada mediática liberto macrista fue puesta en boca del salteño Gustavo Sáenz, quien sale a acusar a la conducción opositora peronista de apretadora, pues de este modo, ante la ciudadanía justifica el voto cantado en su apoyo a la reforma laboral oficialista, sin tener que afrontar las consecuencias de ser un acérrimos aliado de Milei por compromisos dinerarios y políticos. Para Sáenz, la cosa funciona así: ni tan cerca que se note el gorilismo, ni tan lejos como para volverse peronista.
- Apoyo Condicionado: Sáenz ha manifestado que el espíritu de la reforma es positivo, prefiriendo el término «modernización laboral». No obstante, condiciona su respaldo a que no se afecten los recursos coparticipables de Salta ni se paralicen las obras federales en la provincia.
- Denuncia de Amenazas: En febrero de 2026, Sáenz denunció públicamente que legisladores de su espacio recibieron amenazas de intervención del PJ en sus provincias (como ya ocurrió en Salta, Misiones y Jujuy) si votan a favor de la reforma.
- Visión Federal: El mandatario salteño sostiene que la reforma debe ser una «mesa de cuatro patas» que incluya a trabajadores, sindicatos, empresarios y gobernadores, evitando votaciones «a libro cerrado».
- Resistencia Sindical y Partidaria: Liderada por el PJ nacional y la CGT, que ven en la reforma una amenaza existencial a su estructura de poder.
- Pragmatismo Provincial: Representado por figuras como Sáenz, que buscan negociar beneficios para sus distritos a cambio de apoyo legislativo, argumentando la necesidad de actualizar normas que consideran obsoletas para la creación de empleo.

- Germán Martínez (Diputados, coordinando estrategia): Anticipó que la bancada se opondrá «a todo», aunque reconoció dificultades para encarrilar una estrategia común debido a las internas entre el PJ de los gobernadores y el sector que responde a Máximo Kirchner.
- Crítica al financiamiento: Senadores de la oposición apuntaron contra la falta de precisión del 3% destinado al FAL, señalando que «afecta directamente a la ANSES porque es un porcentaje que el organismo previsional deja de percibir»
- Exigencia de cambios: Aunque el oficialismo afirma tener los votos, la oposición en el Senado ha condicionado su apoyo a cambios específicos en el articulado para evitar que el debate se cierre «a libro cerrado».
- Negociación por el FAL: Existe una fuerte presión para modificar cómo se cubrirán las indemnizaciones, especialmente para trabajadores con más de 10 o 20 años de antigüedad, buscando que el sistema sea solvente sin desfinanciar a las empresas.
- Estado actual: El oficialismo, representado por figuras como la senadora Patricia Bullrich, sostiene que el proyecto «ya está cerrado» y confía en obtener media sanción este miércoles 11 de febrero, tras haber aceptado «muchas propuestas y cambios» de los bloques aliados





