
Escribe: Alejandro C. Tarruella
Golpe a golpe
La intervención sobre las provincias de San Juan y Tucumán que produce la Corte Suprema, al prohibir la realización de las elecciones, vulnera las autonomías federales. Los tres (Rosenkrantz, Rosatti y Maqueda) dieron el nuevo golpe a escasos días de la realización de los comicios a los fines de hacerse ver. Y se muestran en condiciones de extrema debilidad. No son cuatro, Ricardo Lorenzetti, el otro cortesano, no firmó con ellos y esta semana se mostró en una ceremonia junto al Papa en Roma, en una ceremonia en la cual León Gieco, cantó “Solo le pido a Dios”, clamor que seguramente se escuchó en las capitales de San Juan y San Miguel de Tucumán y es posible, que también haya ocurrido lo mismo en la Casa Rosada.
La Corte pudo tomar esa decisión tiempo atrás, pero se montó sobre cautelares que presentaron políticos de la oposición, ligados al macrismo, a los gobernadores para convertirse en interventores virtuales en una suerte de Estado no proclamado. ¿Por qué la Corte Suprema se mete en el ejercicio de las políticas de Estado? ¿Hay acaso desesperación ante la visión de un fin de fiesta? Acaso lo observa así el cortesano Maqueda, propietario virtual de la Obra Social de la Corte, implicado presuntamente en variadas vulneraciones de la ley si se siguen las denuncias del ex administrador de la Corte, Héctor Marchi, que se negó a se resistió a encubrir a Silvio Robles, mano derecha de Horacio Rosatti, y a Mariano Althabe, titular del directorio de la Obra Social del Poder Judicial de la Nación. Marchi dijo a la comisión de diputados que investiga a los cortesanos “Para ser más claro después del informe número cuatro, Rosatti me dijo que si corría peligro el cargo del doctor Mariano Althabe yo me iba primero. Además, me pidió destruir parte del legajo del doctor Althabe, donde Rosatti lo proponía, pero yo me negué”, expresó Marchi. Tanto es así, que es posible que Maqueda, actúe de este modo en la desesperación y el apriete, no en una decisión libre. Estos episodios pueden permitir observar desde donde se actúa en banda y cuáles en realidad son sus preocupaciones para actuar contra el país en su conjunto.
Rosatti refresca mejor
En estos mismos días, Rosatti (que tiene entre su sus presuntos méritos un premio Coca Cola) se puso a opinar acerca de cómo gobernar, emitir y gestionar el gobierno nacional, ante la Cámara de Comercio norteamericana (AmCham). Y en un escenario de clara bandería extranjera, criticó cuestionó lo que denominó “expansión incontrolada de la emisión monetaria”, que es refutada por la información con que cuenta el Banco Central. Sin embargo, como funcionario corporativo de origen macrista, la mentira puede ser una verdad en manos del poder que se cree absoluto. Rosatti entró a la Corte, junto al titular Rosenkrantz, por la ventana en 2015, al ser designado por decreto por Macri a poco de hacerse de la presidencia.

En esos hechos se inauguró la etapa que hoy parece finalizar en un mundo en el que se avecina la multipolaridad. Y esa multipolaridad gira la mirada que estaba centralizada en occidente, hacia oriente y América del Sur. Hacia oriente con el protagonismo de China, hacia América del Sur por lo inminente de la región que van a liderar Brasil y Argentina en camino a la UNASUR, el Mercosur en una unidad política e histórica frente a la cual se expresan estos personeros.
En esa realidad, se expresa el papel cada vez más preponderante de las provincias Argentina en la realidad nacional con proyección regional. No en vano, Mauricio Macri, Patricia Bullrich y otros personeros del macrismo, sostenidos por poderes fácticos de potencias extranjeras, atacan en estos días a las provincias, señalándolas como feudos o intentando desmerecer a gobernadores como es el caso de Gildo Insfrán, gobernador de Formosa. No en vano, Insfrán realiza una gestión muy destacada tanto en educación, salud, cultura, trabajo, economía, igualdad de derechos, que lesiona sin duda los intereses de quienes expresan la continuidad de las políticas de Martínez de Hoz fundidas en la globalización. En marzo de 2021, Bullrich y personeros de Juntos por el Cambio atacaron la provincia de Formosa, amparados en apoyos del exterior, y fracasaron. Por eso, cuando en estos días el gobernador Insfrán se expresó contra los porteños, se refería al poder del puerto, el centralismo unitario, la manipulación de la coparticipación en beneficio del precandidato a presidente Rodríguez Larreta, jefe de una republiqueta de estructura feudal, que pretende extender al conjunto de la Argentina.
El trío más mentado en apuros
La Corte entonces se ve rodando en un vendaval que intentan dominar con el poder absoluto, liquidan a un empleado jerárquico que conoce detalles de lo que parece ser una “acción en banda”, colocan a un costado a uno de sus pares (Lorenzetti) que no se suma a la presunta gangsteriología de altura donde se cocinan asuntos oscuros y en general, intentan huir hacia adelante. Se preocupan por la emisión pero no atienden la ilegalidad de la deuda externa, la fuga de capitales ni las importaciones truchas que afectan las reservas del Estado. Está claro que se han convertido en un arma de las corporaciones contra los intereses del país y su pueblo. Todo esto exige además, una acción más efectiva del gobierno. En cuanto al pueblo, vale recordar que sabe lo que cantaba Armando Tejada Gómez en su poesía cantada, decía: “Ellos no saben que al viento/nadie lo puede atajar” porque los pueblos tienen razones, que los cortesanos no entienden.
Los recientes triunfos de los pueblos de las provincias, Misiones con un frente que superó por alrededor de un 40 por ciento de los votos a la oposición centralista, La Rioja, donde se recuperó la capital, pusieron en alerta a la Corte y al macrismo. Además, no hay que desconocer que está en todo esto la persecución a la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, como fondo de escena de los cortesanos. Justo cuando la realidad internacional y regional comienza a dar un giro en el cual pueden quedar envueltos en un remolino indominable. El cruel remolino de la historia que no se detiene ante las falsas investiduras.
Lo que vendrá es una reunión de los gobernadores peronistas inminente en el CFI (Consejo Federal de Inversiones) de la capital. Si el encuentro se realizara en término, se aprobaría desconocer la injerencia de la Corte en las autonomías provinciales, y realizar las elecciones en términos normales. Los gobernadores estiman que un 5 a 1 de triunfos peronistas en las provincias, como se avecinaba el domingo 14 de mayo en el país, no es soportable para los cortesanos, el macrismo y sus aliados. De manera que la medida ilegal, analizan, es directa contra el peronismo y la avalancha de triunfos que se van a consumar de la mano precisamente, de los gobernadores, las provincias y sus pueblos. Luego están los otros puntos a los que atacan. Por eso, de no alcanzar esa reunión antes de la elección, se va a repudiar la injerencia del puerto (la Corte lo representa) en las autonomías provinciales, reafirmándose el federalismo y por lo tanto, la república. Los gobernadores son actores centrales de la actualidad política y social de la Argentina aunque no aparezcan en el diseño del relato de la oposición y la mayor parte de los medios de difusión (comunicación es otra cosa) con base en la CABA larretista. Por lo visto, no basta con Buenos Aires y hay un no va más en el mensaje del país profundo.





